El cuento de Caperucita inspiró a esta cafetería
La guayaquileña Raquel Ochoa, de 28 años, construyó su propio cuento en Lobo de Bosque, una cafetería en Samborondón. Las novedades de la carta son los bolones rotos y los waffles de choclo, pero también los cursos de cerámica o lienzo que se han convertido en un punto de encuentro. La marca la registró en 2021, cuando vivía en España, volvió y decidió emprender en su sueño.