El rally del metal impulsó con fuerza las cotizaciones de varias compañías del sector, que hoy superan marcas previas y atraen a quienes buscan resguardo frente a la suba de precios y tensiones comerciales.
La automotriz de Elon Musk sufrió una fuerte caída en Wall Street tras reportar su mayor baja de ingresos trimestrales en más de una década y anticipar un escenario complicado ante el recorte de beneficios fiscales para autos eléctricos.
Los balances mejores a lo previsto, el impulso de las tecnológicas y las apuestas sobre el futuro de la inteligencia artificial empujaron al S&P 500 y al Nasdaq. Pero algunos estrategas advierten sobre una posible corrección si el entusiasmo se desinfla.
La minera MP Materials suministrará imanes de tierras raras reciclados para productos de la marca tecnológica. La operación incluye ampliar la capacidad de producción en Texas y apunta a reducir la dependencia de insumos provenientes de China.
La operación le permite a la compañía italiana reforzar su presencia en Norteamérica con un portafolio que suma etiquetas tradicionales de desayuno y amplía su alcance frente a competidores como Mars y Nestlé. El cierre del acuerdo dependerá de la aprobación regulatoria en los próximos meses.
La decisión de lanzar su propio espacio partidario detonó un derrape bursátil que evaporó parte de la fortuna del empresario y agudizó el fastidio entre accionistas, inquietos por las disputas públicas con Trump y el desgaste que ya impacta en las ventas de Tesla.
El empresario aprovechó su festejo en Italia para desprenderse de un nuevo paquete accionario mientras arrecian cuestionamientos sobre su contribución fiscal. El despliegue de lujo incluyó estrellas de Hollywood, banquetes millonarios y protestas de ambientalistas que denunciaron maniobras para reducir el pago de tributos.
Dos compañías líderes en sus sectores ofrecen retornos tentadores y balances sólidos de América latina atraen la atención de los inversores globales por su potencial de apreciación en los próximos meses.
Bancos como JP Morgan y Goldman Sachs, aseguradoras como Progressive y firmas como Main Street y East West Bancorp demostraron que las finanzas siguen siendo un terreno fértil para inversores pacientes.
Tras un arranque flojo en abril, varias compañías del segmento más volátil del mercado volvieron al centro de la escena el mes pasado. Tecnología, biotecnología y servicios digitales lideran una lista con fundamentos sólidos y alto respaldo de fondos especializados.
La compañía de comercio electrónico y pagos digitales latinoamericana ya acumula una revalorización del 48% en los últimos doce meses y goza de una capitalización bursátil de casi US$ 133.000 millones.
Tras desplomarse un 44% en dólares desde su máximo nominal histórico entre enero y abril, el índice bursátil inició el rebote y ya acumula un crecimiento del 50% desde aquel peligroso piso relativo.
Mientras se prepara para dejar el cargo, Warren Buffett y su equipo continúan ajustando la cartera de Berkshire Hathaway: vendieron bancos, recortaron tecnología, incorporaron una participación secreta y reforzaron sectores clave como energía y consumo básico.
Tras los anuncios de resultados financieros, la corporación tocó un valor de US$ 4.350 millones, frente a los más de US$ 14.000 millones logrados hace sólo cuatro años.
Mientras el optimismo regresaba a los mercados, los papeles de las grandes tabacaleras sufrieron un marcado retroceso, reflejo del giro inversor hacia sectores más alejados de las apuestas defensivas.
Las acciones de Alphabet, empresa matriz de Google, se desplomaron este miércoles después de que su socio clave, Apple, indicara que los días de dominio de Google como motor de búsqueda en dispositivos Apple podrían estar contados.
El histórico inversor dejará su cargo como CEO a fin de año, tras más de seis décadas al frente del conglomerado. El mercado reaccionó con una baja del 4% en las acciones y una pérdida de valor bursátil cercana a los US$ 29.000 millones. Greg Abel será su sucesor.
El mercado castiga a las grandes tecnológicas y tanto Elon Musk como Mark Zuckerberg sienten el golpe en sus patrimonios, en medio de tensiones políticas y desafíos para monetizar la inteligencia artificial.