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La evolución de la banca ecuatoriana 2026
Macroeconomía
La evolución de la banca ecuatoriana 2026
Ilustración de Vanessa Blanco para Forbes Ecuador
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Los depósitos en la banca privada alcanzaron los USD 63.481 millones, lo que representa un crecimiento anual de 11,6 %. Por su parte, las utilidades crecieron de US$ 610 millones a US$ 798 millones.

4 Agosto de 2026 14.50

El sistema bancario ecuatoriano continúa sólido y solvente. Así lo muestran los datos de la Asobanca y la Superintendencia de Bancos que indican la evolución de ocho indicadores de este sector productivo, un termómetro de la economía ecuatoriana.

El primer indicador que muestra el buen momento del sector es el de los depósitos o captaciones. Entre enero y junio de 2026, los depósitos en la banca privada alcanzaron los US$ 63.481 millones, lo que representa un crecimiento anual de 11,6% (US$ 6.587 millones adicionales).

Los depósitos son el dinero que un titular de cuenta bancaria pone bajo la custodia de una institución financiera que se hace responsable. Hay dos tipos: a la vista y a plazo.

Los primeros son los depósitos monetarios, los depósitos de ahorro y cualquier otro que pueda retirarse en un plazo menor a treinta días, exigible mediante la presentación de cheques, libretas de ahorro, tarjetas de débito u otros mecanismos de pago y registro. Los depósitos a plazo, en cambio, sólo pueden ser exigidos luego de un período especificado de por lo menos mayor a treinta días; ese dinero gana un interés mayor que el de las cuentas de ahorro debido a que quedan inmovilizados para el depositante durante el plazo fijado.

Los depósitos a plazo de las instituciones privadas representaron el 42,1 % del total, con un saldo de US$ 26.720 millones y un crecimiento anual de 10%. Por su parte, los depósitos de ahorro alcanzaron US$ 18.879 millones (29,7%) y los depósitos monetarios llegaron a 15.153 millones (23,9%). “La participación sostenida de este tipo de depósitos refleja la confianza de los clientes en la banca como un refugio seguro para preservar y rentabilizar sus ahorros”, señala Marco Rodríguez, presidente ejecutivo de Asobanca

El directivo agrega que en los primeros seis meses del 2026 la banca privada mantuvo una dinámica positiva de intermediación financiera, reflejada tanto en el crecimiento de los depósitos como en la expansión del crédito. “Estos resultados evidencian la confianza que los ecuatorianos mantienen en los bancos privados y la capacidad de la banca para transformar ese ahorro en financiamiento para familias y empresas, contribuyendo al crecimiento económico del país”.

La cartera de crédito continuó expandiéndose y alcanzó US$ 54.488 millones a junio de este año, lo que representa un crecimiento anual de 13,2 %. “Este comportamiento confirma el papel de la banca como uno de los principales motores del financiamiento para el desarrollo productivo y el bienestar de los hogares”. Del total de la cartera, el 59 % corresponde a créditos productivos y el 41% son del segmento de consumo, según la Asobanca.

Los activos de las entidades privadas, así como de a la banca pública, pasaron de US$ 80.871 millones a 89.758 millones, entre junio de 2025 y el mismo mes de este año, según datos de la Superintendencia de Bancos. La entidad define a los activos como todos los bienes de propiedad de la institución que constituyen un recurso del que se espera obtener beneficio económico.

Por su lado los pasivos o las deudas y obligaciones presentes contraídas por una entidad fueron de US$ 70.759 millones a 78.686 millones en el mismo período, mientras que el patrimonio pasó de 9.503 millones a 10.277 millones. Según la Superintendencia, el patrimonio es la participación de los propietarios en los activos de la empresa. Es igual a la diferencia entre activos y pasivos.

En cuanto a las utilidades también existe un crecimiento, de acuerdo a las estadísticas de la Superintendencia de Bancos. En junio del 2025 la utilidad o la ganancia obtenida fue de US$ 610 millones y un año después la cifra subió a 798 millones.

Asobanca menciona otros indicadores. La morosidad se redujo frente al año anterior y se ubicó en 3,1%. La solvencia bancaria alcanzó el 13,4 % al cierre de mayo de 2026, nivel superior al mínimo regulatorio del 9%. “Esto refleja la fortaleza patrimonial del sistema para enfrentar escenarios adversos y continuar apoyando el crecimiento del crédito”, indica Rodríguez.

Y el índice de liquidez bancaria, que demuestra la capacidad de las entidades financieras para responder oportunamente a las obligaciones con sus depositantes, se ubicó en 19,2 % a junio de 2026. (I)

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