El diseñador de chips Nvidia invertirá hasta US$ 100.000 millones en OpenAI. Así crean una asociación que se centrará en el desarrollo de centros de datos de inteligencia artificial y superinteligencia de IA.
La empresa, ahora rebautizada como Irregular, se especializa en detectar fallas en modelos antes de que salgan al mercado. Su equipo, formado por hackers éticos y ex campeones de debate, ya puso a prueba a Claude, GPT-5 y otros sistemas que tienen todo para revolucionar el futuro digital.
La denuncia, presentada en Texas, sostiene que ambas compañías habrían manipulado el ranking de visibilidad y trabado actualizaciones para beneficiar a ChatGPT. Además, Musk cuestiona el acuerdo entre Apple y OpenAI por el uso de datos de usuarios de iPhone.
Frustrado por los cobros inesperados de servicios como Cursor y Claude Code, un joven programador estadounidense lanzó Cline, una plataforma que permite elegir modelos de inteligencia artificial sin atarse a suscripciones ni aceptar límites arbitrarios. La apuesta por la transparencia lo llevó a levantar US$27 millones en inversiones.
La decisión de marcharse no solo responde a planes individuales. El peso de los vínculos, el miedo a quedar rezagado y la fuerza de la imitación colectiva pueden desencadenar oleadas de renuncias que alteran la estabilidad de cualquier empresa.
Mientras una intenta acercarse a los reguladores europeos para ganar legitimidad y ventajas estratégicas, la otra eligió el camino de la confrontación y la denuncia pública. La apuesta por sumarse o bajarse del nuevo código revela mucho más que una diferencia de estilo: marca dos formas de jugar el partido por el control de la inteligencia artificial global.
Puede ejecutar pedidos sin supervisión y resolver gestiones cotidianas de manera autónoma. La compañía destacó su potencial para ahorrar tiempo, pero alertó sobre vulnerabilidades que podrían ser explotadas en sitios con sesiones iniciadas.
Brian Chesky quiere rediseñar la empresa desde sus cimientos. Con una inversión superior a los US$ 200 millones, lanzó una ofensiva ambiciosa para transformar la app de alquileres temporarios en una superplataforma de servicios, experiencias y vínculos offline. Pero mientras quiere ser todo, surge la pregunta: ¿es una genialidad estratégica o el síntoma de una empresa que ha perdido el rumbo?
Con una compra récord, OpenAI incorpora al histórico diseñador británico y a su equipo de ex Apple para dar forma a una nueva generación de dispositivos impulsados por inteligencia artificial.
El empresario desmintió los rumores sobre una posible salida impulsada por la junta directiva y reafirmó su compromiso con la empresa durante una intervención en el Foro Económico de Qatar.
Crusoe Energy comenzó aprovechando el gas de venteo de los campos petroleros para minar bitcoin. Cómo fue que sus cofundadores, Chase Lochmiller y Cully Cavness, terminaron construyendo la primera fase del mayor centro de datos de IA del mundo para OpenAI y Oracle.
Impulsado por una fusión estratégica, Sunghyun Park proyecta triplicar facturación con chips eficientes y alianzas clave en el competitivo mercado global de semiconductores.
La inteligencia artificial y la tecnología blockchain dan un nuevo salto con dos anuncios clave: OpenAI asegura una inversión récord que refuerza su liderazgo en IA, mientras que Circle avanza hacia los mercados públicos, consolidando la adopción de las criptomonedas en las finanzas tradicionales.
La nueva versión de GPT-4o resuelve una limitación clave en la generación visual y demuestra un avance sin precedentes en la comprensión abstracta de conceptos físicos.
Detrás de cada respuesta precisa y humana de los modelos avanzados de inteligencia artificial, hay una legión de trabajadores como Scott O'Neil, quien alterna su jornada entre la plomería y la corrección de errores de bots como ChatGPT. Estos colaboradores, altamente capacitados, dedican horas a evaluar, ajustar y reescribir respuestas para entrenar algoritmos que utilizan gigantes tecnológicos como Google y Meta.