El metal supera los 3.000 dólares y dispara el valor de mineras con finanzas sólidas y alto rendimiento. Conocé los papeles ideales para aprovechar este auge con menor riesgo y mayor rentabilidad.
Se sostiene la fuerte presión vendedora tras los anuncios de aranceles por parte del gobierno de Estados Unidos, que provocaron caídas en las bolsas globales.
El valor del metal muestra señales de enfriamiento. La menor demanda y mayor oferta ejercen presión sobre el precio, con proyecciones de caída hasta 2.400 dólares por onza si la tendencia se mantiene. Analistas advierten un posible cambio de ciclo.
Bancos centrales e inversores impulsaron la demanda, mientras la joyería cayó por el alto costo. Fondos ETF registraron su mayor nivel en cuatro años. ¿Qué viene ahora?
El metal atraviesa un buen momento gracias a un cambio en las tendencias históricas, hecho que está captando la atención de los grandes actores del mercado.
La empresa canadiense Lundin Gold, operadora de la mina Fruta del Norte en Zamora Chinchipe, aplica un plan de autogeneración parcial de energía con el objetivo de reducir la demanda sobre el Sistema Nacional Interconectado. La medida busca asegurar la continuidad de sus operaciones y contribuir a la estabilidad económica local.
La mayor parte de la demanda que impulse los precios del oro provendrá de los bancos centrales que están buscando diversificar sus reservas extranjeras.
La cartera del empresario cuenta con una porción importante de oro, la cual amortiguaría la alta volatilidad de las tecnológicas en las que apuesta fuertemente.
Cuando hay crecimiento, las acciones son las grandes ganadoras; cuando hay inflación, el oro sale favorecido; cuando hay deflación, los bonos son la mejor alternativa; y cuando llega la recesión, el "efectivo" domina.
El total de activos bajo administración del IBIT alcanzó los US$ 34.300 millones, frente a los US$ 33.000 millones del iShares Gold Trust que sigue el desempeño del oro.
Una lista que destaca a las naciones que más incrementaron sus reservas del metal precioso en los últimos años. Los bancos centrales apuestan por este recurso como una estrategia clave frente a la incertidumbre económica global.
En los últimos cinco meses, los flujos netos acumulados ascendieron a US$ 389 millones para los ETF de oro, luego de tres años consecutivos de salidas.
Las compras récord de bancos centrales, los recortes de tasas de la Reserva Federal de EE.UU. y la debilidad del dólar impulsan el crecimiento de este activo clave.