Forbes Ecuador
control narcotrafico
Columnistas
Share

El combate al narcotráfico es una responsabilidad de los estados en la región que requiere de un sistema permanente, no únicamente con coaliciones reactivas, sino más bien de un sistema basado en la arquitectura de seguridad hemisférica legitima, estable y permanente, con mecanismos de evaluación y mejoramiento continuo.

1 Abril de 2026 15.37

El diseño de una política de defensa, comúnmente conocida como el Libro Blanco, parte de un prolijo análisis del ambiente regional, incluyendo las amenazas y oportunidades que interfieren o favorecen a los intereses nacionales relacionados con la soberanía, integridad territorial y el bienestar de la población para con esta base determinar una estrategia de seguridad, con planes y acciones sucedáneas para alcanzar los objetivos estratégicos nacionales.

Este proceso que es común para los estados, adquiere especial connotación, cuando Los Estados Unidos finalmente se han dado cuenta de la fenomenal amenaza no estatal que afecta de forma transnacional a todos los estados del hemisferio. Igualmente ha verificado la extraordinaria influencia que ejercen las potencias globales en nuestro continente.

Por esta razón Los Estados Unidos establecieron en el 2025, la Estrategia de Seguridad Nacional con la finalidad de fortalecer la cooperación hemisférica buscando la integración de los países en torno de objetivos comunes relacionados con la seguridad nacional.

El Escudo de las Américas es una acción estratégica que se une a otras acciones dictadas con anterioridad, como fue la disposición de una Fuerza de Tarea Conjunta FTC dependiente del Comando Sur y la conformación de la Lanza del Sur, con la misma finalidad.

Sin embargo, el Ecuador previamente ha sido elemento clave para la conformación progresiva del Escudo de las Américas, mediante varios acuerdos realizados, como : Ley de  Asociación, Estatuto de las Fuerzas, Interceptación aérea, interceptación marítima transnacional, 2 acuerdos con Homland Security con la visita de la Secretaria Kristi Noem para compartir inteligencia, un acuerdo de cooperación con la visita del Secretario de Estado Marco Rubio y dos Memorándums de Entendimiento MOU firmados entre el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas del Ecuador con el Comando Sur de los Estados Unidos.

Pero, refiriéndonos al Hemisferio, la finalidad cardinal radica en fortalecer la cooperación hemisférica y mejorar la coordinación entre los países, en vista de que ningún país está en condiciones de combatir en solo al narcotráfico, al terrorismo, al crimen organizado y a los delitos relacionados con el tráfico de armas y la minería ilegal.

Como menciona la estrategia NSS 2025, se deben realizar despliegues para asegurar la frontera y derrotar a los carteles, incluyendo cuando sea necesario el uso de la fuerza letal, para reemplazar la fallida estrategia de aplicación de la ley de las últimas décadas.  Una presencia más adecuada de la Guardia Costera y la Armada para controlar las rutas marítimas, reducir el tráfico de drogas y controlar las rutas de transito clave en casos de crisis.

Estos lineamientos generales aparentemente subjetivos deben ser definidos e incluidos en la preparación militar de las fuerzas para un empleo efectivo. 

Estados Unidos ha venido apoyando desde el 2020, a la exploración aeromarítima de nuestra Armada y a la defensa aérea con dos aviones P-3. Ha donado dos buques guardacostas, un avión C-130 y equipos personales para dotación militar. Recursos que mejoran las condiciones para una respuesta rápida y eficaz en las misiones asignadas.

Asimismo, la inteligencia estratégica y metodología de planificación para un empleo conjunto con intercambio de experiencias y actualización de doctrina forma parte de esta fase de preparación de las fuerzas.

 El Escudo de las Américas es una estrategia que requiere sin embargo dos aspectos fundamentales para el empleo de las operaciones militares. Por una parte, tiene forma de una coalición lo que significa que es una organización temporal, para ayudar a resolver una amenaza que no es inmediata sino permanente. En segundo lugar, la participación de los estados es voluntaria con un marco jurídico limitado, bajo acuerdos políticos puntuales.

Esta colaboración operativa temporal no es acorde con la naturaleza, tipo y trascendencia de la amenaza transnacional de carácter geoestratégico.

Los medios y recursos están dentro de la colaboración asistemática que dejan mucho margen en la intervención en cuanto a objetivos concretos y a la forma de participación coaligada sin instrumento legal vinculante a ninguna organización ni enlace con organismos hemisféricos como son la OEA y la Junta Interamericana de defensa JID o la Comunidad Andina, que ya creo una Red de Seguridad andina, a pesar de no tener aplicación efectiva hasta ahora.

Asimismo, el Escudo de las Américas, es una organizacio Ad Hoc, que compromete únicamente a los países que participaron de la invitación realizada por el presidente Trump, por lo tanto, hay una falta de compromiso con la seguridad regional.

 La Seguridad Cooperativa Regional para su vigencia requiere de una estructura sistemática para una interdependencia total ante una amenaza global de afectación regional.

La recomendación es basarse en el Escudo de las Américas, para crear una Organización de Seguridad Cooperativa Multidimensional OSCM, con la finalidad de reducir en forma sostenible la capacidad operativa, financiera y de control territorial del narcotráfico en la región andina y fortalecer la legitimidad, el control del Estado, para la protección de la economía y la vida de la población.

Con este propósito hay necesidad de establecer mecanismos claros de funcionamiento, conformando dos agrupaciones: una de control y otra de protocolos de operación. La primera que incluya un Consejo Regional de Seguridad, un Observatorio de seguridad regional y un Centro de cooperación de inteligencia y Derechos Humanos. Y un segundo grupo con objetivos específicos y protocolos de operación: Apoyo de guardacostas combinadas, interdicción terrestre, marítima y aérea, control de puertos y rutas, operaciones anti acceso y negación de área, operaciones coordinadas y autónomas de protección de fronteras, rastreo de activos ilícitos, equipos de fiscales, control de precursores químicos y finalmente indicadores de haberse alcanzado objetivos estratégicos en los tiempos programados.

El combate al narcotráfico es una responsabilidad de los estados en la región que requiere de un sistema permanente, no únicamente con coaliciones reactivas, sino más bien de un sistema basado en la arquitectura de seguridad hemisférica legitima, estable y permanente, con mecanismos de evaluación y mejoramiento continuo, para una amenaza regional. (O)

10