El gran depredador
Se incendia Australia, se consume la Amazonía, se incendia el Ecuador desaparecen los glaciares, los páramos van en retirada, las ciudades crecen sin orden ni concierto, y transforman al campo en barriadas. Nos achicharramos bajo solazos inclementes, o llegan las lluvias torrenciales, las ventoleras y los tifones y seguimos la ruta al precipicio, al ritmo del disparate, preocupados de los sainetes del poder. La indolencia supera la inteligencia.