Pedro Maldonado Ordóñez Editor
Raúl Moreno y Juan David Núñez hablan con calma, sin apuro. Lucen camisa y chaqueta. Son emprendedores del mundo fintech. Ellos son los socios y fundadores de Andova, un fondo de inversión que cotiza en la Bolsa de Londres.
Moreno tiene 42 años, estudió finanzas en New York University, trabajó en la firma de inversiones GFG Capital, con sede en Miami, y es el cofundador de Ibillionaire, una fintech que permite conocer las inversiones que realizan los grandes magnates en cada momento, según detalla el banco BBVA. "Era un asesor financiero digital que permitía a cualquier persona abrir una cuenta de broker desde un teléfono móvil", explica Moreno. Luego la plataforma fue adquirida por Albert, otra fintech con sede en EE.UU.
Núñez, por su parte, estudió Economía en Tufts University, en EE.UU. Tiene un MBA del Insead (Francia) y está enfocado en temas de product management y project management. Fue parte de iBillionaire y es socio de Andova desde hace un año y medio. "Con Raúl siempre pensamos en un producto financiero y creamos una fintech en Colombia, pero cerramos cuando llegó la pandemia", cuenta este emprendedor de 33 años.
Los dos llegaron a las oficinas de Forbes para contar cómo surgió la idea. Todo empezó con el desarrollo de un software que analiza cerca de 8.000 empresas que participan en el mercado bursátil de Estados Unidos.
Este programa informático revisa parámetros como el potencial de crecimiento de la empresa en los próximos cinco años, los márgenes brutos de la compañía, si es que se va a beneficiar positivamente o negativamente de la IA y si la industria en la que se encuentra la empresa está creciendo más de 30 % año a año.
El desarrollo del software tomó cerca de tres meses con un equipo de dos ingenieros y con herramientas de inteligencia artificial. Moreno resume: "Andova permite invertir en las empresas de más alto crecimiento en los próximos años y cualquier persona con cuenta de broker puede comprar acciones".
El fondo invierte actualmente en 35 empresas, vinculadas principalmente con inteligencia artificial, pero también con firmas de sectores como energía limpia, biotecnología, drones, entre otros. Empezó con cinco inversores, hoy son cerca de 100 y suma US$ 9 millones en activos, según detallan Moreno y Núñez. En su lanzamiento la acción de Endova se cotizó en US$ 10 y el pasado 21 de septiembre se ubicaba en US$ 13,03 en la London Stock Exchange.
¿Por qué apuntaron a la Bolsa de Londres y no a otras en Europa o en EE.UU.? Es menos compleja que Estados Unidos y tiene costos más bajo para quien lanza un fondo. Los fundadores no descartan llegar al mercado bursátil estadounidense, "que al final es el más grande y más líquido, pero Londres también es grande y muy sólido", agrega Núñez.
También explican que el target de inversionistas a los que apuntan es gente que ya tiene un patrimonio significativo. "Hemos visto algo que pasa con muchos emprendedores o empresarios aquí en Ecuador: llegan a cierto nivel de liquidez o de holgura económica y no saben en qué reinvertir su dinero". Hacen una pausa y recuerdan una regla básica: invertir en la bolsa de valores permite diversificar el riesgo.
Los socios, a los que se suma Franklin Núñez, papá de Juan David, comparten algunos tips para quienes quieren participar en el mundo de las inversiones en el mercado bursátil. "Si recién quieren empezar a invertir y nunca lo han hecho, la forma más fácil creo que es a través de la aplicación Interactive Brokers. Allí están varios fondos".
Luego es importante fijarse en el ticker o símbolo bursátil. Se trata de un código alfanumérico único formado por letras y números que sirve para identificar a una empresa o activo financiero que cotiza en una bolsa de valores.
¿Y qué piensan de la IA? Moreno responde: "Estamos viviendo una revolución y queremos participar de alguna manera. No queremos quedarnos viendo las noticias. Queremos estar allí". (I)