Forbes Ecuador
19 Junio de 2026 06.00

Sofía Lara Benítez Periodista

“Somos el buque insignia”

José Antonio Hidalgo, Director Ejecutivo de la Asociación de Exportadores de Ban
Fotos : Robinson Chiquito
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José Antonio Hidalgo, Director Ejecutivo de la AEBE y Coordinador del Clúster Bananero, llegó al mundo del comercio internacional a los 21 años. Hoy, 17 años después, transforma el modelo de gestión financiera del gremio y sostiene la unidad entre exportadores y productores.

La primera opción para su futuro fue la vida militar. Toda su juventud estuvo rodeado de miembros de las Fuerzas Armadas, se formó en el Liceo Naval de Guayaquil y en su casa nunca faltó la disciplina y la estructura marcial que su padre replicaba de su propia carrera. Seguir los pasos de ‘Don Hidalgo’ era la meta tras graduarse del colegio.

En menos de un año esa idea cambió. Viajar a China, vivir una cultura diferente y aprender el mandarín, impulsaron a José Antonio Hidalgo a decidirse por algo distinto a la herencia paterna. Con 21 años, regresó al Ecuador; de vez en cuando hacía traducciones del mandarín al español y con el apoyo de su familia, generó una red de contactos que le permitió llegar hasta el empresario Vicente Wong, quien lo impulsó como el nuevo Director de la Cámara de Comercio Ecuatoriano China.

A esa edad empezó su vida gremial. Organizó la primera Expo China y aprendió sobre negocios internacionales, logística global y exportaciones e importaciones. Complementó sus aprendizajes estudiando Gestión empresarial internacional en la Universidad Católica Santiago de Guayaquil y se ganó una beca en la Universidad de Pekín, donde obtuvo una maestría en negocios internacionales y diplomacia.

Hoy, con 17 años de experiencia y consolidación profesional, es el Director Ejecutivo de la Asociación de Exportadores de Banano del Ecuador (AEBE), cargo al que llegó en 2020, cuando el empresario Fabricio Espinosa era presidente del Directorio. Así mismo, desde 2022 Hidalgo se desempeña como coordinador del Clúster Bananero. Las exportaciones del sector que José Antonio representa, se ubicaron como el tercer rubro más importante para la economía nacional; en 2025 alcanzaron los US$ 4.262 millones, según datos publicados por el Banco Central del Ecuador.

Aunque el camarón y el cacao lograron el primero y segundo puesto en exportaciones, al cierre del año pasado, el banano aún lidera la apertura de destinos de intercambio comercial, con más de 70 mercados. Los principales están encabezados por la Unión Europea, con el 32 % de las exportaciones, seguido por Rusia, 23 %, y Estados Unidos, 13 %.

En 2025, en total se enviaron 372,9 millones de cajas de banano a otros países, con un movimiento de entre 6.500 y 7.000 contenedores semanales. “Debido a ese volumen que generamos, los demás productos que tengan las mismas rutas se hacen más competitivos. Nosotros somos el buque insignia que va abriendo los destinos”, explica Hidalgo.

Por eso, el dominio del sector bananero en la cadena logística es irrefutable. El 66 % de todos los depósitos que se mueven en el país son de banano de exportación y, además, lideran el uso de los refrigerados (reefers). Para este ingeniero guayaquileño con aprendizaje asiático y disciplina militar, el sector representa el 4,7 % del Producto Interno Bruto (PIB) del país, que en 2025 superó los US$ 130.320 millones, según el Banco Central del Ecuador.

Esas cifras y el impulso económico al Ecuador no tienen otra razón de ser que el trabajo en conjunto. Según Hidalgo, “la unión hace la fuerza” y es uno de los lemas en los que ha centrado su gestión gremial, que hoy acumula 311 acciones y logros en favor de toda la cadena de valor del banano. 44 % de las mismas se enfocan en beneficiar a los productores, 34 % para los exportadores y 13 % en beneficio conjunto de los dos.

Entre AEBE y el Clúster Bananero superan los 90 miembros, entre exportadores y otros socios adherentes que conforman la cadena de valor del sector. “Con ellos se ha logrado una integración para la transformación de la visión tradicional de los gremios y tener una fuerte presencia a escala internacional. Un hito importante fue la unificación de los representantes del sector de toda Latinoamérica, permitiéndonos enfrentar las exigencias de una de las certificadoras más grandes del mundo”.

A lo que se refiere el ingeniero de 38 años, ocurrió en el 2020. Una actualización de la certificadora iba a generar impacto económico negativo gigantesco para el banano, estimado en US$ 1,68 por caja. Entre Hidalgo y colegas de países como Colombia, Costa Rica, Panamá y Guatemala impulsaron la campaña internacional ‘Share Responsibility Alliance’ para exigir coherencia en el control al sector. Lograron revertir el impacto y consiguieron que se reconociera un pago de US$ 0,10 centavos por caja, sobre las inversiones en sostenibilidad.

Este logro  le recuerda a sus inicios. En esa época, cuando lideraba la Cámara de Comercio Chino Ecuatoriana, trajo al país al grupo Alibaba, el mayor ecosistema de China en lo que respecta al manejo de comercio digital, retail y monitoreo de información de compra. Hace 17 años, sus representantes visitaron de primera mano plantaciones de banano, cacao, fincas y camaroneras ecuatorianas. La organización y gestión de esta iniciativa se denominó: In China Day.

No sorprende que Hidalgo ejerza hoy como copresidente del Foro Mundial Bananero de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura). Tampoco que tenga un equipo de expertos desplegado a nivel internacional para manejar la gobernanza de posibles acuerdos bilaterales y la exploración de nuevas rutas para la apertura de mercados.

Lo que sí sorprende es la transformación radical del modelo de financiamiento del gremio que ejecutó Luis Antonio Hidalgo, pasando de depender en un 80% de las cuotas de los socios, hace seis años, a solo un 20 % en la actualidad. El 80% restante se genera mediante actividades propias como eventos internacionales, nacionales, congresos… lo que da independencia económica y capacidad de reacción rápida sin requerir cuotas extraordinarias.

El resultado ha sido gracias al fortalecimiento de la convención de Guayaquil que se lleva a cabo todos los octubres; la creación y consolidación del encuentro técnico Banana Time en Machala, que va por su quinta edición; la integración de los Banana Awards, junto a Deloitte, para premiar los esfuerzos en sostenibilidad social y ambiental de las empresas del sector; la participación agrupada de empresas bajo el paraguas del gremio en ferias internacionales clave como Fruit Logistica, en Alemania, y Fruit Attraction, en España.

Inauguración convención Banana Time en Guayaquil, 2025.
Inauguración convención Banana Time en Guayaquil, 2025.

Además de su  numerosa  agenda, Hidalgo logró para el segmento bananero, un amplio portafolio de proyectos técnicos también llama la atención el de la cooperación internacional. Administró, desde 2020, US$ 1,3 millones en fondos de asistencia, a través de cinco programas; fortalecido por las cifras de Naciones Unidas, FAO, que muestran  que más de 2,5 millones de personas en nuestro país  se benefician de la cadena de valor del banano. De esos, 250.000 son plazas directas de trabajo y 50.000 indirectas.

La unidad del sector bananero que Hidalgo promulga se integra con la parte de su herencia militar que no cambió pese al paso del tiempo: el rigor marcial y el respeto a la institucionalidad y al mando medio son características que le han permitido sobrellevar, con objetivos claros y superados, sus más de 17 años de vida gremial. (I)

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