El Súper Bowl consolida su poder como el mayor escaparate publicitario del mundo. Con anuncios que cuestan hasta US$ 10 millones por 30 segundos, las marcas buscan destacarse con creatividad, humor y estrellas globales que estelarizan sus comerciales.
Con una apuesta fuerte en marketing, contenido y patrocinios, la escudería estadounidense presentó a su cúpula ejecutiva, que incluye figuras con experiencia en FIFA, Red Bull, F1 Academy y el GP de Miami.