Forbes Ecuador
Negocios

Foto: Justin Sullivan/Getty Images.

La venta de autos nuevos a nafta cayeron al 49% de las ventas mundiales ante el avance de eléctricos e híbridos

Jon Markman

Share

En 2021, ese segmento concentraba el 73% del mercado. Europa acelera la transición, mientras que los fabricantes deben enfrentarse al desafío de transformar su producción sin perder rentabilidad.

15 Octubre de 2026 16.30

Los autos que funcionan exclusivamente con nafta perdieron por primera vez su mayoría en las ventas mundiales de vehículos nuevos. Durante el primer semestre de 2026, su participación cayó al 49%, según datos de Mobility Global.

La tendencia se profundizó en los últimos años. En 2021, estos vehículos concentraban el 73% del mercado mundial, mientras que en 2025 todavía representaban el 52%. En paralelo, los autos eléctricos e híbridos fueron ganando terreno.

Entre enero y junio de 2026, se vendieron 20,25 millones de autos a nafta, un 10% menos que en el mismo período del año anterior. En cambio, los vehículos eléctricos a batería registraron un crecimiento del 12%, con 6,87 millones de unidades vendidas y una participación del 17%. Los híbridos también avanzaron un 10% hasta alcanzar los 7,27 millones de unidades, equivalentes al 18% del mercado.

La diferencia fue todavía más marcada si se considera el desempeño general de la industria. Según la Agencia Internacional de Energía, las ventas mundiales de automóviles cayeron alrededor del 5% durante el primer semestre, principalmente por la menor demanda en China y Estados Unidos. Esto significa que las ventas de autos exclusivamente nafteros retrocedieron al doble del ritmo del mercado mundial, mientras que los eléctricos e híbridos mantuvieron su crecimiento.

Vehículo eléctrico de color naranja brillante con el emblema "100% eléctrico", que pone de manifiesto la importancia del transporte ecológico.
Las ventas mundiales de autos eléctricos crecieron un 12% durante el primer semestre de 2026, pese a la caída general del mercado automotor. (Foto: Pexels)

Europa lidera el avance de los vehículos eléctricos

La transición avanza con fuerza en la Unión Europea. Durante los primeros ocho meses de 2026, las ventas de vehículos eléctricos a batería crecieron un 45% y alcanzaron los 1,64 millones de unidades. 

Según la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA), la participación de estos modelos en el mercado pasó del 15,8% al 21,7% en un año. Los híbridos encabezaron las ventas con el 36,6%, mientras que los vehículos a nafta y diésel, en conjunto, redujeron su participación del 37,5% al 29%. De esta manera, los autos eléctricos a batería igualaron a los nafteros, con una cuota de mercado del 21,7% cada uno.

Detrás de este crecimiento hay varios factores. Según Transport & Environment (T&E), una organización dedicada al transporte sostenible con sede en Bruselas, el aumento del precio del combustible y las normas de emisiones de la Unión Europea impulsan la demanda de vehículos eléctricos. A esto se suma una oferta cada vez mayor de modelos más económicos.

La oferta también se amplió durante este año. En el primer semestre, los fabricantes lanzaron cerca de 40 nuevos modelos eléctricos a batería en Europa y T&E estima que llegarán otros 20 antes de que termine 2026. En conjunto, estos lanzamientos representan casi cuatro veces el promedio anual de los últimos cinco años. Actualmente, hay más de 150 modelos eléctricos disponibles en el mercado europeo.

Joven cargando un Tesla Model 3 en una estación de vehículos eléctricos al aire libre durante el día.
En Europa ya se comercializan más de 150 modelos eléctricos, impulsados por una demanda que continúa creciendo. (Foto: Pexels)

Los precios más accesibles también impulsan este crecimiento. Se espera que las ventas de autos eléctricos que cuestan menos de 25.000 euros (unos US$ 28.000) sean siete veces superiores en 2026 a las de 2024. La mayor oferta de modelos económicos permite que esta tecnología llegue a un público más amplio. Por su parte, los híbridos ofrecen una opción intermedia para quienes buscan pasar de un auto a nafta a uno completamente eléctrico.

Los costos de la electrificación y las oportunidades para los proveedores

La transición hacia los vehículos eléctricos representa un desafío económico para los fabricantes de automóviles. La caída de las ventas de modelos a nafta obliga a las fábricas a reducir su producción y afecta a los proveedores, que reciben menos pedidos. Además, las compañías deben seguir asumiendo los costos de las plantas dedicadas a fabricar motores y cajas de cambio tradicionales, pese a la menor demanda.

Al mismo tiempo, las automotrices necesitan invertir en el desarrollo de nuevos modelos eléctricos e híbridos mientras sus negocios tradicionales pierden terreno. Para los inversores, la principal incógnita es qué empresas podrán adaptarse a estos cambios sin comprometer su rentabilidad.

Para lograrlo, será fundamental ofrecer vehículos eléctricos competitivos, garantizar el suministro de baterías y aprovechar mejor la capacidad de las fábricas. También será importante producir híbridos sin invertir demasiado en motores y otras tecnologías cuya demanda disminuye.

Un Tesla Model 3 azul cargándose en una estación rodeada de flores en un entorno soleado.
Garantizar el suministro de baterías es uno de los principales desafíos de las automotrices en su transición hacia los vehículos eléctricos. (Foto: Pexels)

Sin embargo, esta transformación también genera oportunidades de negocio para los proveedores. Los autos eléctricos e híbridos requieren más componentes eléctricos que los vehículos exclusivamente nafteros, entre ellos semiconductores de potencia, baterías y sistemas eléctricos. A esto se suma la creciente necesidad de equipos de carga.

Una de las empresas que participa en este mercado es Onsemi, fabricante de chips de carburo de silicio que se utilizan en los sistemas de propulsión eléctrica y de carga. Estos componentes son fundamentales para gestionar la energía que necesitan los vehículos electrificados.

Los proveedores de chips de potencia y baterías pueden beneficiarse del crecimiento de este mercado, independientemente de qué automotriz venda más vehículos. Esto amplía las oportunidades para las empresas que abastecen a distintos fabricantes y participan en la transformación de la industria.

*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com.

10