El entendimiento surgió tras una reunión clave entre Jensen Huang y Jonathan Ross, que derivó en una jugada veloz para integrar chips, talento y negocio en plena disputa por dominar la inferencia en IA.
El Clúster Financiero y Forbes Ecuador presentan la tercera temporada del Clúster Talks by Forbes. En el primer episodio participan tres expertos en inteligencia artificial y la gestión de datos.
El anuncio del 21 de marzo abre una apuesta industrial inédita, con promesas ambiciosas, plazos exigentes y dudas sobre la capacidad real de ejecución de Elon Musk en un negocio donde casi no tiene antecedentes.
Este miércoles 18 de marzo se estrena el primer episodio de la tercera temporada de Clúster Talks by Forbes. El primer capítulo es sobre la inteligencia artificial y el valor estratégico de los datos.
La carrera por algoritmos avanzados dispara valuaciones récord y multiplica fortunas. Fundadores, inversores junto con ejecutivos del sector sumaron patrimonios millonarios mientras el capital privado sostiene cifras que recuerdan a otros ciclos de euforia tecnológica.
Después de un período difícil, la firma de inversión AQR está en una racha ganadora de 5 años gracias a una nueva estrategia con infusión de IA y fuertes rendimientos con ventajas fiscales, muy apreciados por los asesores financieros
La compañía busca reforzar su ecosistema tecnológico mediante modelos open-weight y una apuesta fuerte en desarrollo propio. El movimiento intenta sostener la dependencia de sus GPU frente al avance de AMD, chips de hyperscalers y nuevas herramientas que reducen la ventaja de CUDA.
Caitlin Kalinowski renunció tras cuestionar el giro de firma de Sam Altman hacia tareas de defensa de Estados Unidos y alertó por posibles usos ligados a vigilancia sin control judicial y armas autónomas.
Olvídate del revuelo por el descubrimiento de fármacos. Así es como la mayor compañía farmacéutica del mundo está viendo los beneficios de la IA ahora mismo.
Un informe ubica a cocineros, mecánicos, socorristas y camareros entre ocupaciones poco expuestas a la automatización, por tratarse tareas físicas, presenciales y difíciles para sistemas capaces solo frente a pantallas.
A medida que la alfabetización en IA se convierte en el pasaporte laboral del siglo XXI, la convergencia entre la equidad de género y la sostenibilidad energética lanza una advertencia que los líderes empresariales no pueden ignorar.
Desde Silicon Valley apuntan contra empresas chinas que ofrecen modelos potentes, abiertos y más baratos, y que ya empujan una guerra de precios y valuaciones.
El elenco de multimillonarios que se han rendido ante el presidente es extenso, incluyendo a todos, desde Jeff Bezos y Mark Zuckerberg hasta Sundar Pichai y Sam Altman. Eso es lo que hace que la negativa de Dario Amodei a ceder sea tan sorprendente, y podría estar detrás del ascenso de Claude a la cima de la App Store.
El boom de la inteligencia artificial no es gratuito. Detrás de cada prompt, agente y centro de datos hay una factura eléctrica que las empresas aún no terminan de dimensionar.
Con más de US$300 millones al año, la app duplicó abonados en pocos meses y ya suma 100 millones de usuarios que crean temas. El salto llega en medio de demandas por derechos de autor y una campaña para frenarla.
Agibot empezó a ofrecer sus humanoides en modalidad de alquiler, con entrega, instalación y mantenimiento incluidos. Pero el costo los deja más cerca de activaciones y exhibiciones que de reemplazar personal en tareas cotidianas.
En una entrevista exclusiva, el nuevo jefe de infraestructura de IA de Google afirma que el gigante tecnológico tiene prevista una "inversión significativa". Con los niveles actuales, Forbes proyecta que podría ser una cifra muy elevada.
El anuncio de Jack Dorsey disparó el entusiasmo inversor: en minutos, Wall Street sumó unos US$ 8.000 millones a la valuación tras el ajuste masivo, que la firma atribuyó a ganancias de productividad con herramientas propias de inteligencia artificial.
La IA agencial empieza a operar como jefatura: desarma procesos, terceriza microtareas y marca el ritmo a personas en plataformas y servicios. El giro abre dilemas laborales, legales y éticos sobre control, salarios y responsabilidad cuando la “orden” llega desde un sistema.