La Escuela de Sostenibilidad de la Universidad Europea innova para las empresas
Julia Ayuso, directora de la Escuela de Sostenibilidad de la Universidad Europea, cuenta los logros alcanzados en un año y medio de funcionamiento.

En las aulas de la Universidad Europea se integra de manera natural la sostenibilidad con el mundo empresarial. Esto se logra con convenios, acuerdos y ejecución de casos reales desde el primer día de clases, ya sea en la carrera de grado, en las maestrías o en los doctorados.

Julia Ayuso, directora de la Escuela de Sostenibilidad de la Universidad Europea, lo resume: “Trabajamos como una unidad de innovación para las empresas”. Esta académica con estudios en arquitectura y sostenibilidad cuenta que la escuela tiene un año y medio de operación.

En este tiempo suma cerca de 2.500 estudiantes de 25 nacionalidades en modalidades presencial, online e híbrida. “Esta última funciona muy bien, especialmente con estudiantes de Latinoamérica que cursan la carrera en modo online y luego vienen a una estancia de una o dos semanas, según el programa”. Ellos llegan al campus de Madrid y viven una serie de experiencias prácticas y de relacionamiento con empresas.

La escuela ofrece hoy 22 titulaciones entre grado, maestría y doctorado. Los grados duran cuatro años; las maestrías, un año, y los doctorados, entre tres y cuatro. “Tenemos un 95 % de empleabilidad en el primer año, en el caso de las maestrías”.

¿Cómo se integra la academia con el mundo empresarial en materia de sostenibilidad? Ayuso responde que el trabajo va de la mano con las empresas. “La escuela es un socio estratégico de las empresas, ellas nos plantean desafíos reales. Nuestros estudiantes, desde el primer día, tienen experiencias prácticas”.

También destaca que los propios directivos de las empresas se involucran en mentorías y se convierten en profesores. “Una de las acciones que nos tiene más satisfechos es el reto anual de innovación en sostenibilidad”. En uno de los retos, cuenta, la escuela trabajó con una empresa de tecnología, que se apoyó en arquitectos y veterinarios para desarrollar un dispositivo enfocado en biodiversidad y cambio climático. "Es un sistema modular que nació del diálogo entre arquitectos y veterinarios".

Ayuso habla con orgullo de lo alcanzado y asegura que la sostenibilidad es un eje transversal en la Universidad Europea. “Atraviesa toda la institución, tanto en lo académico como en lo corporativo. Había facultades haciendo muchas cosas, pero de forma dispersa. La Escuela vino a darle vertebración: a conectar esas iniciativas, a generar proyectos propios y a convertir la sostenibilidad en una línea de trabajo con entidad académica real".

“Las universidades no somos competencia”

En el camino recorrido por la escuela que dirige Ayuso existen varios aprendizajes. Ella destaca, por ejemplo, la importancia de colaborar entre actores del mundo académico. “Las universidades no somos competencia, tenemos el mejor talento, las mejores cabezas, entonces es importante estar abiertos a trabajar y a colaborar”.

Con esa premisa, la UE invita a otras universidades a participar en el reto. Y, para complementar el trabajo en esta materia, la escuela cuenta con un observatorio de sostenibilidad, al que Ayuso describe como una herramienta que permite acceder a todo el conocimiento creado en maestrías y doctorados relacionados con sostenibilidad. (P)