Empezó en el mundo petrolero y hoy dirige a una empresa de seguridad industrial
David Rodríguez estudió para trabajar en el mundo petrolero, pero el tiempo y la vida le llevaron por el mundo de los negocios. Fundó Incom, una empresa que se enfoca en los equipos de seguridad ocupacional.

En la escuela y colegio vendía chupetes y CD a sus compañeros. Luego decidió estudiar una tecnología en Ingeniería Petrolera. Acumuló experiencia en el mundo de los hidrocarburos, descubrió un talento para las ventas y se animó a emprender en su Ecuador y, hace un par de años está en EE.UU.

David Rodríguez es un joven empresario que sabe que para diferenciarse hay que actuar de manera estratégica y moverse con intuición, pero también con paciencia. En las aulas de la Universidad Tecnológica Equinoccial aprendió sobre instrumentación, transporte de crudos, sistematización y todo lo que se enfoca en el área industrial de petróleos. Sumó experiencia en compañías como Nabors Drilling, Mission Petroleum y Proaño Representaciones, todas en Ecuador. Pero el bicho de las ventas siempre estaba presente.

Al conocer sobre insumos y seguridad industrial, Rodríguez fue desarrollando una idea que se concretó en 2009, cuando fundó Incom. En principio el plan era participar en la distribución de insumos industriales, pero notó que aún no tenía la experiencia necesaria.

Entonces apostó por trabajar con productos que le dieran liquidez, que luego le serviría para escalar a un siguiente nivel. Se enfocó en ser proveedor de artículos como papel higiénico, desinfectantes y otros bienes que son más asequibles. Con el negocio en marcha Rodríguez advirtió que la competencia era intensa y que el negocio se movía básicamente en función del precio. No era lo que quería.

Decidió cambiar de línea y pasó a productos de seguridad ocupacional. Guantes, tapones para los oídos, gafas protectoras fueron algunos de los productos con los que Rodríguez empezó a ganar tracción.

La estrategia fue clave: uso su conocimiento en el mundo petrolero para tener un distintivo. Esa suerte de formación en el tema de insumos industriales fue determinante. “Conocía el producto, las normativas, lo que el Estado necesitaba. Comenzamos a vender equipos de protección asesorando a los clientes. Desde el tipo de guante hasta el tapón indicado para cada trabajo”. Incom empezaba a crecer.

Este emprendedor sabía bien sobre la importancia de un overol bien confeccionado y de la ergonomía de diferentes artículos utilizados en actividades industriales. Una prenda que no se ajusta genera un alto estrés laboral, dice en una entrevista virtual desde Estados Unidos.

El tiempo pasó y Rodríguez se movía en el mundo de las importaciones, mientras ganaba experiencia. Con más cancha en el mundo de los negocios decidió hacer una nueva apuesta: empezar a producir artículos de la línea de seguridad industrial. Era 2019 y este empresario iniciaba una nueva aventura sin contar con la llegada de la pandemia en 2020. El negocio dio in giro y empezó a producir batas y overoles, prendas muy demandadas en tiempos de Covid-19. “En lugar de que el mundo viniera encima fue la oportunidad para un crecimiento exponencial”.

Luego incursionó en la elaboración de mascarillas, zapatones, gorros y otros productos. Este proceso se apoya en dos empresas maquiladoras; Rodríguez y su empresa se encargan de la parte comercial. 

La empresa cuenta un centro logístico en el Valle de los Chillos. Además, se formaron vendedores técnicos, se desarrollaron clientes industriales de alto nivel y la marca Incom logró posicionarse como proveedor de sectores estratégicos como el petrolero, minero, eléctrico e industrial. En la planta de producción con máquinas nacionales e importadas se invirtieron alrededor de US$ 150.000. En infraestructura y construcción de un galpón cerca de US$ 148.000, con un crédito de la banca

Hace un par de años este emprendedor un giro internacional. Se mudó a Orlando, Florida y desde allá dirige la empresa con base en ecuador que el año pasado facturó cerca de US$ 840.000. Además, en Florida fundo dos empresas Incom LLC, que viene a ser una tercerizadora de requerimientos eh industriales; y Vital Purity Solutinos, enfocada en la venta de filtros de agua.

Con lo logrado, entre subidas y bajadas, tropezones y logros, Rodríguez deja un consejo para otros emprendedores: “No dejes pasar el tiempo, inténtalo. Así pierdas económicamente, nunca pierdes emocionalmente, nunca pierdes mentalmente, siempre ganas porque dices: ‘esta vez no lo hice bien, lo voy a hacer de nuevo’”. (I)