Las trayectorias lineales quedaron atrás. Las personas eligen proyectos antes que cargos y las empresas que no acompañan ese cambio se arriesgan a perder mucho más que talento.
Conceptos como alucinación, sesgo o caja negra se repiten en charlas laborales sin que todos comprendan su alcance. Esta guía aclara qué implican y por qué conviene no quedarse callado cuando aparecen.
Pese a destacarse en los estudios, muchas mujeres arrancan su carrera profesional en desventaja. Qué tener en cuenta al elegir el primer empleo, cómo sumar aliados clave y por qué algunos puestos aceleran el crecimiento.
Una aseguradora internacional armó un listado con sorpresas: destinos turísticos accesibles que se vuelven tentadores para quienes trabajan remoto, y países europeos donde el costo diario puede duplicar el de América Latina.
Mientras las empresas pregonan libertad y flexibilidad, miles de trabajadores lidian con cronogramas inestables, reuniones innecesarias y jornadas que se estiran sin aviso. Una nueva forma de desigualdad se impone: la que se mide en horas propias.
Cada vez más trabajadores están regresando a compañías que dejaron tiempo atrás. Esta tendencia, que ya representa más de un tercio de las contrataciones, plantea nuevos interrogantes sobre la movilidad profesional, el valor de la experiencia adquirida afuera y las condiciones que deberían darse para volver sin arrepentirse.
El segmento experimenta una expansión acelerada impulsada por el nuevo rol de los menores en las decisiones de consumo familiar. Empresas como Netflix, Disney y LEGO ya invierten en tecnologías especializadas para conectar con estas audiencias de manera segura y efectiva.
Mientras las expectativas de los empleados evolucionan, las empresas en Ecuador enfrentan el reto de ofrecer beneficios personalizados, fomentar culturas de bienestar y adaptarse a las nuevas tecnologías sin perder el enfoque humano.
Mientras la tecnología gana terreno en las decisiones laborales, los mandos medios se desgastan sin apoyo ni herramientas. La confianza, que debería nacer del liderazgo humano, hoy se delega en algoritmos.
La Generación Z llegó al mercado laboral con nuevas prioridades: quieren flexibilidad y el equilibrio entre la vida personal y profesional por encima de los cargos jerárquicos. Con formación académica sólida y nativos digitales, ya representan el 30% de la población y desafían el modelo tradicional de éxito en las organizaciones.
Jonas Prising, CEO global de ManpowerGroup, visitó Buenos Aires en el marco del 60° aniversario de la compañía en Argentina y dialogó en exclusiva con Forbes. Con más de 25 años en la empresa y una historia personal que comenzó moviendo cajas en un depósito en Suecia, comparte su mirada sobre cómo cambió el liderazgo en un contexto atravesado por la inteligencia artificial, la geopolítica y la transformación del mundo laboral.
Las organizaciones que impulsan el regreso total a la presencialidad enfrentan un escenario distinto: muchos trabajadores priorizan la autonomía, el equilibrio personal y la flexibilidad. Para que la transición funcione, los líderes tienen que comunicar con claridad, revisar sus políticas y habilitar espacios de diálogo real.
Mientras las empresas priorizan la especialización, estas competencias garantizan empleabilidad, resiliencia financiera y crecimiento profesional sostenido.
Aunque a menudo se subestiman frente a la experiencia técnica, las habilidades blandas son fundamentales para el crecimiento profesional y el liderazgo. Aprender a discrepar sin confrontar, adaptarse al cambio y tomar decisiones con empatía puede marcar la diferencia en tu carrera.
Permiten una mayor adaptación, crecimiento y satisfacción profesional, al tiempo que desafían los modelos tradicionales priorizando el bienestar integral.