Forbes Ecuador

Lundin Gold destina US$ 100 millones al año para expandir su presencia en Ecuador

Juan José Herrera, de Lundin Gold
Fotos: Pavel Calahorrano Betancourt
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La minera mantiene un programa de exploración para extender la vida de Fruta del Norte, identificar nuevos recursos de oro y cobre, y consolidar el potencial geológico de Zamora Chinchipe. Desde el inicio de operaciones, la compañía canadiense ha exportado más de US$ 5.800 millones.

Once años después de apostar por Ecuador, Lundin Gold inicia una nueva etapa, más allá de Fruta del Norte. La compañía canadiense que construyó una de las principales operaciones auríferas del país ahora concentra sus esfuerzos en responder cuánto potencial todavía permanece bajo tierra.

La estrategia se construye sobre tres líneas: fortalecer los recursos de la mina actual, explorar nuevas oportunidades alrededor de la operación y ampliar la búsqueda hacia un territorio de aproximadamente 60.000 hectáreas en Zamora Chinchipe.

Juan José Herrera, director de Sostenibilidad de Negocios, explica a Forbes Ecuador que la estrategia de crecimiento implica nuevas apuestas que permitan a la compañía continuar aportando al país.

Herrera conoce esta evolución desde una etapa temprana. Se incorporó a la compañía en 2018, cuando la mina todavía estaba en construcción. Economista por la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, con una maestría en Gobernanza Energética por Flacso y un diplomado en Industrias Extractivas y Desarrollo Sostenible por la Pontificia Universidad Católica del Perú, acumula más de 15 años de experiencia en los sectores minero y energético.

Antes de llegar a Lundin Gold trabajó en proyectos relacionados con petróleo y minería, con experiencia en países como Colombia, Perú, Brasil y África.

Tres apuestas para ampliar el distrito minero

La primera apuesta de Lundin Gold empieza en la propia Fruta del Norte. Aunque la operación tiene una proyección más allá de 2034, la compañía mantiene un programa permanente de conversión de recursos para transformar recursos inferidos en nuevas reservas.

El objetivo es reemplazar las onzas que se extraen cada año con nuevas reservas que permitan extender la vida del activo. “Hasta hoy, cada año hemos logrado reemplazar las onzas que producimos. Esa es la forma de seguir creciendo”.

La segunda apuesta se desarrolla en el territorio alrededor de la mina. En las más de 4.000 hectáreas cercanas, la empresa busca ampliar depósitos conocidos e identificar nuevos recursos. “Dentro del programa Near Mine hemos identificado depósitos de oro epitermal en el yacimiento Bonza y siete de pórfidos de cobre. El proyecto más avanzado es Sandía, en el cual hemos completado 16.920 metros de perforación en 24 pozos y prevemos una primera estimación de recursos a inicios de 2027”.

La tercera amplía el mapa de exploración. Lundin Gold desarrolla un programa regional de exploraciones sobre 60.000 hectáreas en la provincia amazónica. La búsqueda está en una etapa inicial, con estudios geológicos y muestreos que permitan identificar nuevos sistemas minerales. “La intención es encontrar un distrito similar a Fruta del Norte”.

Una apuesta que empezó en 2014

La decisión de continuar invirtiendo en Ecuador tiene su origen en 2014, cuando Lundin Gold llegó al país con el desafío de desarrollar un proyecto minero de gran escala en un territorio donde la industria todavía estaba en una etapa inicial.

La multinacional con sede en Canadá retomó los estudios de factibilidad, avanzó en los acuerdos para su construcción y levantó Fruta del Norte, el yacimiento ubicado en el cantón Yantzaza. La inversión alcanzó cerca de US$ 1.000 millones y la producción comercial se inició a finales de 2019. Pocos meses después llegó la pandemia. “Fue una prueba decisiva. La operación se suspendió temporalmente, pero se decidió mantener a las 2.000 personas que estaban vinculadas”, explica el ejecutivo de la compañía.

