El estado no es socio de la reactivación
Lo adecuado es que el estado y el sector privado sean socios del desarrollo, no mezclando competencias ni roles pero sí mejorando la productividad de cada uno de estos sectores.
Lo adecuado es que el estado y el sector privado sean socios del desarrollo, no mezclando competencias ni roles pero sí mejorando la productividad de cada uno de estos sectores.
Al ciudadano “de a pie” no le interesa que el riesgo país baje o que las reservas internacionales suban le importa conseguir trabajo, que encuentre cupo en el colegio para su hijo y que no le asalten en las calles. La macroeconomía sana es muy importante pero si ésta no decanta a lo micro y a lo social, pierde apoyo social y político.
El crecimiento de las exportaciones privadas es atributo mayoritariamente del sector empresarial como fue lo acontecido el 2025 pero sí puede verse fortalecido o debilitado dependiendo de lo que pueda ejecutar el gobierno. Por ejemplo, la suscripción de convenios de comercio fortalece las exportaciones privadas.
Si a la política económica se la somete a la economía política y a las apetencias electorales, el país estará frente a un problema de gran envergadura sin solución clara y sin un desenlace favorable.
Es importante que el gobierno continúe en esa búsqueda de concretar acuerdos comerciales por tener la economía ecuatoriana un alto grado de apertura económica y por estar dolarizada, por lo que los acuerdos de comercio y de inversiones son sin duda instrumentos valiosos para ingresar de mejor forma a otros mercados.
Si el mercado laboral en el Ecuador sigue siendo caduco y obsoleto, las posibilidades de recuperar el empleo, que es la segunda mayor preocupación de los ecuatorianos después de la seguridad, serán cada vez más lejanas. La realidad del país y del mundo del 2026 es absolutamente distinta a la de 1938, año desde el cual rige el actual Código del Trabajo.
Se estima que el problema de la inseguridad derivada del tráfico de cocaína desde Colombia a Ecuador, estando todos de acuerdo que es un grave problema que demanda una urgente solución, debe ser abordado desde una óptica diplomática y de las fuerzas del orden de ambas naciones, más no a través del uso de un instrumento de comercio exterior
El apoyo que el Ecuador ha recibido del FMI y del resto de multilaterales es importante y beneficioso pero hay acciones que debe emprender el gobierno que rebasan el acuerdo con los organismos internacionales que fortalecería las finanzas públicas y brindaría sostenibilidad y seguridad a la inversión que es uno de los componentes más débiles de la economía ecuatoriana.
Es bueno que el país tenga abierto el mercado internacional y el financiamiento externo así como cuente con el apoyo de los multilaterales pero esas son formas de financiar el problema de la deuda pero no resuelve la raíz de la situación.
Venezuela es un país rico en recursos naturales y tiene todo el derecho a ser nuevamente una nación próspera y democrática. Ese nuevo país sin embargo deberá nunca olvidar lo sucedido para lo cual siempre será necesario la aplicación de la justicia a los responsables de 26 años de abuso, tiranía, muerte, destrucción y persecución.
Lo que no debe hacerse en política económica es aplicar la teoría económica de forma ciega y poco razonada. La realidad del país es clara, los costos laborales son excesivos y deben corregirse al tiempo de promover mayor crecimiento económico con más inversión privada.
Hay la necesidad de ser más rigurosos en lo que significa la adopción de políticas públicas y su significación para la economía nacional. La falta de oportunidad en muchas decisiones, es decir, decisiones con retraso así como la adopción de políticas parciales, lo que producen en la práctica son efectos ineficientes y poco perceptibles para la ciudadanía, lo que dificulta la profundidad que debe tener política económica.
Es necesaria una política para administrar y modificar la actual estructura de la deuda en bonos vigente, tanto en la parte externa como interna.
Sin duda son decisiones difíciles en el ámbito político pero si se las ejecuta de manera coordinada, defendiendo conceptos y principios, el país reconocerá que las políticas públicas aplicadas fueron las correctas y el país entero se beneficiará.
La inserción externa debe ser un ingrediente del programa económico de cualquier gobierno para poder arribar a mayores tasas de crecimiento económico, mejores tasas de empleo y mayor progreso.
No existe ninguna seguridad de estar frente a un proceso de recuperación sostenida de la economía, a un efecto rebote de año pasado o a una suerte de combinación de ambos factores. Mucho dependerá de las siguientes decisiones de gobierno y del ambiente político del país.
La política económica del gobierno debe mantener la dirección adecuada, la profundidad necesaria en las acciones que aplique y la oportunidad en las decisiones, pero sin duda lo que pueda ganar en materia de seguridad será una valiosa herramienta para la recuperación económica.
El gobierno debe agotar todos los esfuerzos necesarios para impulsar la inversión privada nacional y extranjera y para ello debe emprender en varias reformas que son necesarias. Una de las mayores restricciones para la inversión externa es el marco laboral vigente que lejos de ayudar al empleo lo complica.
Las acciones deben ser contundentes, oportunas y directas. Problemas van a existir y muchos pero si el gobierno no pone a tiempo el norte y la dirección de su programa económico y no difunde esa ruta claramente, el tiempo no perdonará, los problemas se acumularán y las metas no se podrán lograr.