La guerra comercial es una cortina de humo: los desequilibrios globales son lo de fondo
Ecuador no tiene el tamaño para influir en la arquitectura global, pero sí puede decidir cómo posicionarse ante ella. Tomar partido en conflictos ajenos no es estratégico. Lo que corresponde es construir resiliencia, diversificar mercados, invertir en institucionalidad y mantener flexibilidad.