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La orden religiosa más grande y la más influyente del catolicismo, fundada por un soldado herido, tiene una historia extraordinaria y una leyenda negra fabricada por sus enemigos. ¿Cuáles son los secretos de los jesuitas?

03 Noviembre de 2021 18.17

No voy a hablar mal de los jesuitas. Todo lo contrario, siempre me ha parecido fascinante su presencia académica en el mundo, la estrategia militar heredada de su fundador Ignacio de Loyola y su capacidad de difundir el espíritu jesuítico. Yo mismo soy un jesuita, estudié en el Colegio Loyola, me gradué en el San Gabriel, estudié filosofía con ellos y tengo un hermano en la Compañía de Jesús. 

La formación es el primer secreto de los Jesuitas

Un Jesuita estudia dos años de espiritualidad, dos años de humanidades, tres años de filosofía, tres años de teología y alguna especialidad. Estudiaban latín, griego y otros idiomas. Doce años de estudios es lo normal y con rigor académico de primer orden. Por eso eran considerados sabios; eran odiados y temidos. Los Jesuitas, considerados la intelectualidad de la Iglesia, eran consejeros del Papa, regentaban universidades, colegios y escuelas en todo el mundo. Escribieron muchos libros de teología, de ciencias y de humanidades, fueron de misioneros por delante de los conquistadores.

Se han escrito miles de libros sobre los Jesuitas y se les atribuye toda clase de iniquidades, desde la creación del lavado de cerebro, pasando por su influencia en los nazis, los iluminati y la brujería, hasta el Papa negro como el poder detrás del trono de Benedicto XVI y el gobierno del catolicismo con el Papa Francisco. Los Jesuitas eran tan temidos que la orden fue abolida por el Vaticano en 1773 y resucitada después de 41 años; fue expulsada de España, Portugal Francia y muchos países, pero siempre ha vuelto y sigue siendo la orden religiosa más numerosa en el mundo. Un Jesuita venezolano, Arturo Sosa, es ahora el papa negro y un Jesuita argentino, Jorge Bergoglio, es el líder de la Iglesia Católica.

La capacidad de organización, el segundo secreto de los Jesuitas 

La historia de los misioneros es impresionante. Eran exploradores, lingüistas geógrafos y desarrollaron unidades productivas de autoabastecimiento cuando entraron en conflicto con los encomenderos que esclavizaban a los indios. Evitar la esclavitud fue el origen de las reducciones del Paraguay organizadas por los Jesuitas y que se ha considerado siempre como una organización comunista. Eran más bien la materialización de una utopía en la que todo estaba organizado; la agricultura, el trabajo comunitario, la educación, la seguridad y la justicia. Cuando llegaron jesuitas alemanes se inició una fase de industrialización. Todo sirvió para que los enemigos intrigaran ante la monarquía reportando como la pretensión de los Jesuitas de acumular poder organizando Estados independientes. 

A los Jesuitas se les atribuye muchos secretos, recogidos en lo que se llama “Monita secreta”, para adoctrinar a sus miembros sobre las estrategias a utilizar para obtener el dinero de las viudas y cómo acercarse a los poderosos y a quienes tienen poder, no para disputarles el poder sino para manejarlos en sus decisiones. También incluyen supuestos criterios para escoger y reclutar a sus miembros. 

Los Ejercicios Espirituales, tercer secreto de los Jesuitas

La clave está en un pequeño libro escrito por Ignacio de Loyola, su fundador, llamado Ejercicios espirituales. Todos son sometidos a un mes de silencio y meditación basados en este método y hacen una vez al año una semana de retiro espiritual como seguimiento de estos ejercicios. Para algunos se trata de un lavado de cerebro de una eficacia extraordinaria, para otros es un método para establecer y mantener con claridad los objetivos fundamentales y estrategias para evitar desviaciones y reavivar la vocación de servicio. Se complementa con el ejercicio diario de hacer un examen de conciencia y algunos minutos de meditación.

La capacidad de supervivencia de los Jesuitas se debe, sin duda, a su enorme capacidad de adaptación que ha probado, una vez más con la pandemia. La revista de los Jesuitas en España informa: “En algo más de un mes desde el comienzo de la pandemia logramos activar un sistema de mapeo global sin precedentes que nos permitió empezar a diseñar estrategias conjuntas”. Recogieron información de 331 organizaciones sociales que mantienen en el mundo (http://covid.xavier.network/). Los colegios continuaron su trabajo con medios digitales, televisiones o radios (100) que llegan en Latinoamérica a seis millones de personas. Transformaron sus redes en redes de coordinación y ayuda humanitaria, especialmente con dos obras emblemáticas, el Servicio Jesuita a Refugiados y las escuelas de Fe y Alegría.

La sabiduría, la organización y la energía espiritual convirtieron a la Compañía de Jesús en la más odiada y temida de las organizaciones de la Iglesia Católica. A Voltaire se le atribuye haber dicho que habría que ahorcar al último Jesuita con las tripas del último Jansenista. El poder y la influencia de los Jesuitas ha provocado siempre y sigue provocando, al mismo tiempo, fascinación y antipatía. (O)

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