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Crédito: Ken Woroner/Netflix © 2025
Lifestyle

Por qué las remake de novelas clásicas siguen generando millones

Claudia Martos

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Los grandes de la literatura reaparecen en pantalla con nuevas versiones que suman estrellas de Hollywood, presupuestos millonarios y audiencias globales.

4 Enero de 2026 15.00

Amores imposibles, la incógnita de la condición humana y hasta la distinción entre el bien y el mal. Todos estos temas aparecen en las películas que más entradas vendieron en los cines desde que tenemos memoria. Pero esos argumentos ya se escribieron siglos atrás y los leyeron millones. Entonces, la verdadera pregunta sería: ¿por qué no nos cansamos de estas historias tan previsibles? La respuesta no está en el miedo a lo desconocido, sino en la comodidad de lo familiar.

Cada adaptación cinematográfica basada en una novela clásica funciona como un recuerdo de las bases del imaginario ficticio universal. Volver a esas raíces, a veces, resulta necesario para entender cómo funcionamos como sociedad y como individuos. Al fin y al cabo, ¿para qué están las historias si no es para vivirlas una y otra vez? Y, seamos sinceros, si nos ponen en la portada a los actores más mediáticos y queridos del momento, mucho mejor.

Dejemos las preguntas introspectivas y vayamos a lo que realmente mueve el mundo: los números. Las cifras suben cuando quienes aparecen en pantalla pertenecen a lo más alto del firmamento de Hollywood. A eso se le suman otros elementos, como una estética cuidada, una banda sonora distintiva y un director reconocido. Justamente, muchas de las películas más esperadas de la temporada cinematográfica 2025/2026 reúnen todas esas condiciones. 

Entre ellas están Frankenstein, de Guillermo del Toro, un monstruo taquillero producido por Netflix que ocupó titulares y posteos en Instagram durante semanas; la romántica Drácula, de Luc Besson, que se estrenó el pasado 21 de noviembre en cines; y, en un futuro cercano, Cumbres borrascosas, de Emerald Fennell.

No por nada estas tres novelas se cuentan entre las más épicas de la historia de la literatura. Su impacto todavía se siente, tanto en la taquilla como en la cultura contemporánea. Además, ya tuvieron reinterpretaciones anteriores que también alcanzaron reconocimiento y éxito comercial.

Frankenstein, de Mary Shelley, tuvo versiones icónicas como la dirigida por James Whale en 1931 y Mary Shelley's Frankenstein, de Kenneth Branagh, en 1994. Drácula, de Bram Stoker, fue adaptada magistralmente por Tod Browning en 1931, por Francis Ford Coppola en Bram Stoker’s Dracula (1992) y, más recientemente, por Gary Shore en Drácula (2012).

En el caso de Cumbres borrascosas, de Emily Brontë, se destacan la versión de William Wyler en 1939; la adaptación para televisión de Peter Kosminsky en 2009, con Juliette Binoche y Ralph Fiennes como protagonistas; y Wuthering Heights, de Andrea Arnold, en 2011. Cada una aportó su estilo propio y consiguió ovaciones tanto de la crítica como del público.

El alto y tierno Frankenstein de Guillermo del Toro

Frankenstein, la nueva película de Guillermo del Toro basada en la obra de Mary Shelley publicada en 1818, se estrenó el 7 de noviembre de 2025 y tiene como protagonistas a Jacob Elordi y Oscar Isaac. Tuvo un impacto enorme en Netflix y generó una gran expectativa a nivel global. Aunque su paso por salas fue limitado, la producción contó con un presupuesto de US$ 120 millones, lo que refleja la magnitud del proyecto y la inversión necesaria para llevar a la pantalla la visión del director mexicano.

En la plataforma online, acumuló 29,1 millones de visualizaciones en sus primeros tres días y superó los 62,9 millones en solo diez. Así se convirtió en un fenómeno de audiencia. Según datos de FlixPatrol, Frankenstein llegó al primer puesto en Netflix en 85 países durante su semana de estreno, lo que demuestra el éxito internacional y la respuesta masiva del público. Una historia clásica, una producción imponente y una criatura que volvió a conquistar al mundo.

El amor eterno del Drácula de Luc Besson

La versión de Drácula dirigida por Luc Besson —también titulada Dracula: A Love Tale— tuvo un presupuesto estimado entre 40 y 45 millones de euros. Como su estreno en cines fue reciente, todavía no hay cifras completas de taquilla, pero en Francia ya reunió a 266.000 espectadores en 559 salas durante sus primeros días en cartel. Un buen arranque para Besson.

Esta nueva reinterpretación del mito vampírico creado por Bram Stoker en 1897 se centra, esta vez, en el amor trágico y la pasión prohibida. Dhanush interpreta a un Drácula enigmático, mientras que Morfydd Clark encarna a Mina, la mujer que despierta en él sentimientos que lo enfrentan a su propia naturaleza. La película combina acción, romance y una estética visual que lleva el sello de Besson, con escenarios góticos y estilizados que refuerzan el tono oscuro y seductor de la historia.

La pasión de Cumbres borrascosas

Una de las historias de amor más intensas de todos los tiempos, vuelve al cine casi 200 años después de su publicación original, en 1847. La novela escrita por Emily Brontë resurge gracias al talento de dos australianos que hoy tienen al mundo en la palma de la mano. La directora Emerald Fennell regresa a la gran pantalla tras títulos como Saltburn (2023) —donde también dirigió a Jacob Elordi, protagonista de una pasión obsesiva— y Una joven prometedora (2020), con una versión mucho más intensa y cargada de deseo, odio y venganza.

El estreno está previsto para el 13 de febrero de 2026 y todo indica que será el regalo ideal para San Valentín. Solo con ver las reacciones a su tráiler, ya se perfila como uno de los grandes éxitos de taquilla del próximo año.

Lo clásico también puede ser moderno

El regreso de estas novelas clásicas al cine demuestra que las grandes historias no caducan. Con una dirección reconocida, un elenco destacado y producciones de alto nivel, estos relatos siguen siendo actuales y rentables. Nos recuerdan que lo clásico también puede sentirse moderno y capaz de despertar emociones distintas de las originales. Esa es la magia del cine: ofrecer una mirada única que nos permite vivir cada historia de manera diferente cada vez que la vemos.

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