Desde Silicon Valley apuntan contra empresas chinas que ofrecen modelos potentes, abiertos y más baratos, y que ya empujan una guerra de precios y valuaciones.
La apuesta obliga al magnate a poner en juego su participación en Oracle para financiar una compra récord, con bancos y garantías en danza. Si prospera, ampliará su influencia en la industria audiovisual y tensará su patrimonio ante un mercado sensible.
La apuesta obliga al magnate a poner en juego su participación en Oracle para financiar una compra récord, con bancos y garantías en danza. Si prospera, ampliará su influencia en la industria audiovisual y tensará su patrimonio ante un mercado sensible.
El cofundador de Oracle mudó su base a Palm Beach, cerca de la residencia del Presidente, tras cerrar su etapa en la isla del Pacífico que había comprado. La jugada impacta en sus negocios y en la política local.
La iniciativa está liderada por Staff Sheehan, científica y emprendedora con antecedentes en Yale y en el sector de tecnologías limpias, que apuesta a reutilizar combustible gastado para desarrollar baterías de larga duración. Con respaldo de fondos privados y apoyo del Departamento de Energía de Estados Unidos, su compañía busca convertir un pasivo ambiental acumulado durante décadas en una fuente eléctrica capaz de abastecer aplicaciones civiles y militares sin recambio frecuente.
Mientras los fabricantes de chips duplican su valor de mercado y las tecnológicas anuncian inversiones astronómicas, los grandes jugadores del negocio inmobiliario en centros de datos ven caer sus acciones, frenados por reglas que limitan su capacidad de endeudamiento, una red eléctrica colapsada y accionistas reacios al riesgo.
Aprovecharon el pico de las acciones, se desprendieron de miles de millones y evitaron fuertes caídas. Entre movimientos planificados y apuestas personales, las ventas de papeles por parte de directivos y fundadores volvieron a marcar el pulso del negocio en un año agitado por la inteligencia artificial.
Cari Tuna y Dustin Moskovitz destinan miles de millones a causas globales con una lógica que mezcla datos, cálculo y altruismo extremo. Buscan reducir los riesgos de la inteligencia artificial, mitigar enfermedades olvidadas y mover los hilos de la filantropía global sin perder el control de su fortuna.
Impulsada por una mezcla de instinto, contactos y decisión, Beth Turner armó en pocas semanas su propia firma de inversiones y ya financió una veintena de startups ligadas a inteligencia artificial, energía y robótica. Su objetivo: convertirse en la primera llamada de quienes arrancan desde cero.
La firma creada por el dueño de Tesla se apoya en una ingeniería financiera poco habitual para abastecerse de chips de Nvidia y acelerar la construcción de centros de datos. Promete ingresos por arriba de los mil millones de dólares en 2026.
Cari Tuna y Dustin Moskovitz destinan miles de millones a causas globales con una lógica que mezcla datos, cálculo y altruismo extremo. Buscan reducir los riesgos de la inteligencia artificial, mitigar enfermedades olvidadas y mover los hilos de la filantropía global sin perder el control de su fortuna.
La apuesta por la energía nuclear como soporte del crecimiento de la inteligencia artificial disparó el valor de Oklo, una startup fundada por una pareja de ingenieros del MIT. Con respaldo político y vínculos con Sam Altman, la empresa vale más de US$ 21.000 millones, aunque todavía opera con pérdidas.
Exalumno de Google, Facebook y Twitter, Edwin Chen fundó Surge, su empresa de etiquetado de datos, en el contexto de la revolución de la IA. Ahora, el miembro más joven de Forbes 400 está listo para salir de las sombras y hacer oír su voz.
Con aval político y una ingeniería societaria quirúrgica, el heredero de Skydance se convirtió en el nuevo mandamás del estudio detrás de CBS y Nickelodeon. Pero el músculo financiero sigue siendo de su padre, el magnate de Oracle, que ahora pisa fuerte en el negocio de los contenidos.
Después de una separación turbulenta y una batalla legal millonaria, Phil Shawe quedó como único dueño de TransPerfect, una empresa con 10.000 empleados y clientes globales. Su mudanza a Puerto Rico, su guerra contra los tribunales de Delaware y sus planes con inteligencia artificial revelan a un personaje tan obsesivo como ambicioso.
Un lote vacío de 1,8 acres en la isla Indian Creek acaba de venderse por una cantidad récord de más de US$ 100 millones, lo que proporcionó una gran rentabilidad para el vendedor, un desarrollador alemán.
Theresia Gouw, inmigrante nacida en Indonesia y una de las primeras inversoras en la compañía de Mark Zuckerberg, es la primera y única mujer multimillonaria en el capital de riesgo de Estados Unidos.