Como un movimiento estratégico que subraya “condiciones favorables en los mercados financieros internacionales”, el Ministerio de Economía y Finanzas del Ecuador (MEF) anunció, el martes 5 de mayo de 2026, la reapertura de bonos soberanos vigentes con vencimiento en 2034 y 2039.
Esta segunda incursión del Ecuador en los mercados de capitales internacionales, en lo que va del año, no es casualidad. Se produce en un momento en que el indicador de riesgo país de Ecuador ha descendido a su nivel más bajo en los últimos 11 años, según el MEF. Un hito que el Gobierno ecuatoriano busca capitalizar para obtener financiamiento en condiciones significativamente más competitivas que en periodos anteriores.
Desde una perspectiva macroeconómica, la reapertura de estos bonos busca mejorar la estabilidad fiscal del país y enviar una señal clara de solvencia a los tenedores de deuda existentes y potenciales nuevos inversores. Según el comunicado oficial, esta maniobra "consolida la confianza de los inversionistas internacionales", lo cual es fundamental para sentar las bases de un crecimiento económico sostenible y, por extensión, la generación de empleo en el sector privado.
Al mismo tiempo, la cartera de Economía enfatiza que los recursos captados en esta operación se destinarán a dos frentes críticos: “sostener la inversión pública y la provisión de bienes y servicios esenciales”.
En el comunicado, el Ministerio expresó que los resultados de esta operación se conocerán al cierre de este miércoles 6 de mayo. Sin embargo, es preciso retroceder a enero pasado, en la primera operación de bonos soberanos del 2026, con una emisión de US$ 4.000 millones.
Según el MEF, la primera incursión “recibió una demanda histórica: alrededor de US$ 18.000 millones en órdenes de más de 340 inversionistas, equivalente a una sobresuscripción de 4,5 veces el tamaño final de la emisión. Esto permitió reducir el precio de los nuevos bonos en 62,5 puntos básicos frente a las indicaciones iniciales de precio, el mayor ajuste jamás logrado por la República en una transacción de este tipo. La operación atrajo una base amplia y diversificada de inversionistas, incluyendo gestores globales de activos de América, Europa, Asia y Medio Oriente”.
Esta operación se ejecutó después de que el Riesgo País se redujera a menos de 500 puntos, cuando en 2023 se encontraba por encima de los 2.000. (I)