La destilería escocesa lanzó una edición limitada de 14 años con barricas de jerez y un toque inédito de vino tinto Claret, inspirada en la residencia donde comenzó su historia en 1826.
Escocia, Irlanda, Estados Unidos, Japón y Canadá construyeron estilos muy diferentes alrededor de una misma bebida. Una guía básica para entender qué cambia entre whisky y whiskey, qué diferencia a un single malt de un blend y por qué una botella de 18 años no necesariamente es mejor que una de 10.
La edición 2026 combina una maduración final en barricas de Imperial Stout con otra en madera brasileña de Amburana. Saldrá a la venta el 10 de septiembre por US$ 54,99 y solo podrá comprarse en Louisville.
El certamen premió desde etiquetas accesibles hasta ediciones limitadas, con Buffalo Trace como gran protagonista y Ampersand Aureus en el primer puesto gracias a un método de maduración poco convencional.
El actor lanzó una botella limitada de un blend exclusivo junto a la reconocida casa escocesa, con una mezcla de perfil Highland, añejado en barricas de bourbon y terminación en barricas tostadas de vino tinto portugués.
El Beverage Testing Institute ubicó al Fettercairn 28 Year Old en la cima con 96 puntos. El ranking también destacó a Chivas Regal 18 años y Glenlivet 14 entre las etiquetas más valoradas.
Tras imponerse en una definición con etiquetas de Japón, Suecia y Taiwán, un Scoth de 21 años obtuvo la distinción principal de una categoría que crece cada año en todo el mundo.
Una subasta récord en Christie's Londres confirmó la fascinación de los coleccionistas por los destilados japoneses originados en la destilería cerrada en 2011. Las barricas provenían de la colección privada de Sukhinder Singh, fundador de Elixir Distillers.
Aunque las ventas caen en el sector masivo, las etiquetas de lujo siguen batiendo récords en subastas internacionales. De un bourbon de culto a una malta japonesa de 55 años, estas botellas concentran historia, rareza y obsesión coleccionista.
Los nombres más respetados del sector eligieron las etiquetas más sorprendentes del año fuera de Escocia y Estados Unidos. Hay botellas de Sudáfrica, China, India, Taiwán, Japón y Canadá.
Dos etiquetas escocesas contemporáneas se quedaron con el máximo puntaje en Las Vegas gracias a una mezcla precisa de barricas, fermentaciones largas y perfiles aromáticos complejos que capturaron al jurado.
Con relatos y testimonios desde Escocia, el documental "Independent Spirits" expone cómo operan los pequeños jugadores que desafían a las grandes destilerías y moldean algunos de los whiskies más cotizados del circuito internacional.
Con nuevas destilerías, estilos más osados y una calidad que pisa fuerte, el whisky irlandés vive una segunda juventud. Estas cinco etiquetas son prueba de que la tradición celta puede ofrecer mucho más que suavidad y nostalgia.
Premiado en San Francisco según los Top Shelf Awards de 2025, este whisky producido entre Kentucky e Inglaterra desafía los métodos clásicos con un proceso de maduración transatlántico que sorprende por su intensidad y equilibrio.
Una botella de Glenlivet de 85 años, elaborada por Gordon & MacPhail y ofrecida por Christie's, busca convertirse en la más cara jamás vendida. La iniciativa destinará lo recaudado a la reforestación de bosques en Estados Unidos.
Detrás de cada etiqueta hay una historia, una causa solidaria y una destilería que se anima a ir más allá de lo habitual. La nueva edición reúne piezas únicas donde cada detalle, desde el contenido hasta el envase, busca dejar una marca.
Dos etiquetas sobresalieron entre miles de muestras catadas a ciegas en Londres: una joya de Speyside con casi tres décadas de maduración y una edición de 18 años que muestra hasta dónde puede llegar la destilación escocesa cuando se combina tradición con precisión.
Guardado desde 1940 por decisión de "Mr. George" Urquhart, este single malt fue embotellado tras décadas de silencio y lleva la firma de Jeanne Gang en su presentación. Solo habrá 125 unidades y una será subastada en Nueva York con fines ambientales.