Una apuesta más de Jorge Mejía
Convirtió Multitrabajos en uno de los portales de empleo más grandes del país y participó en la expansión regional de varias plataformas digitales. A sus 54 años, el presidente de Grupo Céntrico incorpora Sona a un ecosistema empresarial que reúne 6.500 clientes, más de 200 colaboradores y presencia en cerca de 20 países.

"Jorge Mejía es un creador de ideas. Me encanta innovar. De ahí genero trabajo, abundancia, crecimiento y desarrollo". 

La siguiente iniciativa ya tiene nombre.

Durante 15 años, ha comprado los dispositivos auditivos que necesita su madre. Cada vez que llegaba el momento de cambiarlos, se sorprendía por los precios.  "Pago al menos entre US$ 1.500 y US$ 2.000 cada dos años. Entonces, ¿un día me pregunté si había una alternativa más económica?".

Así nació Sona, una nueva marca de dispositivos auditivos que Mejía prepara para entrar al mercado antes de que termine el año. La inversión inicial es de US$ 70.000. 

Con preguntas similares Jorge Mejía ha dado vida a múltiples emprendimientos que han marcado su trayectoria.

Es el presidente de Grupo Céntrico y lleva más de dos décadas buscando oportunidades. Se define como una persona observadora, que se equivoca, prueba, vuelve a construir y cuando encuentra una fórmula que funciona se dedica de lleno para hacerla crecer.

"Soy muy curioso, observador y visionario". 

De niño desarmaba controles remotos y televisores para descubrir qué había adentro. Una vez terminó dañando un VHS recién comprado porque no consiguió volver a armarlo. No siempre salía bien librado de sus experimentos. Los regaños de sus padres eran frecuentes. "Las balas me pasaban de cerca, pero lograba salir bien librado", dice entre risas, mientras la conversación sigue desempolvando recuerdos.

Era inquieto, amiguero y, según él mismo dice, un alumno del montón, nunca se quedó en supletorios. Estudió en el Intisana hasta sexto grado y luego en el SEK. Después viajó a Estados Unidos para estudiar Negocios Internacionales en Palm Beach Atlantic University y más tarde cursó una maestría en Desarrollo Organizacional en la misma universidad.

Esos años le enseñaron a trabajar. Comenzó como ayudante de mesero en el restaurante 264 The Grill, luego fue bartender y terminó como manager.  "Mis papás me enviaron sin un centavo extra, ni para comprarme chicles". En propinas conseguía fácilmente US$ 80 por noche. 

"Soy hijo de baby boomer, y en esa generación los papás eran más exigentes. Tuve que aprender a luchar, a librar batallas, a tomar decisiones, ahora somos más condescendientes".

Cuando regresó a Ecuador, a los 26 años, entró a Musicalísimo y llegó a ser gerente de Music Plus, en Mall El Jardín. Eran los años ochenta y la época dorada de los discos. "Vendía hasta 200 millones de sucres en dos días". El negocio parecía imparable hasta que llegó una señal. "Un día vino un joven y me mostró el mismo disco comprado en la calle por nada. Con la piratería empezó el declive de este mercado".

Salió y durante dos años laboró con su tío Rodrigo Rivadeneira en Marathon Sports, encargado de compras y algunas marcas.

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Una idea que había conocido mientras preparaba su tesis de maestría rondaba en su cabeza. Era Monster.com, una plataforma estadounidense para buscar empleo. Decidió probar. Llamó a su primo Marcelo, contrataron a un joven que hacía páginas web, pusieron US$ 3.000 para desarrollar la plataforma. Así nació Multitrabajos.com.

Los primeros clientes fueron unas 30 empresas pequeñas. En menos de tres meses ya había 1.000 candidatos registrados, un año después eran 10.000. El servicio era gratuito.  En el país pocas empresas tenían internet. "Visitaba muchas empresas y escuchaba las mismas respuestas. Que lindo, pero solo el gerente general tiene internet".

La primera factura fue de US$ 600 de Sotel, una tercerizadora que administraba entre otras cosas las nóminas de muchas compañías en el país. "Con ese cheque me fui a Manpower, que hacía lo mismo y me compraron el servicio". El primer año generaron unos US$ 30.000 de ingresos, pero mantener la aplicación costaba más o menos US$ 250 mensuales. 

 Las empresas pagaban entre US$ 400 y US$ 1.000 al año, aunque el valor variaba según su tamaño. El modelo fue creciendo hasta que en 2012 fue vendida a Navent/Bumeran, un portal de empleos argentino. Para entonces la facturación era de US$ 1,5 millones y las grandes firmas pagaban hasta US$ 15.000 anuales. 

