Forbes Ecuador
14 Agosto de 2026 04.00

Pedro Maldonado Ordóñez Editor

El empresario que se enamoró del acero

Luis Villacrés Smith, presidente del directorio de Novacero.
Fotos : Pavel Calahorrano Betancourt
Share

Luis Villacrés Smith es el presidente del directorio de Novacero. Nacido en 1950, este ingeniero comercial que quisiera haber sido discípulo de Jesucristo y haber vivido de cerca la Revolución francesa, es protagonista de una historia vinculada al mundo de la construcción a inicios de la década de 1970. Cuenta la historia de la empresa que tiene 1.404 colaboradores y que empieza su expansión internacional con una adquisición en Paraguay.

La conversación está marcada por conceptos y anécdotas. Luis Villacrés Smith habla sobre la sabidu­ría de El Quijote, pero también sobre sus cuatro hijos. Cuenta la historia de la firma que dirige y su estilo para los negocios; se engan­cha con los detalles sobre los dos refugios que tiene y a los que acu­de para desconectarse. Recuerda el enamoramiento con su esposa, los cinco años de enamorados y los 54 de matrimonio. Dice que el acero es el alma de toda cons­trucción. No le gusta estar ante los micrófonos y las cámaras. Es sincero y directo, sin poses, pero con una voz firme y una mirada que imponen respeto.

Es una mañana de mediados de julio de 2026 y el presidente del directorio de Novacero, una de las principales empresas del sector de la construc­ción en el país, habla con Forbes Ecuador. Primero lo hace en las oficinas de la empresa, ubicadas en el sector Santa Leonor, en el norte de Guayaquil. Por la ventana de su oficina se observan los aviones y las avionetas que aterrizan en el aeropuerto, así como los buses interprovinciales que bajan las rampas de la terminal terrestre. En esta sede de la compañía el movimiento es algo más tranquilo si se compara con el ritmo de la planta de la empresa en la vía a Daule, donde conversamos por segunda ocasión, de mane­ra más distendida, luego de un almuerzo que incluyó ceviche de camarón, seco de chivo, cheesecake, jugo de naranja y un café bien cargado. 

En ambos espacios Villacrés conversa con serie­dad y algo de timidez, con un cierto recelo al micró­fono que registra su testimonio. “Siempre he sido low profile”, dice en un momento de la plática. Él está al frente de una empresa que en 2025 registró ingresos por US$ 389,5 millones y una nómina de 1.404 colaboradores. Las varillas, los techos, los pro­ductos laminados, las tuberías y más artículos son parte de la historia de la compañía. 

Revista 31
La tapa de la edición 31 de Forbes Ecuador.

Novacero, dice Villacrés, es más que números. “Es una historia de éxitos que se han logrado pulso a pulso, año a año. Es una consecución de metas que nos hemos propuesto y que hemos alcanzado con el capital más valioso que tenemos: la gente”

La empresa está posicionada dentro de la indus­tria del acero en Ecuador. En su crecimiento se en­cuentran pilares como la innovación, la calidad, la sostenibilidad y la confianza de los clientes. Ade­más, las inversiones son permanentes en sus plan­tas de Lasso, Quito y Guayaquil. El enfoque, según explica, es modernizar de manera constante los pro­cesos productivos, ampliar capacidades y consolidar la competitividad de los productos. 

Luis Villacrés Smith de Novacero
Luis Villacrés Smith, en la planta de Novacero en la vía a Daule.

La empresa que dirige Villacrés se fundó en ju­lio de 1973, como parte del grupo multinacional Armco; empezó en el negocio de productos viales como guardavías, con una planta industrial en Quito. Diez años después levantó una segunda planta en Lasso, en Cotopaxi. Este espacio sirve para fabricar productos laminados en caliente (ángulos, platinas, barras, etc.) y productos en frío, como tuberías y perfiles. 

En 1986 incursionó en el negocio de cubiertas. Eran años de crecimiento, un desarrollo en el que hubo un punto de quiebre, pero no de freno. En 1992 Armco vendió sus operaciones en Ecuador al grupo suizo Eternit y dos años después la compañía fue vendida a accionistas nacionales. Allí entra en escena Villacrés quien dice que los inicios de la déca­da de 1990 eran años muy competidos en la indus­tria, mientras el mundo respiraba optimismo.

El acero, los inicios y la visión de la empresa 

Durante la entrevista surge una pregunta: ¿qué significa la construcción para Luis Villacrés? Él res­ponde señalando que en la historia de la humanidad el hombre, durante siglos, siempre ha tenido que construir. “Es una necesidad permanente. Hay que levantar viviendas porque la población crece. Las empresas crecen, la infraestructura también y en ese crecimiento está siempre el acero, que es fortaleza, el alma de toda construcción”. 

Hace una pausa y continúa. Señala que la filoso­fía de la empresa es procurar darles a los clientes los materiales más seguros, más confiables y de mejor calidad, “porque cuando se construye algo, se cons­truye para siempre”. 

Villacrés, padre de cuatro hijos y abuelo de 12 nie­tos, repasa los logros y habla con modestia, pero también con orgullo. “Comenzamos pequeños y la magia fue multiplicar los logros, hemos crecido 20 veces en volumen. Somos los nuevos del barrio en el negocio del acero, porque en el mercado hay empre­sas que son mucho más antiguas con una participa­ción de mercado superior”.

Luis Villacrés Smith de Novacero
Luis Villacrés Smith, presidente del directorio de Novacero.

Lee el artículo completo en nuestra nueva edición que está en circulación. ¡Tú también puedes ser parte del mundo Forbes! 

A la venta en: 

Supermaxi

Megamaxi

Mr. Books 

Libri Mundi 

Mi Comisariato 

Travel Stores 

Medicity

Tipti 

También puedes comprar la edición digital aquí

Para suscribirte a la edición impresa da clic aquí 

10