“Cuando Alpina tocó mis puertas, sentía que todavía no era mi momento, pero me dije qué, a lo mejor sí estoy lista”.
Alpina tardó 30 años en nombrar a una ecuatoriana como gerente general en el país. Hasta ahora la operación estuvo en manos de administradores internacionales. El relevo llegó a inicios de 2026. Sandra Terranova asumió el cargo tras un proceso de selección que duró cuatro meses.
Fueron ocho entrevistas, varias evaluaciones internas y una fase final en Colombia con el comité ejecutivo del grupo.
“Creo que vieron en mí una forma distinta de hacer las cosas”
Esta ejecutiva tiene 17 años de experiencia en consumo masivo, con un recorrido que integra áreas comerciales, marketing, exportaciones y estrategia.
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Hoy dirige una operación local de US$ 64,8 millones, dentro de un grupo multinacional fundado por inmigrantes suizo en 1945 en Colombia. Cuenta con alrededor de 5.000 colaboradores en la región con presencia, además de su país de origen, en Venezuela, Estados Unidos y Ecuador. En 2025 la facturación global fue de US$ 946 millones.
Sandra es la mayor de cuatro hermanos. Creció en una familia vinculada al consumo masivo, donde los negocios eran parte de la conversación diaria. Los diálogos giraban alrededor de decisiones, competencias y oportunidades. Una frase que su madre repetía constantemente, se volvió una regla en su vida.
“Tocar la puerta no es entrar, pero sí es darte la oportunidad de intentar”.
A los 14 años, un traslado a México, por el trabajo de su madre la sacó de su zona de confort en plena adolescencia. “Fue difícil, pero nunca cuestione las decisiones de mis papás. Aprendí a no aferrarme a nada y abrirme a cosas nuevas”.
Su primera experiencia laboral fue a los 18 años, incluso contra la voluntad de sus padres que preferían que se concentrara en los estudios. Vendía artículos promocionales, brandeados mientras estudiaba Administración de Empresas y Marketing Estratégico. en la Universidad Casa Grande, en Guayaquil.
En esos años, la lectura del libro La ambición también es dulce le cambió su perspectiva.
“Me hizo perder el miedo a querer más, a evolucionar profesionalmente”. Lejos de ver la ambición como un defecto, empezó a asumirla como fuerza para lograr nuevas metas.
Inició su carrera profesional en una agencia de publicidad. Dos años después, en 2007 pasó a Plásticos Ecuatorianos como coordinadora de trade marketing. En poco tiempo escaló a la gerencia de ventas y marketing.
Uno de los momentos más exigentes llegó en ToniCorp, cuando la empresa fue vendida a Arca Continental. Sandra fue parte en el proceso de negociación.
“Fue la primera vez que sentí miedo real a quedarme sin trabajo”.
La entrada de la multinacional cambió las reglas. Esta guayaquileña de 39 años, asumió la gerencia de la unidad de negocio de distribución y comercialización bajo la dirección de Arca.
Se define como curiosa, directa y persistente. “El ‘por qué’ siempre está en mi vocabulario”. Asegura ser una persona que siempre busca estar un paso adelante.
En 2016 llegó a Ecuasal. Por nueve años lideró el departamento de exportaciones y fue responsable de la estrategia comercial del grupo. Recuerda como anécdota que la gente le preguntaba, cómo podía vender sal en Estados Unidos. Sandra sentía que su carrera avanzaba con planificación y preparación hacia la gerencia general en esa misma compañía.
La oportunidad llegó antes de lo que ella esperaba.
En septiembre de 2025, Alpina le contactó. Tras algunos días de análisis y reflexiones decidió participar. En ese momento la frase de su madre llegó como un flash a su mente. “Tocar la puerta no es entrar, pero es darte la oportunidad de intentar”.
Cuatro meses después, asumió el cargo.
Alpina cuenta con dos plantas de producción en San Gabriel, en Carchi y Machachi en Pichincha. Opera con más de 500 colaboradores y una red sobre 200 ganaderos. Compran y procesan cerca de 280.000 litros de leche semanales. Manejan nueve marcas y 300 productos. Los ingresos en 2025 fueron de US$ 64,8 millones. Para este año, la compañía ejecuta una inversión de US 1 millón en automatización, modernización de procesos y desarrollo de talento.
Su llegada a esta multinacional coincide con un momento desafiante para la industria láctea en Ecuador.
El consumo per cápita se ubica entre 100 y 114 litros anuales, por debajo de los 150 litros recomendados por la Organización Mundial de la Salud y del promedio regional de 134 litros. Su desafío afirma, no es solo crecer, sino de definir cómo hacerlo.
Su estrategia se apoya en tres ejes: eficiencia operativa, fortalecimiento del portafolio e innovación con enfoque nutricional. Bajo esa lógica, están desarrollando productos alineados con nuevas tendencias. “Opciones altas en proteína y deslactosadas. Lo nutritivo también puede ser delicioso. Vamos a romper el mito de que lo sano no puede ser rico”.
Durante sus primeras semanas, evitó centrar la gestión en indicadores financieros. En su lugar, recorrió la operación, se reunió con los equipos y abrió espacios de conversación cercanos para conocer sus historias. “Romper el hielo, que se sientan libres de opinar y dar sugerencias”.
Su estilo de liderazgo combina cercanía con exigencia. Promueve la delegación, el trabajo en equipo y la toma de decisiones con seguimiento constante. Cree en la diversidad no solo de género, sino también generacional. “Me apoyo en el concepto modern elder, que propone rodearse de personas diez años menores porque te ofrecen una visión más fresca y novedosa y diez años mayores porque te aportan sabiduría, criterio y experiencia”.
Esa combinación, le permite tomar mejores decisiones en entornos difíciles.
“El ecuatoriano hoy cuestiona. Quiere entender qué hay detrás de lo que consume”.
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Sandra es una persona disciplinada y de rutinas. Se levanta a las 4:30 de la mañana, hace ejercicio y organiza su día. “En estas posiciones de liderazgo no podemos amanecer con el pie izquierdo, por eso mi espacio para tomarme mi café, revisar mis redes sociales y hablar con mis hijas es prioritario”.
Este año, es de transición y vivirá sola en Quito, mientras se consolida su proceso de aprendizaje de la industria láctea En 2027, su familia se unirá a esta nueva etapa profesional. (I)