En 2021 llegó el primer año completo de producción, con niveles que oscilaron entre las 400.000 y 500.000 onzas anuales de oro. Desde entonces la producción ha sido estable.

Desde el inicio de la producción comercial hasta la fecha, Fruta del Norte ha producido más de 2,6 millones de onzas de oro. Durante el primer semestre de 2026 alcanzó 238.736 onzas, y se mantuvo dentro de la guía anual prevista por la compañía.

En este tiempo Fruta del Norte ha generado más de US$ 5.800 millones en exportaciones y se ha convertido en una de las principales fuentes de divisas de la economía ecuatoriana.

En 2025 alcanzó su mayor registro anual, con US$1.783 millones en exportaciones. Ese resultado representa más del 40 % de las exportaciones mineras del Ecuador y más del 70 % de las exportaciones nacionales de oro.

El impacto también se refleja en la contribución fiscal. Durante 2025, Lundin Gold registró su mayor utilidad y realizó el mayor pago de impuestos desde el inicio de sus operaciones, que superó los US$ 450 millones.

La compañía también se convirtió en un dinamizador para proveedores nacionales. Durante 2025, por ejemplo, realizó compras de bienes y servicios por US$302,4 millones. De estos, US$250 millones correspondieron a proveedores ecuatorianos y US$ 35,7 millones fueron destinados de manera específica a empresas de Zamora Chinchipe; con esta política la empresa genera alrededor de 4.000 empleos entre directos e indirectos. “El impacto lo medimos no solo por el metal que sale de la tierra, sino por la actividad económica que se logra alrededor”, indica Herrera.

US$ 51 millones en inversión en la comunidad

La sostenibilidad es un capítulo específico y parte de una estrategia a largo plazo. Hasta el cierre de 2025, la compañía acumuló US$ 51 millones de inversión comunitaria destinados a programas de salud, educación, infraestructura básica, conectividad, desarrollo productivo, fortalecimiento de pueblos indígenas y emprendimiento.

Según Herrera, “uno de los desafíos más importantes es definir qué va pasar cuando la mina cierre, por eso contamos con un componente de salida”.

La meta es que las iniciativas puedan caminar por sí solas y que las comunidades puedan diversificar sus fuentes de ingreso. La lógica es progresiva: primero los emprendimientos pueden convertirse en proveedores de la operación; después lo ideal será que puedan ampliar sus mercados dentro de Zamora Chinchipe, luego en Ecuador y finalmente, si logran ser competitivos, llegar a mercados internacionales.

Los programas se concentran en el área de influencia, especialmente en la parroquia Los Encuentros, donde viven alrededor de 5.000 personas, y en el cantón Yantzaza, con cerca de 20.000 habitantes.

La conversación con Herrera se anima. “Lo que más me apasiona es poder cambiar vidas. Una vez una joven tomó la palabra en una reunión comunitaria. Entre lágrimas contó que sus padres habían migrado y que ella había quedado al cuidado de sus hermanos. Aun así terminó el colegio y logró ingresar a la universidad”.

Otro factor importante está relacionado con la innovación. La automatización, la aplicación de inteligencia artificial y el desarrollo tecnológico forman parte transversal de la operación de Fruta del Norte. La tecnología se aplica en procesos de monitoreo, en la planta de procesamiento y en diferentes áreas de la operación para mejorar la eficiencia, fortalecer la seguridad y optimizar la toma de decisiones.

Desde la perspectiva de Herrera, Ecuador tiene la oportunidad de transformar los recursos minerales en una plataforma de desarrollo con inversión, empleos y encadenamientos productivos.

Mientras las perforaciones y la investigación avanza en miles de hectáreas, la compañía mantiene la convicción de que el mayor potencial de Ecuador está por descubrirse. En 2027 la organización espera publicar su primera estimación de recursos minerales cuantificados oficialmente con base en estándares internacionales. “Si nosotros como país planificamos una política de Estado alrededor de la minería responsable, hay un potencial para cambiar la realidad económica del país”, concluye Herrera. (I)

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