La disparada de las acciones tras un anuncio estratégico y guiños de Trump convirtieron a Brooke Seawell, histórico director de la compañía, en el nuevo integrante del club de los milmillonarios.
La acción subió más de 20% en una semana y volvió a atraer a los inversores. La alianza con el gigante de los chips refuerza el giro estratégico hacia la inteligencia artificial y plantea interrogantes sobre su capacidad para sostener márgenes en un sector muy competitivo.
Nvidia se convirtió este miércoles en la primera empresa de la historia en alcanzar una valoración de US$ 5 billones, el último hito del gigante de la inteligencia artificial, cuyas acciones han crecido exponencialmente durante la última década.
La compañía de reciclaje fundada por el exsocio de Elon Musk recibió un nuevo respaldo financiero para escalar su negocio y competir en un rubro cada vez más codiciado por los gigantes tecnológicos: alimentar con baterías locales el crecimiento explosivo de la inteligencia artificial.
Mientras las grandes tecnológicas exhiben prototipos, dos jóvenes compañías ya recaudaron cientos de millones con promesas concretas. El músculo financiero se vuelca ahora sobre máquinas capaces de hacer trabajos físicos con autonomía.
El fabricante de procesadores cerró un acuerdo por 6 gigavatios en chips de inteligencia artificial y emitió una garantía que podría darle a la startup el 10% de su capital. La operación sacudió al mercado y reavivó la pelea en la cima del sector.
Las acciones de AMD se dispararon en la apertura de las operaciones, después de que el fabricante de chips anunciara un acuerdo multimillonario con OpenAI en un movimiento que podría desafiar al gigante de IA Nvidia, que anteriormente anunció planes para adquirir una participación en su rival Intel.
El nuevo contrato le permitirá a Meta acceder a tecnología de Nvidia para acelerar el desarrollo de sus modelos de IA. CoreWeave ya había cerrado acuerdos similares con OpenAI y Microsoft, en medio del furor por la infraestructura de cómputo.
La alianza apunta a construir la infraestructura necesaria para entrenar modelos cada vez más potentes y responder a una demanda que no para de crecer. El respaldo del fabricante de chips refuerza la apuesta por una inteligencia artificial que supere la capacidad humana.
El diseñador de chips Nvidia invertirá hasta US$ 100.000 millones en OpenAI. Así crean una asociación que se centrará en el desarrollo de centros de datos de inteligencia artificial y superinteligencia de IA.
La alianza técnica permite replicar con precisión el rendimiento térmico, energético y operativo de instalaciones con miles de servidores. Un avance clave para diseñar y escalar fábricas de cómputo cada vez más exigentes.
El gigante de los chips sorprendió al mercado al aliarse con su histórica competidora para diseñar componentes conjuntos y asegurar un lugar en el negocio de centros de datos.
La startup respaldada por gigantes como NVIDIA, Intel y LG quiere fabricar 100.000 unidades en cuatro años. Sus robots ya trabajan, cocinan, doblan ropa y cargan lavavajillas.
El recuerdo del estallido bursátil del 2000 vuelve a rondar Wall Street. Las valuaciones estratosféricas, el entusiasmo desmedido y la concentración en un puñado de papeles tecnológicos hacen sonar las alarmas entre gestores que ya vieron cómo termina esta película.
El empuje de la inteligencia artificial mantuvo el envión de las principales tecnológicas del mundo, con Nvidia al frente. Qué miran los analistas para evaluar si todavía tienen recorrido.
La expectativa por los resultados del gigante de los chips crece entre operadores que ya dudan de las promesas millonarias en IA. Un tropiezo en los números podría disparar una corrección en todo el sector tecnológico.
La suba del 5% en sus acciones, impulsada por el fuerte desempeño de Azure y otros productos clave, dejó a la firma de Redmond por encima de Apple y detrás de Nvidia en la carrera bursátil.