Avitalsa nació en 1995 como una compañía que vendía pollos vivos en el norte de Quito. En 2025 logró una facturación de US$ 158,4 millones gracias a su apuesta de llegar a las tercenas y a las carnicerías de barrio y no a los autoservicios.
Brian Sak pensaba que quería ser psicólogo hasta que se dio cuenta de la cantidad de estudios que eso implicaba. Al cambiarse al sector financiero, pronto comprendió que ser un buen gestor de patrimonio a menudo requiere las mismas habilidades que un terapeuta.
El argentino Osvaldo Peña dirige Corporación Siegfried Ecuador, una operación que facturó en 2025 alrededor de US$ 220 millones. Asegura sentirse como en casa, en un país que transformó su manera de entender el tiempo, el trabajo y la vida.
Muchas organizaciones avanzan con la sensación de estar haciendo lo correcto, hasta que la complejidad las alcanza. No es falta de visión ni de talento: es una desalineación silenciosa entre el nivel del desafío y el nivel del liderazgo.
Lo que empezó como una fórmula artesanal preparada en una farmacia de Ambato hoy produce más de 50 millones de pastillas Finalín al año. Juan García, representante de la tercera generación, encabeza la evolución del grupo farmacéutico hacia medicamentos especializados y expansión regional.
El colapso de la Celeste en el Mundial expone el fracaso de la gestión basada en el miedo y el control; una lección sobre los límites de la exigencia extrema frente al factor humano.
Cuando la automatización absorbe las tareas operativas, el verdadero valor de un profesional ya no se mide por el volumen de su actividad, sino por su criterio, empatía y capacidad de decisión.
Marcos Galarza fundó Gala Importaciones hace 14 años y cuenta con un socio estratégico en China con el que trabaja y crecen de la mano. La empresa que dirige tiene su sede en Ambato, factura cerca de US$ 22 millones al año y suma un equipo de 200 colaboradores.
Las empresas invierten fortunas en tecnología, reestructuraciones e inteligencia artificial, pero pocas logran resultados duraderos: la diferencia está en acompañar a las personas para que adopten nuevos hábitos, no solo en anunciar grandes planes.
La felicidad también se construye con hábitos cotidianos: cuidar los vínculos, ordenar el tiempo, buscar experiencias nuevas, ayudar a otros y pasar más momentos en contacto con la naturaleza.
Los desacuerdos que se postergan escalan dentro de los equipos, deterioran los vínculos laborales y obligan a los líderes a intervenir cuando el daño ya resulta más difícil de reparar.
En el Summit C-Level Visionaries Guayaquil, líderes de los sectores financiero, industrial, tecnológico, logístico y automotor compartieron sus perspectivas sobre crecimiento, inversión, innovación y sostenibilidad. Destacaron el papel del sector privado como motor de desarrollo y transformación para Ecuador.
Mientras los seleccionados se miden en la primera ronda, las marcas despliegan sus estrategias para ocupar un lugar en una conversación que promete monopolizar la atención pública durante varias semanas.
La cabeza de Conecel (Claro), Alfredo Escobar San Lucas, promueve el acceso tecnológico en el país. Con más de 3.300 colaboradores e ingresos por US$ 1.031 millones anuales, este guayaquileño impulsa la democratización de los servicios y conecta al país.
El nuevo número de Forbes Ecuador llega con más historias de empresas, empresarios y emprendedores. La lista empieza con el CEO de Claro, Alfredo Escobar, continúa con mujeres y hombres que inspiran mientras demuestran que los objetivos sí se pueden alcanzar. Son 216 páginas para los soñadores y hacedores.
Millonario a los 8 años, un intento de asesinato, seis veces en bancarrota y el primer expresidente condenado por un delito grave: un recorrido dato por dato por la vida del hombre que llegó dos veces a la Casa Blanca y que hoy cumple 80 años.
Luis Velasco, fundador y co-fundador de varias empresas de éxito en Ecuador y Republica Dominicana, hoy como CEO de Empirikal Solutions, cuenta una historia de resistencia y resiliencia, en un nuevo capítulo del podcast de Forbes Ecuador.
Julio Galárraga pasó del diseño gráfico a la economía. Hoy es catedrático en la Universidad de las Américas. Desde las aulas enseña cómo utilizar herramientas estadísticas y a traducir resultados de forma universal.