Paralelamente con Daniel Ponce habían formado Evaluar.com, una plataforma digital de Recursos Humanos. La intención era llevar el proceso un paso más allá, no solo publicar vacantes, sino ayudar a las compañías a filtrar candidatos mediante pruebas y herramientas de evaluación.

El producto demoró en despegar. El sistema fue reconstruido tres o cuatro veces. Las pruebas debían calibrarse para medir con precisión qué tan apta era una persona para determinado cargo.

 "Con Daniel entendimos que necesitábamos unirnos con expertos tecnológicos. El equipo se completó con Jacobo Moreno y Diego Camacho".

 Evaluar.com ahora es uno de los pilares de Grupo Céntrico, Tiene más de 5.000 empresas como clientes en 17 países, más de 6 millones de evaluaciones procesadas en 2025.

 Mejía entendió que no solo quería construir empresas. Quería identificar problemas y crear negocios alrededor de sus soluciones. 

Llegaron luego las plataformas inmobiliarias. Primero Vive1 y después Plusvalía. La apuesta era digitalizar la búsqueda de bienes raíces y trasladar a internet un proceso que todavía se hacía de manera tradicional.

 Después vino Seguros123 una plataforma de cotización de seguros que vendió cuando comprobó que no conseguía la escala que buscaba. Tampoco despegó Cargo Uber.

 Más tarde llegó Céntrico Digital, una agencia de marketing digital, que cuatro años después fue vendida a una agencia canadiense.

Cada experiencia dejaba una lección distinta y él estaba dispuesto a explorar.

Era 2014, el mercado tecnológico vivía un momento de expansión. Un grupo de banqueros australianos le propuso desarrollar un negocio que reuniera plataformas automotrices de distintos países de la región. Mejía y sus socios levantaron casi US$ 60 millones y aportaron Patio Tuerca para construir LatAm Autos.  Compraron operaciones en Argentina, Perú y México y el 17 de diciembre de 2014 salió a la Bolsa de Australia.

Mejía permaneció como CEO durante una década. En uno de los momentos de mayor expansión, la facturación en la región fue de US$12 millones. En 2024 decidió dar un paso al costado y mantener solo una pequeña participación accionaria. 

"En parte mi decisión tuvo que ver con la llegada de competidores como OLX y Facebook Marketplace". Su explicación fue simple. "Es como el pescado pequeño, luego viene uno más grande y después uno más grande aún y se come".

Actualmente Grupo Céntrico aglutina tres industrias tecnológicas. A las que ahora se suma Sona.  Cuenta con 6.500 clientes y más de 200 empleados. Su principal mercado está en México, seguido por Perú y Ecuador.

 Además de Evaluar, está Habitanto, una empresa adquirida en pandemia para simplificar la administración de edificios y condominios. Tiene presencia en 13 países, alrededor de 200.000 residentes utilizan el servicio y 1.200 clientes. 

La tercera es Verificante, que se concentra en investigar los antecedentes de una persona dispersos en distintas fuentes. "Conectamos más de 16 fuentes oficiales entre ellas Judicatura, Policía, SRI, Fiscalía y Registro Civil. Hemos realizado más de 200.000 verificaciones solo en Ecuador". Sona, se prepara para salir al mercado en los próximos meses.

¿Le preguntamos cuáles son las lecciones aprendidas que no volvería a repetir?  

"Levantar dinero a través de terceros cambia el espíritu del negocio y, de repente, tienes que complacer a una serie de inversionistas que buscan otras cosas. Todos opinan y puede ser confuso y complejo".

Habla de las equivocaciones cometidas con una tranquilidad que seguramente no tenía hace tres décadas. "Los errores te dejan un montón de aprendizajes. A veces quieres crecer muy rápido al principio. Ahora tengo la madurez de saber hasta dónde crecer, sin sacrificar la tranquilidad y la paz".

La búsqueda por automatizar procesos es el núcleo del Grupo que cuenta con 200 colaboradores y más de 60 desarrolladores. Tiene presencia física en Ecuador, Perú y México y sus firmas operan en distintos mercados latinoamericanos.

 "Aprendí a manejar el ego con madurez, golpes y caídas".

Asegura que no ha perdido la curiosidad del niño que abría controles remotos para ver qué había adentro. La perseverancia es otra de sus cualidades. "He visto gente que saca adelante malos negocios por ser trabajadores y perseverantes y he visto grandes ideas que terminan mal porque son mal ejecutadas".

Entre los empresarios que admira están Marcos Galperin, fundador de Mercado Libre, y Alejandro Carlos Francisco Oxenford, de OLX. Disfruta leer biografías y ahora escucha audiolibros especialmente relacionados al mundo de los negocios. 

Fuera de ese mundo, dedica tiempo a la bicicleta de montaña y se pierde en la naturaleza, quizá buscando qué más puede construir. (I)