El avance de la inteligencia artificial generativa empezó a mover con fuerza las proyecciones de empleo en la Argentina, aunque no aparece, por ahora, como un freno generalizado para la contratación.
Según la quinta edición del Informe sobre Transformaciones del Trabajo en Argentina, elaborada por la Universidad Siglo 21 a través del Observatorio del Futuro de Insight 21, el 39,3% de las empresas argentinas prevé aumentar su personal en los próximos tres años, mientras que el 37% estima que mantendrá su dotación sin cambios.
El relevamiento incluyó a 400 empresas de distintos sectores y regiones del país y mostró que la discusión ya no se limita a sumar nuevas herramientas. El punto central se trasladó a la convivencia entre personas y máquinas dentro de las organizaciones. Esa transición hacia esquemas híbridos gana velocidad y ya modifica las expectativas de contratación y las necesidades de capacitación.
Aunque el dato sobre la expansión de equipos todavía resulta importante, el estudio también detectó una disminución frente a años anteriores. La señal más clara se observó entre las compañías de mayor tamaño. En las firmas con más de 250 empleados, el 34,6% proyectó una reducción de su dotación debido al peso que empieza a tener la automatización avanzada en distintos procesos.
El empleo resiste, pero las grandes empresas ya prevén recortes
El informe vinculó ese movimiento con un cambio más profundo en la idea misma de trabajo. “Estamos ante un verdadero cambio de era que no solo altera formatos laborales, sino que cambia radicalmente lo que entendemos por trabajo”, afirmó el Andrés Pallaro, director del Observatorio del Futuro de Insight 21. Además, el especialista agregó que “se renueva la esperanza de que nuevos roles y tareas humanas compensen la ecuación, pero esto solo será posible mediante ejercicios de inteligencia colectiva”.

Uno de los datos más sensibles del trabajo se centró en la brecha entre la velocidad de adopción tecnológica y la preparación de las empresas para acompañar a sus equipos en ese proceso. El estudio advirtió que buena parte de las organizaciones todavía no construyó instancias internas para explicar cómo se integrará la IA en la rutina laboral ni qué efectos tendrá sobre puestos, funciones y expectativas.
La deuda pendiente pasa por la comunicación interna
La falta de comunicación quedó expuesta con números contundentes. El 64% de las empresas admitió que no inició ningún camino concreto para sensibilizar, explicar o acordar la incorporación de IA en sus procesos de trabajo. A la vez, apenas el 8,3% dijo contar con espacios o procesos regulares para abordar estos temas, mientras que el 25% reconoció que solo los aborda mediante iniciativas esporádicas.
Ese vacío también impactó sobre el clima interno. De acuerdo con el informe, el 36,5% de las empresas percibió que su personal atraviesa esta etapa con expectativas diversas y confusas. En el 14,3% de los casos, el temor se presentó como la emoción dominante. Otro dato encendió una alarma fue que el 21,3% de los líderes consultados ni siquiera logró definir con claridad qué sensaciones predominan dentro de sus equipos frente al avance de estas tecnologías.
Donde hay diálogo, crece el entusiasmo por la IA
La investigación también encontró una diferencia marcada entre las compañías que habilitan conversaciones regulares y aquellas que dejan el tema librado en mensajes aislados. En el grupo que sí genera espacios de diálogo, el entusiasmo del personal por las nuevas tecnologías trepó a 48,5%.

En ese marco, la Universidad Siglo 21 sostuvo que el desafío pasa principalmente por utilizar la IA como un recurso que permita revalorizar el aporte humano dentro de las organizaciones. El informe planteó que, sin una estrategia de gestión clara, la automatización puede quedar asociada a la incertidumbre y a la resistencia, incluso en empresas que avanzan con rapidez en materia tecnológica.
Pallaro resumió esa tensión con otra definición del estudio. “Los datos confirman que estamos ante un cambio de era donde la construcción de una ‘inteligencia colectiva’ es el único camino para que la automatización deje de ser percibida como una amenaza y se convierta en un motor de evolución para el trabajo masivo. La estrategia de transformación digital debe trascender lo técnico para convertirse en un imperativo de gestión humana y cultura organizacional”, concluyó.
*Imagen de portada: creada con ChatGPT.