Las acciones tecnológicas atravesaron una semana complicada debido a la preocupación por los costos de la infraestructura de inteligencia artificial, el encarecimiento del financiamiento y las dudas sobre la rentabilidad de las inversiones. Estos factores provocaron una fuerte caída en sus cotizaciones.
Desde entonces, las acciones lograron recuperarse, aunque todavía persisten los interrogantes sobre cómo se financiará el desarrollo de la IA. Estas fluctuaciones plantean una pregunta: ¿son una señal de problemas estructurales en el ciclo de inversión en inteligencia artificial o responden a presiones financieras temporales que podrían disminuir con el tiempo? El mercado de bonos podría ayudar a encontrar la respuesta.
¿Por qué son importantes las tasas de interés?
Durante buena parte de los últimos meses, la suba de los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense perjudicó a las acciones tecnológicas. Esto se debe a que las tasas de interés más altas reducen el valor actual de las ganancias que las empresas esperan obtener en el futuro, lo que presiona a la baja sus valuaciones. El impacto es importante en aquellas compañías que proyectan un fuerte crecimiento de sus beneficios en los próximos años.

Además, las tasas más altas encarecen el acceso al financiamiento. Este factor es relevante para el desarrollo de la inteligencia artificial, que requiere grandes inversiones en centros de datos e infraestructura eléctrica. Sin embargo, la reciente caída de los rendimientos de los bonos del Tesoro ofrece motivos para el optimismo. Después de alcanzar aproximadamente el 5,3% a principios de octubre, el rendimiento de los bonos estadounidenses a 10 años descendió hasta situarse cerca del 5%.
Buena parte de la suba anterior de los rendimientos parecía responder a las expectativas de un mayor crecimiento económico, y no tanto a la posibilidad de que la inflación se mantuviera elevada a largo plazo. Esta diferencia es importante porque un mayor crecimiento económico puede favorecer las ganancias de las empresas. En cambio, si la inflación se mantiene alta, la Reserva Federal podría verse obligada a mantener las tasas de interés elevadas durante más tiempo.
También hay razones para pensar que las presiones inflacionarias podrían empezar a disminuir. El índice de precios al consumidor de octubre podría alcanzar su nivel máximo dentro del ciclo actual. A partir de entonces, las comparaciones interanuales más favorables en las tarifas y los precios de la energía podrían ayudar a moderar la inflación en los meses siguientes. Si esto sucede, los costos de financiamiento podrían estabilizarse aún más, lo que aliviaría la presión sobre las valuaciones de las empresas tecnológicas y facilitaría el acceso a los recursos necesarios para financiar su crecimiento.
El problema del financiamiento de la IA podría ser una cuestión de tiempos
Las empresas tecnológicas están destinando cientos de miles de millones de dólares al desarrollo de infraestructura de inteligencia artificial. Al mismo tiempo, los proveedores especializados en servicios en la nube y los desarrolladores de centros de datos están captando grandes cantidades de capital para financiar su expansión.

Este escenario genera dudas sobre la capacidad de los inversores para aportar tanto dinero en un período relativamente corto, sobre todo cuando los costos de endeudamiento todavía se mantienen elevados. Sin embargo, el problema podría estar más relacionado con la velocidad a la que se realizan las inversiones que con la cantidad de capital disponible a largo plazo.
Un ejemplo es el de las empresas que desarrollan centros de datos y recurren a préstamos para financiar su construcción. Las tasas de interés más altas encarecen estos proyectos, mientras que la competencia por el capital hace que los bancos y los inversores sean más selectivos. Como consecuencia, algunas iniciativas pueden demorar más tiempo en obtener los fondos necesarios y completar las obras. Esta situación puede generar un cuello de botella en el desarrollo de la infraestructura, incluso cuando los clientes mantienen su interés en pagar por una mayor capacidad de procesamiento informático.
A medida que mejoren las condiciones de financiamiento, más proyectos podrían avanzar. Por lo tanto, las dificultades recientes no necesariamente indican que el ciclo de inversión en inteligencia artificial esté llegando a su fin, sino que su desarrollo podría llevar más tiempo del previsto inicialmente.
Las ganancias y las valuaciones ofrecen otro respaldo
La reducción de los costos de endeudamiento podría beneficiar a las empresas tecnológicas de dos maneras. Por un lado, disminuiría sus gastos de financiamiento y, por otro, aumentaría el valor que los inversores asignan a sus ganancias futuras. Sin embargo, para que la recuperación se sostenga en el tiempo, también es necesario que esas ganancias sigan creciendo.
En este sentido, las perspectivas continúan siendo favorables. Se espera que las ganancias de las empresas que integran el S&P 500 crezcan alrededor del 30% en el tercer trimestre, lo que prolongaría un período de fuerte expansión de los beneficios empresariales.

Al mismo tiempo, las valuaciones de las compañías tecnológicas se volvieron más moderadas tras las últimas caídas del mercado. La diferencia de valuación entre el Nasdaq y el S&P 500 se redujo, lo que significa que los inversores ahora pagan un precio relativamente menor por las ganancias de las empresas tecnológicas en comparación con el resto del mercado.
Esto no significa necesariamente que las acciones tecnológicas sean baratas. Sin embargo, indica que sus precios actuales son más razonables en relación con su potencial de ganancias que antes de la caída de las cotizaciones.
El mercado bursátil, en general, también mostró capacidad de recuperación. Incluso durante la caída de las acciones tecnológicas de la semana pasada, los inversores continuaron comprando títulos de otros sectores. En lugar de retirarse por completo del mercado accionario, parecían estar trasladando parte de sus inversiones a actividades ajenas a la tecnología. Ahora, con la baja de los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense y la recuperación de las acciones tecnológicas, una parte de esos fondos podría comenzar a regresar al sector.
Los próximos resultados financieros de Microsoft, Alphabet y Amazon serán otra prueba importante para el mercado, especialmente porque los inversores buscarán señales concretas de que las grandes inversiones en inteligencia artificial están comenzando a traducirse en mejores resultados para estas compañías.
Es probable que la volatilidad aumente y que las dificultades para obtener financiamiento persistan. Sin embargo, los movimientos recientes del mercado parecen responder más a un ajuste en los costos de endeudamiento y las valuaciones de las empresas que a una interrupción del crecimiento de la inteligencia artificial. Si las tasas de interés siguen bajando y las ganancias empresariales se mantienen sólidas, las acciones tecnológicas podrían tener un amplio margen para continuar su recuperación.
*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com.