Los ecuatorianos consumen US$ 600 millones de arroz al año
En Ecuador se consume 45 kilos de arroz al año, per cápita. En 2025 el sector produjo cerca de 900.000 toneladas y se reportaron ingresos por US$ 600 millones.

David Paredes Periodista

¿Sabía usted que la popular frase ecuatoriana de comer un “Chimborazo de arroz” tiene un sustento estadístico? En el país, el consumo per cápita de este grano es de 45 kilos al año. Es decir, comemos, en promedio, un quintal por persona, por el que pagamos entre US$ 45 y US$ 60. Este es uno de los principales productos de la canasta básica y la fuente de carbohidrato más importante en la dieta ecuatoriana.

Según la Corporación de Industriales Arroceros del Ecuador (Corpcom), uno de los principales gremios de esta industria, la demanda nacional mensual es de 65.000 toneladas y mueve cerca de US$ 600 millones anuales. Ecuador, junto con Colombia, se posiciona como el tercer mayor consumidor de arroz en Sudamérica, solo superado por Brasil y Perú. Se estima que, a escala global, en 2025 se produjeron 541 millones de toneladas. Según la Foreign Agriculture Service del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, India fue el mayor productor de este cereal, con el 28 % del mercado, seguido por China, que tiene el 27 %.

El sector arrocero, a escala industrial, genera 10.000 fuentes de empleo, mientras que en el campo existe un estimado de 70.000 Unidades de Producción Agrícola (UPA). “En estas unidades no necesariamente trabaja una sola persona. También hay familias enteras que se dedican al cultivo de arroz”, explica Juan Pablo Zúñiga, presidente de Corpcom.

En el país hay cerca de 280.000 hectáreas cultivadas al año. Zúñiga aclara que no se trata de terrenos distintos, sino que en provincias como Guayas se aprovechan las condiciones climáticas para sembrar y cosechar dos veces en la misma tierra (130.000 hectáreas en el ciclo de invierno y 150.000 en el de verano). Además, la producción tiene un fuerte rostro social: casi el 80% son pequeños agricultores con terrenos de menos de 5 hectáreas.

En Guayas se concentra el 75% de la cosecha nacional, seguido por Los Ríos, con un 10 %. El 15 % restante se produce en Manabí y Loja. “Ecuador consume arroz como su principal fuente de carbohidrato. Es un acompañante universal para cualquier platillo que tenga proteína. En nuestra gastronomía es muy versátil”, apunta Zúñiga.

En Ecuador, el tipo de arroz más consumido es el de grano grande y extragrande. Esto, según el experto, se debe a las exigencias del consumidor. En la Sierra buscan que el producto tenga una buena cocción y rendimiento en la olla. A diferencia de la Costa, donde las condiciones climáticas hacen que el grano se abra mejor y gane volumen en el plato.

Según Corpcom, la industria cuenta con más de 300 empresas piladoras y productoras. Sin embargo, en la Superintendencia de Compañías, Valores y Seguros están registradas 184 compañías que tuvieron ingresos totales por US$ 248,3 millones.

Más allá del consumo local

Zúñiga explica que en Ecuador se produce más arroz del que se consume. De las 900.000 toneladas que se cosechan anualmente, entre 50.000 y 60.000 son destinadas a la exportación. Según datos de Fedexpor, en 2025 se enviaron 53.000 toneladas al exterior. Esto generó ingresos por US$ 31,3 millones.

“La calidad del arroz ecuatoriano es una de las mejores del mundo. Tranquilamente podríamos llegar a cualquier mercado internacional”, explica el dirigente gremial.

El principal destino de este cereal es Colombia. En 2025 se envió el 96,4 % del producto a ese país. También llegó a Estados Unidos, Perú, la Unión Europea, Cuba, Jamaica y Costa Rica.

“Estados Unidos fue nuestro segundo país de destino. Esto no significa que al estadounidense le guste el arroz ecuatoriano. Esto responde más a un mercado de la nostalgia. Llega nuestro producto porque hay compatriotas que buscan los sabores tradicionales”, reconoce.

La crisis arrocera

Desde inicios de 2025 hasta principios de 2026 la industria vivió una fuerte baja de precios a escala mundial, alcanzando los US$ 500 por tonelada, cuando su costo hasta 2024 era de US$ 800. Esto generó una caída de entre el 35 % y el 40 % en los ingresos.

Esta crisis de precios se originó por una sobreproducción de arroz en todo el mundo, especialmente en Asia y Norteamérica, que son los principales exportadores de este grano. En ese contexto, Ecuador se vio afectado.

“La caída de los precios internacionales, sumada a una sobreoferta en el mercado interno, ocasionó una baja del precio local”, lamenta Zúñiga. Los más perjudicados fueron los medianos y pequeños productores, que no cuentan con una cosecha tan grande para enfrentar la baja de precios.

Hoy, el contexto es distinto. El costo de la tonelada volvió a bordear los US$ 600 gracias a que los países con sobreoferta frenaron la siembra y redujeron el área de cultivo para nivelar sus inventarios.

Según Fedexpor, Ecuador también importa arroz. En 2025 ingresaron 573 toneladas provenientes de Estados Unidos, Unión Europea, Uruguay, Argentina, India, China y Colombia. Para Zúñiga, estas importaciones corresponden a tipos de arroz que el país no produce y que están destinadas a un mercado gourmet y especializado. 

“Importamos arroces especiales como el risotto o con el que se hace sushi. No los producimos en el país y, generalmente, se los encuentra en las cadenas de autoservicios”, explica. (I)