La prepotencia y falta de ética se han impuesto en Venezuela.
Si no sucede algo extraordinario, Maduro gobernará hasta el 2.031. Su modelo de gobierno se asemeja cada vez más al totalitarismo que no deja resquicios ni para respirar
Casi siempre hablamos y gobernamos para el país formal, negando realidades informales vitales y extendidas.
El negocio del oro ejemplifica esta división.
La gobernabilidad esperada para este momento de transición se esfuma de a poco. La polarización renace con fiereza. El tiempo escaso y el "eleccionismo" lo trastocan todo.
Tiempo de campaña. Tiempo de disfraces. Nada es lo que parece.
Cada pose y cada palabra son calculadas para ganar votos. Una
emboscada de discursos vacíos, guerra sucia, demagogia barata.
El consumo es un territorio minado. No todo lo que se promete y vende cumple con la calidad esperada. Las organizaciones de consumidores son frágiles. Los canales de denuncia ineficientes.
El influencer, como referente, aspiración y empleo llegó para quedarse. Su poder de disuasión aumenta cada día.
Genera opiniones no siempre con la mejor información.
Un país a media luz. No solo por los cortes de energía.
También por políticas opacas, confusas, incompletas.
Felizmente, surgen algunas luces en el horizonte.
Consulta peliaguda. Justo cuando se revela el triángulo siniestro que articula: intereses políticos, operativos narco criminales y corrupción. Hora de serenidad y resultados
El proceso del conflicto -no solo su resultado- ensalza unas conductas y proscribe otras. Persuade, presiona sobre una forma u otra de ver la vida. Posiciona, sin explicitarlo, valores.
El facilismo se han instalado en la escuela. La exigencia
es mal vista. Todos pasan. Todo vale... mientras
tanto, la crisis de aprendizajes se acrecienta
Día Internacional de la Mujer. Fecha para celebrar y hacer
proyecciones. Para dolernos y actuar frente a los crecientes
femicidios y muertes de niñas menores de 15 años
Que sean abrazos en el corazón de las familias: parejas, hijos, nietos, padres, hermanos, tíos. Que sean abrazos cálidos en el espacio mágico de los amigos: los serios, los graciosos, los tristes, los habladores, los ingeniosos. Que sean pretexto que permita recargar energías y complicidades para enfrentar un nuevo año que se viene complejo y desafiante.