El síndrome del impostor les está costando dinero a las mujeres. Te explicamos cómo detenerlo
Las mujeres no solo pagan el síndrome del impostor emocionalmente, sino también económicamente. Lo importante es cómo respondes a él.
Las mujeres no solo pagan el síndrome del impostor emocionalmente, sino también económicamente. Lo importante es cómo respondes a él.
En otro episodio del podcast de Forbes Ecuador, el experto en estrategia patrimonial José Abel DeFina, quién además tiene un Ph.D. en Dirección de Empresas y Finanzas y es docente en el IDE Business School nos explica por qué la audacia que crea imperios también puede destruirlos si no existe gobernanza.
Sandra Caiza, presidenta de la Fundación Mujeres que dejan huellas y concejala de Ambato, llegó al estudio de Forbes Ecuador para contar su historia. Hablamos sobre liderazgo femenino, empoderamiento de la mujer y su libro 'Memorias de una niña campesina'. Ella es Sandra, con S de sabiduría.
Pazh no es solo una marca de trajes de baño. Con un portafolio anual de más de 1.000 piezas, María Paz Mosquera se prepara para ampliar su universo creativo con un nuevo proyecto, una boutique digital para juntar creaciones ecuatorianas.
Un médico y una enfermera detectaron una necesidad dentro del hospital y crearon Soleya, una marca que ya logró una tasa de recompra del 40%. Fabrican con materiales usados en indumentaria deportiva y apuntan al mercado B2B.
Luego del pico emocional del logro, muchos profesionales vuelven a su estado habitual de ánimo, o incluso expresan una profunda sensación de vacío y desorientación.
La nueva revista impresa circula desde hoy y mantiene su esencia: inspirar a ecuatorianas y ecuatorianos.
Impulsada por una mezcla de instinto, contactos y decisión, Beth Turner armó en pocas semanas su propia firma de inversiones y ya financió una veintena de startups ligadas a inteligencia artificial, energía y robótica. Su objetivo: convertirse en la primera llamada de quienes arrancan desde cero.
Dos voceros de la UDLA conversaron con Forbes Ecuador sobre un problema común en las aulas: el abandono y el cambio de carrera. La clave, según ellos, es la orientación vocacional y la información adecuada.
Javier Porta dejó España en 2010, con la misión de abrir mercado para la empresa de maquinaria textil en la que trabajaba. Posteriormente se enamoró de una riobambeña y fundó Looop, una marca de ropa outdoor que impulsa a artesanos ecuatorianos y apoya a comunidades indígenas en la Sierra y la Amazonía.
Los miembros de la Generación Z ciertamente tienen puntos de vista y preferencias diferentes a las oleadas anteriores de empleados, y con un liderazgo adecuado logran grandes cosas en el lugar de trabajo.
Impulsadas por la guerra en Ucrania, el conflicto con China y el auge de los drones, las inversiones privadas en tecnología militar escalaron a niveles inéditos. El sector sumó diez nuevos unicornios y atrajo a firmas de capital de riesgo que antes evitaban el rubro.
Con la mira en la industria aeroespacial, Aether Biomachines lanza polímeros ultralivianos con propiedades inéditas y promete revolucionar la fabricación a gran escala con inteligencia artificial y enzimas diseñadas a medida.
Bionaturaleza Biotech se especializa en la investigación y desarrollo de productos que mejoran la productividad agrícola mediante el uso de microorganismos, inteligencia artificial y más tecnología. Trabaja con plantaciones de banano y cacao.
El minimalismo profesional está trascendiendo a la Generación Z, ya que los trabajadores reconsideran la ambición, el agotamiento y la autonomía. Estas son las fuerzas que impulsan este cambio.
A los 34 años, David Pesántez dirige en AstraZeneca el desarrollo de fármacos contra el cáncer. Él y su equipo realizan ensayos de precisión genética para transformar la supervivencia de esta enfermedad, desde España.
Detrás de las investigaciones más ambiciosas y las startups más audaces, hay jóvenes que ya están dejando huella: diseñan pesticidas con inteligencia artificial, imprimen microchips a escala nanométrica y buscan vida fuera de la Tierra.
Su historia parece de ficción, pero es real: durmió en estacionamientos, se duchaba donde podía y convirtió cada golpe en letra. Con un pie en el trap y otro en el pop, su voz hoy retumba en escenarios repletos y acumula cifras que rompen récords.
Desde su fundación en 1973 por el grupo Armco hasta su consolidación actual como líder nacional en la industria del acero, Novacero invirtió más de US$ 350 millones en suelo ecuatoriano, cuenta con más de 1.000 empleados y exporta a varios países. Su gerente general, Ramiro Garzón, detalla el recorrido y visión de la compañía.