La compra de Hugging Face revela una estrategia que va mucho más allá del negocio de los chips. Jensen Huang busca acercarse a los desarrolladores y reducir la dependencia de los grandes clientes tecnológicos.
La startup nació alquilando GPUs y hoy construye centros de datos a gran escala. Su capacidad para asegurar energía y levantar infraestructura en pocos meses la convirtió en una pieza clave del boom tecnológico.
Washington busca cerrar una brecha en sus controles tecnológicos que permitió a empresas chinas utilizar a distancia servidores con chips avanzados de Nvidia instalados en terceros países, pese a las restricciones impuestas sobre el acceso a esos semiconductores.
La reacción inicial del mercado fue positiva. Las acciones de Nvidia avanzaron cerca de 1%, hasta US$ 227,44, y sumaron aproximadamente US$ 70.000 millones a su capitalización bursátil, que alcanzó los US$ 5,5 billones.
Jensen Huang se convirtió este jueves en la sexta persona más rica del mundo gracias al repunte de las acciones de Nvidia, que presentó resultados superiores a las previsiones. La suba sumó US$ 15.600 millones a su patrimonio, que alcanzó los US$ 196.800 millones.
La compañía reportó ingresos trimestrales por US$ 96.221 millones y ganancias ajustadas por acción de US$ 2,22, por encima de las previsiones de Wall Street. Data Center creció 117% interanual y alcanzó los US$ 89.000 millones. Además, para el próximo trimestre proyecta ventas por US$ 108.000 millones.
La fabricante de chips analiza participar de una ronda que valoraría a la empresa de búsquedas con IA en más de US$ 30.000 millones. La operación reforzaría su presencia en las aplicaciones que utilizan su tecnología, pero también alimenta los cuestionamientos sobre un modelo en el que financia a compañías que después compran capacidad de cómputo vinculada a sus productos.
El cofundador de Oracle superó a Jensen Huang después de que las acciones de la compañía subieran 2,6% y llevaran su fortuna estimada a US$ 190.600 millones.
La apuesta de Elon Musk por llevar la inteligencia artificial a órbita lo lleva a comprometerse con miles de millones de dólares en chips justo cuando la capacidad global empieza a convertirse en el verdadero cuello de botella.
Nvidia y OpenAI han mantenido conversaciones para invertir aproximadamente US$ 500.000 millones en un centro de datos en el sur de Ohio, que podría convertirse, con diferencia, en el mayor proyecto de este tipo en términos de capacidad energética del mundo.
El fundador y CEO de NVIDIA aseguró que escribir código será una tarea cada vez más automatizada. En Startup School 2026 explicó por qué el pensamiento sistémico, las ciencias duras, la capacidad de aprender y la resiliencia serán las habilidades decisivas de la nueva economía.
Apple se convirtió el viernes en la empresa más grande del mundo, recuperando brevemente el puesto que ostentaba Nvidia tras una caída en las acciones del líder en inteligencia artificial y mientras el fabricante del iPhone acelera sus planes para esta tecnología en auge.
La falta de capacidad de procesamiento obligó incluso a uno de los gigantes tecnológicos más ricos del mundo a racionar tokens y dejó al descubierto una escasez de chips, energía y centros de datos que condiciona a todo el sector.
La carrera por liderar la próxima ola de adopción de la IA y moldear el futuro de la inversión corporativa sigue abierta, según los columnistas expertos de Forbes.
Según escriben los expertos colaboradores de Forbes, aún está por verse quién liderará la próxima fase de la adopción de la IA y definirá el futuro de la inversión empresarial.
Compañías como Starbucks, Uber, Microsoft y hasta el propio OpenAI están revisando la utilización de IA en sus operaciones. Vuelta atrás con la idea de pérdida de trabajo humano y costos que generan inquietud en los ejecutivos.
El mercado busca compañías capaces de transformar la demanda de inteligencia artificial en crecimiento rentable y sostenido, con ventajas competitivas que resistan más allá del entusiasmo inicial.