El golpe de Anthropic: Claude le arrebató a OpenAI el liderazgo en adopción de IA entre empresas de EE.UU.
Un informe de Ramp muestra que las empresas estadounidenses empiezan a elegir a Claude como primera opción para nuevos proyectos de IA.
Un informe de Ramp muestra que las empresas estadounidenses empiezan a elegir a Claude como primera opción para nuevos proyectos de IA.
Legisladores republicanos y fiscales estatales de EE.UU. piden explicaciones por la red de participaciones privadas del CEO de la firma detrás de ChatGPT, cuya fortuna de US$ 3.500 millones quedó en el centro del debate mientras avanza el juicio impulsado por Elon Musk.
La nueva generación del modelo visual de OpenAI apunta a algo más que imágenes atractivas: busca producir piezas estructuradas, coherentes y verificables, con impacto potencial en marketing, diseño, robótica, conducción autónoma y servicios empresariales.
La inteligencia artificial acelera la creación de código y redefine el trabajo de los desarrolladores, mientras empresas y especialistas debaten si el valor profesional ya no está en escribir líneas, sino en diseñar soluciones, supervisar procesos y dominar nuevas herramientas.
La movida abrió una puerta para que pequeños inversores se acerquen a una de las firmas de inteligencia artificial más codiciadas por Wall Street.
El experimento pasó, en pocos meses, del entusiasmo global al cierre abrupto: dejó al descubierto costos altos, dudas por derechos, tropiezos comerciales y una pulseada feroz por adueñarse del negocio audiovisual algorítmico.
La compañía de Mark Zuckerberg comprará seis gigavatios de GPU y evalúa tomar hasta 10% del fabricante de chips, en una movida multimillonaria que sacudió a Wall Street y volvió a encender la pulseada con Nvidia.
En dos entrevistas exhaustivas con Forbes, Altman abordó temas que no se pueden incluir en nuestro artículo de portada. Aquí están sus comentarios sobre diversos temas, desde la investigación de vacunas hasta las críticas que sostienen que apoya a empresas para resolver problemas que él mismo contribuyó a crear.
Unos cálculos rápidos sugieren que OpenAI está gastando más de una cuarta parte de sus ingresos en alimentar su fábrica de software de IA.
La apuesta por la energía nuclear como soporte del crecimiento de la inteligencia artificial disparó el valor de Oklo, una startup fundada por una pareja de ingenieros del MIT. Con respaldo político y vínculos con Sam Altman, la empresa vale más de US$ 21.000 millones, aunque todavía opera con pérdidas.
La compañía anunció nuevas funciones de protección tras la denuncia de una familia que responsabiliza al asistente virtual por haber reforzado ideas autodestructivas en un menor. Las autoridades regulatorias siguen de cerca el impacto de estas tecnologías en chicos y adolescentes.
La compañía de Sam Altman suma funciones de comercio electrónico a su chatbot y apunta a meterse en la pelea por las compras online. En Estados Unidos, ya se pueden adquirir artículos y se espera la incorporación de marcas que operan con Shopify.
Aunque las promesas suelen apuntar a cambios estructurales o revoluciones creativas, la mayoría de los usos cotidianos de la inteligencia artificial tienen más que ver con automatizar tareas básicas, resolver dudas rápidas y producir textos en tiempos ajustados.
La reacción de miles de usuarios forzó a la compañía a permitir que su popular modelo siga disponible para suscriptores pagos.
El nuevo modelo de OpenAI no solo sube la apuesta técnica, también desafía el equilibrio entre velocidad, precisión y costo, en una carrera global donde cada mejora redefine quién lidera y quién queda atrás.
La inteligencia artificial ya no solo resuelve ecuaciones o sugiere fórmulas: ahora es capaz de manipular tablas, cargar datos y hasta generar informes como si fuera un experto en tareas administrativas.
La herramienta estará disponible para los usuarios de ChatGPT Pro hoy, mientras que los usuarios de ChatGPT Plus y ChatGPT Team tendrán acceso en los próximos días.
La incorporación de sistemas conversacionales avanzados en las icónicas muñecas genera un dilema profundo sobre privacidad y desarrollo emocional. La promesa de interacción personalizada convive con el riesgo de convertir los juegos en un canal constante de vigilancia y recopilación de datos sensibles, mientras especialistas advierten que esta tecnología puede moldear vínculos y hábitos con una influencia que excede el entretenimiento.
La compañía fundada por Bill Gates evita detallar los números de su producto estrella en inteligencia artificial, mientras los creadores de ChatGPT y Claude muestran cifras millonarias que consolidan su liderazgo en un mercado cada vez más competitivo.