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Negocios
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FastFarma inició sus operaciones en febrero de 2021. Tiene nueve bodegas propias con medicamentos, una flota de 12 motocicletas eléctricas y cerca de 2.800 clientes al mes. Opera en Quito, Guayaquil y Ciudad de México. Ya levantó fondos en EE.UU. con la aceleradora Y Combinator.

03 Enero de 2022 07.51

Una farmacia digital con sus propias bodegas de medicamentos, pedidos que se hacen por la página web o por WhatsApp, más una flota de motocicletas eléctricas que circulan por las calles de Quito, Guayaquil y Ciudad de México. 

Se trata de FastFarma, una startup ecuatoriana del sector farmacéutico que se expande de manera exponencial. La idea empezó a desarrollarse en noviembre de 2020 y las operaciones arrancaron en febrero de 2021, cuenta Santiago Ribadeneira, uno de los tres socios. 

Ribadeneira junto a Marcelo Albuja y Daniel Bucheli son quienes dirigen este emprendimiento que fue parte de un programa de la aceleradora Y Combinator, en EE.UU. 

Luego de tres meses del proceso de aceleración y tras una presentación del modelo de negocios  ante unos 2.500 inversionistas, FastFarma obtuvo de parte de Y Combinator US$ 125.000; además levantó otra cantidad que los socios prefieren mantener en el anonimato, pero que les permite crecer y pensar en un futuro con optimismo.

La pandemia del Covid-19 golpeaba con fuerza en 2020 y los socios de FastFarma pensaron en un negocio que ayude a que las personas obtengan sus medicinas a través de plataformas tecnológicas. 

Para eso el primer paso fue contar con nueve bodegas que tienen los mismos permisos que una farmacia tradicional. “La oferta es muy amplia, tenemos desde pañales hasta medicinas recetadas. Eso sí, cada pedido con receta médica es verificado por el equipo para evitar caer en engaños”, explica Ribadeneira.

Luego se armó un equipo para las entregas con la sostenibilidad como eje. Son ocho motorizados en Ecuador y cuatro en Ciudad de México que se movilizan en motocicletas eléctricas. Ellos son notificados con un pedido, retiran las medicinas en una de las bodegas y hacen la entrega a domicilio. “Por el enfoque sostenible que manejamos no utilizamos bolsas plásticas en los repartos”.

Para cumplir toda esta operación la startup cuenta con un equipo de 35 personas repartidas entre Ecuador y México. Y los números pintan bien: 2.800 clientes al mes; ventas que crecen un 40% mensual; la facturación de 2021 bordea los US$ 300.000 y de esa cifra el 30% corresponde a la operación en México.

Para 2022, los cálculos de los socios indican que en los primeros cuatro meses ya se superará el total de ventas del año pasado. Además, en este mes de enero esperan lanzar la aplicación móvil como un nuevo canal para recibir pedidos. (I)

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