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¿Por qué la gestión de riesgos es fundamental en cada decisión financiera?

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La gestión de riesgos es una habilidad de liderazgo, no una tarea financiera. Los CEO deben tener en cuenta el riesgo en cada decisión financiera para proteger el efectivo, las ganancias y el crecimiento.

Toda decisión financiera que toma un líder conlleva un riesgo, ya sea de contratación, fijación de precios, expansión, deuda o inversión. Ignorar ese riesgo no lo elimina; retrasa su impacto y aumenta su coste. De hecho, un estudio bancario estadounidense muestra que el 82 % de los fracasos empresariales se deben a una mala gestión del flujo de caja o a una falta de comprensión del mismo, lo que pone de relieve la frecuencia con la que las decisiones financieras fracasan no porque la estrategia fuera defectuosa, sino porque nunca se consideraron plenamente los riesgos subyacentes a las cifras. La gestión de riesgos, por tanto, no es un ejercicio técnico ni una función administrativa, sino una responsabilidad fundamental del liderazgo.

En un contexto de capital más limitado, costos más altos e incertidumbre económica persistente, los directores ejecutivos ya no pueden darse el lujo de tomar decisiones financieras sin gestionar explícitamente el riesgo de pérdidas.

Qué significa la gestión de riesgos en la toma de decisiones financieras

La gestión de riesgos en la toma de decisiones financieras implica identificar posibles desventajas, comprender la exposición y prepararse para múltiples resultados antes de comprometer capital o recursos. Se aplica a toda decisión importante, incluyendo iniciativas de crecimiento, cambios operativos e inversiones estratégicas.

Una gestión eficaz de riesgos no consiste en eliminar la incertidumbre. Se trata de sustituir las suposiciones por visibilidad para que los líderes puedan tomar decisiones intencionales en lugar de reactivas.

Por qué toda decisión financiera implica riesgo

Toda decisión financiera genera incertidumbre en torno a la liquidez, la rentabilidad, la ejecución o el plazo. Incluso decisiones aparentemente de bajo riesgo, como retrasar una acción o mantener el statu quo, conllevan una exposición oculta en forma de coste de oportunidad o desventaja competitiva.

El riesgo suele permanecer invisible durante períodos de alto rendimiento. El crecimiento de los ingresos puede enmascarar la presión sobre la liquidez. La rentabilidad puede ocultar la erosión de los márgenes. La expansión puede superar la capacidad operativa. Cuando el riesgo finalmente surge, los líderes suelen verse obligados a responder bajo presión en lugar de liderar con control.

¿La gestión de riesgos ralentiza la toma de decisiones?

No. La gestión de riesgos agiliza la toma de decisiones al reducir la incertidumbre y la vacilación. Cuando los líderes comprenden la exposición a las pérdidas con la misma claridad que el potencial de ganancias, la confianza aumenta y las decisiones avanzan con mayor rapidez.

La creencia de que la gestión de riesgos genera conservadurismo está obsoleta. En la práctica, la claridad facilita la decisión. Los líderes que gestionan el riesgo con anticipación evitan los retrasos causados ​​por dudas, cambios de último minuto o respuestas a crisis.

Los cuatro tipos de riesgo que los líderes deben evaluar

La mayoría de las decisiones financieras exponen a las organizaciones a cuatro tipos principales de riesgos:

  1. El riesgo de efectivo implica liquidez, desajustes temporales y margen de maniobra a corto plazo. Una empresa puede ser rentable y aun así fracasar si no puede cumplir con sus obligaciones de efectivo.
  2. El riesgo de rentabilidad se refiere a la compresión de márgenes causada por decisiones de precios, aumento de costes, ineficiencias o descuentos. Estos riesgos suelen acumularse silenciosamente antes de hacerse visibles.
  3. El riesgo de concentración surge cuando los ingresos dependen demasiado de un solo cliente, producto, mercado o canal. Esto genera fragilidad incluso en empresas en crecimiento.
  4. El riesgo de ejecución refleja si la organización cuenta con los sistemas, el personal y la capacidad para implementar la decisión. Una estrategia sin preparación para la ejecución aumenta la exposición financiera.

Los líderes fuertes consideran los cuatro antes de comprometer recursos.

¿Se puede externalizar la gestión de riesgos?

El análisis de riesgos puede contar con el apoyo de asesores, pero la responsabilidad del riesgo no puede externalizarse. Los directores financieros, los equipos financieros y las herramientas de análisis aportan información, pero la responsabilidad recae en el liderazgo.

Solo los directores ejecutivos y los equipos ejecutivos pueden decidir cuánto riesgo está dispuesta a asumir la organización y qué compensaciones se alinean con las prioridades a largo plazo. Cuando se delega el pensamiento financiero sin comprensión, la calidad de las decisiones disminuye.

Cómo los líderes fuertes utilizan el riesgo a su favor

Los líderes sólidos utilizan la gestión de riesgos para preservar la flexibilidad y proteger la opcionalidad. Modelan escenarios adversos, prueban supuestos y preparan respuestas antes de comprometer capital.

También monitorean las señales de alerta temprana. Cuando la liquidez escasea, los márgenes se reducen o la ejecución se ralentiza, se ajustan rápidamente en lugar de racionalizar los resultados. La conciencia del riesgo permite a los líderes corregir el rumbo con anticipación cuando aún existen opciones.

Preguntas que los directores ejecutivos deberían hacer antes de tomar cualquier decisión financiera

Antes de tomar una decisión financiera importante, los directores ejecutivos deberían poder responder claramente cuatro preguntas:

  • ¿Cuál es el peor resultado posible y puede la empresa absorberlo?
  • ¿Cuánto efectivo está en riesgo en los próximos 90 a 180 días?
  • ¿Qué supuestos deben cumplirse para que esta decisión tenga éxito?
  • ¿Qué indicadores tempranos nos indicarán si esta decisión está saliendo mal parada?

Estas preguntas crean disciplina, no miedo.

El resultado final

La gestión de riesgos no consiste en evitar el crecimiento, sino en liderar deliberadamente. Toda decisión financiera amplía o restringe las opciones futuras. Los directores ejecutivos que integran la gestión de riesgos en la toma de decisiones protegen la liquidez, preservan los márgenes y avanzan con confianza.

En el entorno actual, la gestión de riesgos ya no es opcional. Es la expresión de un liderazgo financiero eficaz.

Con información de Forbes US.

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