Forbes Ecuador
Alejandro Freund Quito - Ecuador
Liderazgo
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Este ejecutivo quiteño lleva cerca de una década involucrado en el emprendimiento. Revolucionatuprecio.com, en el 2013, fue su primera aventura que con el tiempo se convirtió en el portal de e-commerce Yaestá.com. Luego saltó a las grandes ligas para dirigir las operaciones de Rappi en Ecuador entre 2019 e inicios de este año; y desde hace un par de meses es el country manager de Betterfly, el unicornio social que nació en Chile y se expande por América Latina.

22 Junio de 2022 14.14

Una boda, una endoscopía y una cazatalentos fueron el inicio de una nueva etapa en la vida profesional de Alejandro Freund. Este emprendedor ecuatoriano conoce de cerca el mundo de las inversiones en las startups, con los riesgos y las oportunidades que este sector vive hoy en día.

Hace casi 10 años, en 2013, Freund empezaba sus andanzas como emprendedor. Junto a Martín Jara fundó la plataforma Revolucionatuprecio.com, que salió adelante contra viento y marea, para luego convertirse en el sitio de comercio electrónico Yaestá.com y que ambos socios la terminaron vendiendo en 2019 a un grupo enfocado en la logística. Ese mismo año y con la experiencia adquirida, fue elegido para abrir en Ecuador las operaciones de Rappi, la startup colombiana que se expandía con fuerza por América Latina. “Hasta inicios de este año Rappi realizaba 15.000 transacciones diarias. Estuve al frente durante tres años y aprendí infinito”, dice con orgullo y satisfacción.

El camino en la startup colombiana marchaba bastante bien, pero un par de situaciones que se presentaron en su vida le hicieron cambiar de rumbo y desde hace un par de meses está al frente de Betterfly, el unicornio social que nació en Chile y que se enfoca en el bienestar de los colaboradores de las empresas. Esta startup tiene como meta proteger la vida de 100 millones de personas hasta 2025 y el trabajo de Freund en Ecuador es parte del esquema de esta organización que da sus primeros pasos en el país y que espera cerrar 2022 con un equipo de 30 personas.

¿Cómo te sientes con este nuevo desafío en una startup?

Por un lado me siento realizado y, por el otro, creo que todavía tengo mucho por dar. Siento que Yaestá.com fue una maestría, una etapa de seis años muy intensa, y el paso por Rappi fue un doctorado. Las startups vivieron una bonanza y ahora están empezando una etapa con restricción de capital. Ahora viene un periodo muy interesante marcado por recortes, despidos, y donde contratar es un privilegio. Entonces, bajo ese contexto, me siento muy  bien con los pasos anteriores. En Rappi aprendí a montar una empresa en Ecuador, a desarrollar las relaciones comerciales, abrí todas las verticales (restaurantes, farmacias, supermercados…), monté el supermercado La Cesta y dejé las bases para otros proyectos que están por lanzarse. Sigo como socio y asesor y me interesa que siga funcionando bien porque así se refleja mi tarea.

¿Cómo se dio tu llegada a Betterfly?

En agosto o septiembre de 2021, uno de mis mejores amigos que trabajaba en un banco de inversión me comentó de Betterfly, que ya estaba volando. En diciembre pasado fui invitado a la boda de Sebastián Castro, cofundador de Kushki y allí estuvo uno de los ejecutivos de Betterfly. Él  me contó que estaban buscando gerente y me preguntó si me interesaba. Le dije que tenía aún muchos proyectos en Rappi. Luego, en enero de este año me escribió una empresa cazadora de talentos que buscaba un country manager para una insuretech de Chile. Al mismo tiempo me escribieron dos personas del ecosistema startup por el mismo tema y me di cuenta que se alineaban los astros. Volví a hablar con la reclutadora de talentos y quedamos en una primera reunión; investigué un poco sobre el impacto social de Betterfly y mi interés fue creciendo. Pero las primeras semanas de este año estaba muy estresado y tenía una molestia estomacal. Tuve que hacerme una endoscopía y poco entes de ser anestesiado se me quedó resonando lo de Betterfly. 

¿Qué pasó tras la endoscopía?

El diagnóstico médico fue una úlcera y supe que un cambio fuerte me estaba llamando. Luego tuve como ocho entrevistas con gente de Betterfly. Hablé con Eduardo y Cristóbal della Maggiora, los fundadores de la startup.

¿Y te decidiste?

Me había enamorado de lo que hace Betterfly y su propósito. La reclutadora me preguntó mis términos y le respondí que no tenía condiciones. Me hicieron una oferta y la tomé tal cual. Se formalizó, hablé con mi jefe en Rappi para anunciar mi salida y así llegué a la firma.

¿Qué metas te has propuesto?

Tengo dos grandes objetivos. El primero es que Ecuador sea un lugar para testear todo lo que tiene en mente este unicornio social. Les dije a los fundadores que Ecuador debe ser un mercado para probar cosas. Ecuador es un buen laboratorio: es lo suficientemente grande, está dolarizado, es relativamente estable, tiene dos regiones que son casi dos países con distintas culturas y los errores no son tan costosos como si pueden ser en Brasil o México. El usuario además es tal vez más permisivo.

¿Y el segundo objetivo?

Ser una cuna de talentos. Si bien en Ecuador la fuerza laboral es de cerca de tres millones de personas, si llegamos a la mitad de esa cifra el impacto en las ventas globales no será mayor, pero si podemos desarrollar talento local e influenciar en benchmarking, en probar productos, en exportar talento y buenas prácticas, etc. 

¿Cómo está el sector de insuretech?

Betterfly no es una insuretech. Es una plataforma de beneficios para colaboradores de empresas y organizaciones. Fomentamos hábitos saludables  y los integramos con distintas plataformas vinculadas a salud. Tenemos tres patas: prevención, protección y propósito. En prevención embebemos un seguro de vida, con una cobertura que sube en función de los buenos hábitos. Una persona que se cuida tiene premios porque a la aseguradora le cuesta menos. La protección financiera es el seguro de vida que sube en función de los buenos hábitos. Y la tercera pata es el propósito, en la que apostamos a causas sociales como reforestación, agua potable, alimentos para niños necesitados, acceso a energía eléctrica y alumbrado, etc.

¿Y cuáles los ingresos proyectados en Ecuador?

El objetivo es proteger 100.000 vidas en los siguientes 12 meses y cada plan cuesta US$6,99. Sería un ingreso de al menos US$ 700.000  y ojalá de cerca de un millón de dólares. Estamos entendiendo el mercado. Hay una vía A, de venta de venta directa a empresas y todos sus colaboradores. El modelo B es con partnerships, donde vendemos el producto a través de bancos, retail, cooperativas, brokers, así se tangibiliza el seguro.

¿Existen inversiones previstas en Ecuador?

US$ 10 millones en 24 meses. Esa cifra va a tecnología, equipo, mucho marketing, pruebas de producto. 

¿Esta etapa es el postdoctorado?

Es otra maestría, estoy en una carrera que no conocía. Los servicios son por suscripción y el desafío es estar muy cerca del usuario y entender lo que necesita e incentivarlo. Donar genera endorfinas y eso nos vuelve felices; al estar felices disminuye el estrés y eso motiva. Al estar más motivado somos más productivos. Para todo eso hay que testear mucho. (I)

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