Qué pasó históricamente en el S&P 500 cada vez que el petróleo perforó la barrera de los US$ 100
Episodios previos muestran que los shocks energéticos suelen traducirse en una mayor volatilidad en Wall Street.
Episodios previos muestran que los shocks energéticos suelen traducirse en una mayor volatilidad en Wall Street.
La fortaleza energética de Estados Unidos, la rotación global hacia activos locales y el peso de las petroleras sostienen a Wall Street pese al riesgo latente en el estrecho de Ormuz y en las cadenas de suministro.
La suba relámpago de Netflix se explicó por un guiño de JPMorgan y el “rally de alivio” tras frenar una compra grande, pero el salto ya quedó incorporado en el precio: con la acción cara, el mercado discute si todavía hay margen o si el riesgo pesa más.
El papel de la tecnológica acumula un fuerte retroceso en 2026 y revive un patrón de derrapes rápidos: nube con menor tracción, CapEx en IA en alza, presión sobre el flujo de caja y ruido legal que vuelve a inquietar al mercado.
Con balances a la vista, la apuesta gira en torno a si el salto en inversión en IA sostendrá márgenes y utilidades o si el avance de chips propios y la presión sobre el gasto pondrán un techo al rally. El mercado divide aguas y la volatilidad asoma.
El fuerte retroceso del papel dejó al gigante tecnológico contra las cuerdas tras anunciar un ambicioso plan inversor que inquietó a Wall Street.
El apetito global por infraestructura soberana de inteligencia artificial, la maduración de segmentos clave como visualización profesional y automotriz, y la posibilidad de márgenes récord con la nueva arquitectura Blackwell alimentan las proyecciones más optimistas sobre la tecnológica.
Impulsada por buenos balances y una demanda sólida en EE.UU., la cadena minorista más grande del mundo muestra señales de fortaleza mientras sus competidores lidian con márgenes ajustados y consumo más cauteloso.
Las dudas sobre el valor real de la plataforma crecieron tras un año de bajo rendimiento bursátil, mientras rivales con modelos más integrados y márgenes más altos ganan terreno.
Impulsada por la fiebre de la inteligencia artificial, una racha de balances positivos y el empuje del sector automotor, la compañía californiana sigue marcando récords en Wall Street.
La suba de 2025 dejó la vara alta: la inteligencia artificial, márgenes en alza y un fallo judicial clave impulsaron el rally de la compañía. Pero el nivel de inversión y los riesgos regulatorios reavivan las dudas para este año.
Entre la presión por no quedar atrás en inteligencia artificial, la necesidad de sostener valuaciones exigentes y la obligación de integrar nuevas tecnologías sin romper lo que ya funciona, Apple ilustra cómo las decisiones estratégicas de hoy puede hacer tambalear a los gigantes del mercado.
Pese a las dudas del mercado y la presión externa, la petrolera mantiene su política de retorno al accionista, sostiene márgenes saludables y muestra una exposición acotada al conflicto que rodea a Caracas.
Pese a que reinvierte buena parte de sus ingresos, Alphabet recompensó a sus accionistas con más de US$ 350.000 millones en una década. Cómo se explica esta cifra y qué otras empresas integran el podio.
Las cifras de inversión superan por mucho los beneficios concretos, y el riesgo ya no está en los precios de las acciones, sino en la distancia entre lo que se construye y lo que realmente se usa.
El papel de Broadcom pegó un salto tras aliarse con Alphabet para fabricar chips diseñados a medida. Los analistas creen que, si sostiene su posición en inteligencia artificial y consolida los ingresos por software, su precio podría seguir trepando a pesar de la volatilidad.
El salto de la tecnológica reavivó las dudas sobre su precio real. Qué dicen los números, cómo reaccionó ante otras crisis y por qué algunos prevén una corrección fuerte.
Mientras crece en ventas y ajusta su negocio global, la cadena muestra una constancia inusual: repartir fortunas a sus inversores sin comprometer su caja operativa. En Wall Street, esa disciplina le ganó un lugar entre las empresas más generosas de todos los tiempos.
La acción subió más de 20% en una semana y volvió a atraer a los inversores. La alianza con el gigante de los chips refuerza el giro estratégico hacia la inteligencia artificial y plantea interrogantes sobre su capacidad para sostener márgenes en un sector muy competitivo.