La creencia popular en algunas minas en Sudamérica dicta que el ingreso de una mujer trae mala suerte. En 2014, Tammy Caamaño desafió esa superstición. Llegó a la mina San Vicente, en el Distrito de Chicos, Huarochiri, en Lima, Perú, y generó sorpresa.
Una confusión con su nombre hizo pensar al personal de la compañía San Ignacio de Morococha, que se trataba de un hombre quien los visitaba. La vieron y temieron. Su entrada podría ser un problema para la explotación de zinc y cobre.
Arriesgada, Caamaño aseguró que su presencia generaría más producción en la mina. Así fue y un mes después llegó una llamada pidiendo su regreso. Tras el recorrido de Caamaño a 800 metros de profundidad, la empresa peruana encontró una nueva veta de minerales que les permitió incrementar un 30 % la extracción.
Aunque ella sabe que ese aumento en el rendimiento del yacimiento se debe a varios factores, juzga de valiente su desafío al mito tradicional de las minas sudamericanas.
Esa actitud es la que caracteriza y acompaña el camino profesional de esta guayaquileña. Ella brilla en el sector siderúrgico y metalmecánico en el país: es la primera presidenta de la Federación Ecuatoriana de Industrias del Metal (Fedimetal) y es gerente general de Ideal Alambrec – Grupo AG.

La empresa, con 86 años de trayectoria, tuvo ingresos por más de US$ 88 millones en 2025, según los registros de la Superintendencia de Compañías. Este monto se suma a los US$ 900 millones al año que vende el centroamericano Grupo AG, una de las industrias más importantes del sector, que adquirió el 80% de las acciones de Ideal Alambrec. Kohn , la familia fundadora en Ecuador, tiene el 20 % restante.
Entre los artículos que más comercializa Ideal Alambrec – Grupo AG están las 400 toneladas de alambre recocido (flexible) al mes. Esa cantidad equivalente a darle 13 vueltas al mundo, por la línea ecuatorial. Además, se fabrican 200 toneladas de clavos para madera mensualmente. Lo que pesa igual a 800 elefantes africanos.
La operación de compra Ideal Alambrec se formalizó en junio del 2025, al mismo tiempo que Tammy Caamaño fue ratificada como gerente general. Este es su tercer cargo en los 20 años colaborando con la firma. Primero lideró la sucursal de Guayaquil y luego las gerencias de ventas nacionales y regionales. La parte comercial es la que más le gusta y con la que se identifica desde que tiene seis años, según narra.
Cuando era niña, su padre trabajaba en Oleica, una fábrica de aceites y grasas de la década de 1970. Los sábados la llevaba a sus reuniones con clientes y a cobrar en tiendas. Ese relacionamiento con las personas fue lo que más le llamó la atención. “Más allá de vender y comprar, hay el tema de generar vínculos, de saber cómo estás, la familia, la vida en general… Eso va construyendo una base de confianza que permite tener empatía, que los negocios fluyan y ganar amistades”.
La facilidad de ventas la lleva en la sangre. Y cuando esa cualidad se mezcla con un portafolio de más de 5.000 productos, se agrega valor en cualquier mesa de negociación. Ese secreto ha sido clave para expandirse en los cinco sectores a los que atiende: construcción, agricultura y ganadería, energía y telecomunicaciones, minería e industrial. El 80 % de esta última rama, son clientes que adquieren alambres para soldadura, colchones, refrigeradoras, cocinas, entre otros.
El plan para el 2030, según el CEO de grupo internacional, Rodrigo Gabriel, es triplicar el negocio ampliando la cartera comercial. Esa fue la directriz que la gerente recibió tras el proceso de integración corporativa. Es decir, Ideal Alambrec debe superar los US$ 260 millones de ingresos en cuatro años. Ya no serán 1.712 canchas de fútbol las que se puedan cercar con toda la producción de malla de cerramiento, como se lo calcula actualmente. Tendrán que hacer mallas para 5.136 campos de juego.
La encargada para lograrlo es esta ejecutiva de 54 años que ya tiene un plan estratégico presentado en el directorio para aprobarse. En él se resalta el incremento del rendimiento, especialmente para conseguir nuevos productos que fomenten las transacciones internacionales con Guatemala y El Salvador. Con esto, quiere duplicar el porcentaje actual de exportaciones, del 8 % al 16 %.
Para concretarlo, se están consolidando inversiones que aumenten el potencial de trefilación (proceso para afinar acero y generar piezas más delgadas). Hoy, el ítem más fino es el que se usa para las esponjas, con 0.54 mm de diámetro. Lo más grueso es el cable para mover el banano que alcanza los 11.11 mm de diámetro.
La inversión supera los US$ 1,5 millones y se utilizó para construir una granja de paneles solares que alcanzará una producción de 1.8 megavatios para la planta del sur de Quito. Como trabajan 24 horas y 7 días a la semana en las áreas de producción, ocupan mensualmente 4 megavatios, por lo que es indispensable la adquisición de baterías que acumulen energía. Esto podría costar hasta US$ 500.000 y es parte de la hoja de ruta del 2026.

La transformación viene acompañada con tecnología y una clara cultura organizacional. La implementación de un circuito cerrado que incluye inteligencia artificial ha permitido reducir accidentes. Un proceso que fue socializado a los 345 empleados para que lo incorporen en su día a día laboral. 120 de ellos son personal administrativo y de esos, 40 % son mujeres.
Para Caamaño, lo más importante es mantener un mapeo del talento humano e impulsarlos a hacer carrera en la empresa, tal como lo hizo ella. Capacitaciones, mentorías y oferta académica son parte de los paquetes para formar al personal futuro y que mantenga los objetivos y la visión de la acerera por otras ocho décadas o más. (I)