SOLCA Quito ilumina de naranja Quito y sus Unidades Oncológicas por el Día Mundial de Lucha contra el Cáncer
La iluminación naranja transmite un mensaje directo a la ciudadanía: el naranja no es solo un color, es esperanza de vida.
La iluminación naranja transmite un mensaje directo a la ciudadanía: el naranja no es solo un color, es esperanza de vida.
Reed Jobs fundó Yosemite para invertir en startups e investigadores enfocados en el cáncer. El hijo del creador de Apple busca alcanzar un total de US$ 350 millones y entre los principales aportantes figuran grandes nombres como la farmacéutica Amgen y el hospital Memorial Sloan Kettering.
Impulsada por promesas de medicamentos contra el cáncer y una tecnología propia basada en inteligencia artificial, la firma surcoreana Voronoi disparó su valor en bolsa y catapultó a Hyuntae Kim al selecto grupo de grandes fortunas del país.
A los 34 años, David Pesántez dirige en AstraZeneca el desarrollo de fármacos contra el cáncer. Él y su equipo realizan ensayos de precisión genética para transformar la supervivencia de esta enfermedad, desde España.
La startup Leo Cancer Care está transformando el tratamiento de radiación de protones con una idea sencilla: que los pacientes se sienten en lugar de acostarse. Ahora, hospitales como Stanford y McLaren hacen fila para comprar docenas de máquinas.
Durante años, Jake Becraft se metió de lleno en la investigación contra el cáncer. Ahora, con resultados clínicos que lo respaldan y una billetera bien cargada, apunta a lanzar su primera terapia innovadora en 2030.
El millonario aporte, destinado al Instituto del Cáncer Knight en Oregón, permitirá mejorar diagnósticos, ampliar ensayos clínicos y reforzar el acompañamiento a pacientes. Es el mayor gesto filantrópico hacia una universidad en la historia de Estados Unidos.
La empresa, con sede en Palo Alto, California, valuada en US$ 120 millones, desarrolló un método escalable para generar de forma rápida datos biológicos clave para los modelos de IA y aplicarlos en la búsqueda de nuevas curas contra el cáncer.
La nueva inversión de la Fundación Familiar Weill apunta a unir expertos de primer nivel en investigación genética, terapias personalizadas y uso de datos clínicos para avanzar en soluciones que hoy no existen.
Desde su infancia entre bombardeos en Teherán hasta convertirse en una figura clave de la biotecnología, Maky Zanganeh atravesó la vida a fuerza de coraje, intuición para los negocios y una capacidad poco común para desafiar lo establecido.
Tras más de una década investigando en Estados Unidos, Michelle Xia fundó Akeso en China y logró que su innovador tratamiento oncológico desafiara a gigantes como Merck. Su compañía disparó su valor en la bolsa de Hong Kong y la posicionó entre las pocas mujeres que edificaron fortunas propias en la biotecnología global.
Impulsados por la frustración ante los retrasos y el papeleo que traban la investigación oncológica, los fundadores de Pi Health levantaron un centro médico propio en Hyderabad para mostrar que su sistema con inteligencia artificial podía acelerar la validación de nuevos tratamientos. En apenas siete meses lograron la aprobación de un medicamento y despertaron el interés de gigantes farmacéuticos que buscan reducir costos y tiempos en la carrera por innovar contra el cáncer.
Phase Scientific, con base en Hong Kong y respaldada por la Fundación Gates, creó un negocio gracias a las pruebas de COVID-19. Su próximo paso: usar muestras de orina para competir con los métodos tradicionales de detección del VPH, hoy estándar en la industria.
Aunque los resultados deben tomarse con cautela, generan expectativas en la lucha contra una enfermedad con una de las tasas de supervivencia más bajas.
Rompió barreras sociales y desafió estigmas con ciencia y compasión. Su liderazgo la convirtió en una referente de resiliencia y transformación en la salud y la equidad.
La biotecnología avanza con el uso de inteligencia artificial. Manas AI, impulsada por referentes en innovación, busca acelerar el descubrimiento de tratamientos para enfermedades complejas. Su primera meta es desarrollar nuevas terapias oncológicas en menos tiempo y con mayor precisión que los métodos tradicionales.
Oana María Matei llegó a Ecuador para fortalecer el acceso a la salud y crear puentes entre el sector público y privado. Con 14 años de trayectoria en Roche, esta empresaria busca fortalecer sus operaciones en el país.
Puntualmente, se quedará con el programa STX-478 de inhibidores de PI3Kα de Scorpion Therapeutics, el cual se administra una vez al día oralmente y se está evaluando en un ensayo clínico.
El Reino Unido avanza con un sistema pionero en salud que promete diagnósticos más rápidos y precisos ante emergencias sanitarias.