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El aporte de los millennials en el desarrollo de modelos sostenibles de economía circular

Diego Buenaño

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Todo proyecto de economía circular debe considerar la participación de la población joven que esté entre 16 y 24 años, pues son ellos quienes, desde su perspectiva, pueden generar un impacto positivo y a largo plazo en la sociedad en temas de sostenibilidad. 

04 Mayo de 2022 14.49

Una tendencia a nivel mundial es el impulso que se está generando en diferentes áreas para promover la transición desde una economía lineal hacia una economía circular, una economía que promueva la producción eliminando los residuos y contaminación, que haga circular los productos y materiales y que regenere la naturaleza. Según datos de la coalición de economía circular en América Latina y el Caribe existen más de 80 iniciativas y estrategias nacionales orientadas a fortalecer el ecosistema de economía circular. 

Los modelos de economía circular se consolidan sobre la base de políticas y estrategias que deben generarse a nivel estatal, ejecutarse a nivel empresarial y sostenerse con la participación activa de la sociedad civil y la academia. Por ejemplo, mediante una combinación de incentivos y desincentivos fiscales se puede fomentar la agroecología y la producción orgánica, establecer planes de responsabilidad extendida en la gestión de envases y embalajes, definir leyes que regulen los plásticos de un solo uso, etc. 

Una vez establecido el marco de referencia legal, las empresas juegan un papel clave al impulsar cambios internos que fortalezcan el proceso de transición hacia la economía circular. Estos cambios están relacionados con la elección de materiales y tecnologías, con el diseño y gestión de sus cadenas de valor, con la producción de bienes y servicios y con la definición de sus modelos de negocios.

A medida que la economía lineal extractivista va migrando hacia un modelo de economía circular, los ciudadanos, las organizaciones de la sociedad civil y la academia deben empoderarse e integrarse en el diseño de procesos de economía circular. En este camino, el aporte de la academia será fundamental. Los jóvenes necesitan tener acceso a una educación de calidad que les otorgue conocimientos, habilidades y competencias habilitantes para el floreciente mercado de los empleos verdes.

Todo proyecto de economía circular debe considerar la participación de la población joven que esté entre 16 y 24 años, pues son ellos quienes, desde su perspectiva, pueden generar un impacto positivo y a largo plazo en la sociedad en temas de sostenibilidad.  Según las estadísticas que presenta año tras año Naciones Unidas, se prevé que para el 2030 el número de jóvenes llegue a la cifra de 1300 millones, es decir un 23% de la población mundial. Varios estudios evidencian que la fuerza juvenil está a la vanguardia de la creación de cambios.

Un tema palpable que debe considerarse, con relación a la participación activa de jóvenes en la sociedad, es el relacionado con la aplicación y uso de tecnologías emergentes y disruptivas. Por ejemplo, Away: The Survival Series, es una nueva generación de video juegos centrados en el medio ambiente. Esta iniciativa tiene por objetivo involucrar a más de 2 mil millones de jugadores del mundo en lo que los patrocinadores llaman “un impulso de ahora o nunca para salvar el planeta.” En esta misma línea, en el 2020, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), lanzó la iniciativa “Playing for the Planet Alliance”. A través de esta alianza se aspira llegar a más de mil millones de jugadores de videojuegos hasta el 2030. A su vez, las empresas miembros de la alianza asumen compromisos que van desde la plantación de millones de árboles hasta la reducción del plástico en sus productos.

El modelo de triple hélice que articula la participación del estado, el sector empresarial y la academia, necesita apalancar su gestión a través de fondos provenientes de diferentes fuentes. El acceso al financiamiento es clave tanto para acelerar a la transición, así como para acceder a una gama amplia de oportunidades en el ámbito de la innovación, el desarrollo de mercados secundarios y el desarrollo de infraestructura física y digital. Algunos organismos internacionales están generando cifras récord de financiamiento a proyectos de sostenibilidad. (O)

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