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Ali Ansari, fundador de Micro1.
Negocios
Ali Ansari, fundador de Micro1.
Foto: Micro1.

Tiene 25 años, convirtió su startup en un negocio de US$ 4.000 millones y trabaja con gigantes de la IA

Anna Tong

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Micro1 cerró una nueva ronda de financiamiento por más de US$ 100 millones y multiplicó por ocho su valuación en apenas un año. Su crecimiento se apoya en un mercado con cada vez más demanda por parte de los grandes laboratorios tecnológicos.

24 Septiembre de 2026 09.43

Ali Ansari, de 25 años, transformó en poco más de un año una pequeña empresa de reclutamiento en Micro1, una startup de datos para inteligencia artificial con sede en San Francisco que acaba de conseguir más de US$ 100 millones en una nueva ronda de financiamiento. La operación llevó su valuación a US$ 4.000 millones, según dos personas familiarizadas con el acuerdo. La nueva valuación representa un salto de ocho veces frente a los US$ 500 millones que alcanzaba en septiembre de 2025.

El negocio de Micro1 consiste en buscar y seleccionar ingenieros, médicos, abogados y otros especialistas para que generen información que las empresas de inteligencia artificial utilizan para entrenar y evaluar sus modelos. En otras palabras, la compañía conecta a expertos humanos con los grandes laboratorios de IA y les provee los datos que necesitan para mejorar sus sistemas.

La compañía tiene entre sus clientes a algunos de los principales laboratorios de IA, además de Microsoft, Amazon y empresas de robótica como 1X. Varios de ellos también participan de la nueva ronda, entre ellos dos laboratorios de inteligencia artificial de frontera y dos cofundadores de xAI. Micro1 declinó hacer comentarios sobre la operación.

Un espacio de trabajo vibrante con código colorido en monitores de computadora, ideal para desarrolladores.
Micro1 multiplicó por ocho su valuación en un año y ya trabaja con algunos de los principales actores de la industria de IA. (Foto: Pexels)

El crecimiento es todavía más importante si se tiene en cuenta el punto de partida. A comienzos del año pasado, Ansari dirigía un negocio de reclutamiento apoyado en IA que generaba aproximadamente US$ 7 millones anuales.

El cambio que transformó el negocio

El giro comenzó cuando otra empresa dedicada al etiquetado de datos le pidió ayuda para contratar a cientos de ingenieros. Ese pedido le mostró a Ansari que las compañías de IA necesitaban cada vez más especialistas capaces de generar datos de calidad para entrenar y evaluar sus modelos. A partir de ahí, entendió que la oportunidad estaba en ofrecer directamente esos datos a los grandes laboratorios de inteligencia artificial.

Micro1 reorientó rápidamente su actividad hacia la búsqueda de personas capaces de producir esa información. Para hacerlo, empezó a utilizar su entrevistador basado en IA para identificar y seleccionar ingenieros, médicos, abogados y especialistas de distintas áreas. 

La apuesta aceleró el crecimiento. En diciembre de 2025, apenas ocho meses después del cambio de rumbo, Micro1 ya había superado los US$ 100 millones en ingresos anuales. La expansión continuó durante 2026. En agosto, TechCrunch informó que la empresa había alcanzado una facturación anual bruta de US$ 500 millones, mientras ampliaba su actividad hacia nuevas áreas vinculadas con el entrenamiento de modelos de inteligencia artificial.

Datos para entrenar agentes y robots

El crecimiento llevó a Micro1 a ampliar su negocio hacia nuevas formas de generar información para entrenar sistemas de IA. (Foto: Micro1)

Además de trabajar con información producida por expertos, Micro1 comenzó a desarrollar los llamados "gimnasios de aprendizaje por refuerzo". Se trata de entornos simulados creados a partir de datos empresariales reales, donde los agentes de IA pueden practicar cómo desenvolverse dentro de situaciones laborales.

Los mensajes internos de trabajo, como los chats de Slack, una plataforma de mensajería para empresas, y los correos electrónicos de compañías que dejaron de operar pueden servir para recrear situaciones laborales reales y entrenar a estos sistemas. Por eso, Micro1 salió a buscar este tipo de información y presentó una oferta de US$ 12,5 millones para comprar parte de los datos internos de la aerolínea en quiebra Spirit Airlines. La propuesta superó los US$ 10 millones que había ofrecido Google, aunque el tribunal de quiebras todavía no definió quién se quedará finalmente con esos datos.

La compañía también empezó a trabajar con datos para entrenar robots. Ansari contó recientemente en X que Micro1 paga entre US$ 50 y US$ 90 por hora a personas que revisan videos de robots realizando distintas tareas y etiquetan lo que ocurre en cada uno. Esa información luego se utiliza para ayudar a entrenar estos sistemas.

*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com.

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