Aunque sigue siendo gratuita para el público, la enciclopedia colaborativa firmó acuerdos con grandes tecnológicas para licenciar su contenido y garantizar ingresos que sostengan el proyecto.
Tras varios años de inversiones millonarias y compras de estudios, la empresa de Zuckerberg comenzó a desarmar su división de juegos en realidad virtual y concentrará sus recursos en las gafas inteligentes Ray-Ban, uno de los pocos productos que logró entusiasmar al público.
La exbanquera de Goldman Sachs y funcionaria de dos gobiernos republicanos será el nexo con mandatarios e inversores internacionales, en un giro corporativo que alinea a la red social con los nuevos aires que soplan desde Washington.
Lejos de apostar a cada moda, el fundador de Meta eligió intervenir temprano en tecnologías con potencial y mantuvo el poder suficiente para decidir sin depender de nadie.
La cantidad de multimillonarios de 39 años o menos que construyeron su propia fortuna se disparó en medio del auge de la IA, igualando el récord histórico establecido en 2021. Estos son los 40 más ricos.
La decisión de Ali Ansari de convertir el asistente de reclutamiento de IA de micro1 en una empresa de etiquetado de datos elevó la valoración de la empresa de US$ 80 millones a US$ 2.500 millones, cifra que se estaba negociando. Ahora trabaja para acaparar el mercado de datos de entrenamiento de humanoides.
La obsesión de Mark Zuckerberg por liderar la carrera hacia la inteligencia artificial está llevando a Meta a endeudarse con estructuras financieras opacas, mientras sus acciones rinden por debajo del índice más seguido por Wall Street. Las dudas sobre su estrategia a largo plazo crecen y los analistas advierten: no todas las big tech están listas para absorber el costo de esta fiebre tecnológica.
Pensadas para actividades al aire libre, estos anteojos integran cámara con gran angular, comandos por voz, autonomía extendida y altavoces más potentes.
Coz Colgrove anticipó el declive del disco rígido y apostó por una tecnología que parecía cara e improbable. Hoy, mientras se pasea en bermudas por Europa, su compañía factura miles de millones gracias al boom del entrenamiento de modelos de inteligencia artificial.
El desplome de las acciones, tras resultados que decepcionaron a Wall Street, le costó a Meta su peor jornada del año y a su fundador, una pérdida récord en su fortuna personal.
La agencia The Brief apuesta a campañas diseñadas por inteligencia artificial a partir de sensaciones y estados anímicos. Según su director de Producto, esta nueva forma de hacer publicidad reduce el desgaste creativo y elimina barreras técnicas entre una idea y su realización.
El nuevo contrato le permitirá a Meta acceder a tecnología de Nvidia para acelerar el desarrollo de sus modelos de IA. CoreWeave ya había cerrado acuerdos similares con OpenAI y Microsoft, en medio del furor por la infraestructura de cómputo.
Apunta a una transformación cultural en las organizaciones, donde la personalización y la autonomía de cada integrante pasan de ser conceptos decorativos a cimientos reales para equipos más creativos, resilientes y capaces de sostener su rendimiento a largo plazo.
El empuje de la inteligencia artificial mantuvo el envión de las principales tecnológicas del mundo, con Nvidia al frente. Qué miran los analistas para evaluar si todavía tienen recorrido.
El empresario anunció la creación de una unidad dedicada al desarrollo local de infraestructura y aplicaciones basadas en IA. En paralelo, su operadora móvil prepara el terreno para debutar en los mercados con una oferta récord.
En Meta, el caos interno y la falta de una dirección clara empujaron a varios empleados a irse. Mientras tanto, algunos competidores aseguran que el nivel de sus desarrolladores en inteligencia artificial no está a la altura.
El salto en la cotización de Meta tras un balance trimestral mejor de lo previsto disparó el patrimonio del creador de Facebook, que ahora se ubica detrás de Elon Musk y Larry Ellison en la lista global de millonarios.
Frustrado por los cobros inesperados de servicios como Cursor y Claude Code, un joven programador estadounidense lanzó Cline, una plataforma que permite elegir modelos de inteligencia artificial sin atarse a suscripciones ni aceptar límites arbitrarios. La apuesta por la transparencia lo llevó a levantar US$27 millones en inversiones.
La decisión de marcharse no solo responde a planes individuales. El peso de los vínculos, el miedo a quedar rezagado y la fuerza de la imitación colectiva pueden desencadenar oleadas de renuncias que alteran la estabilidad de cualquier empresa.