Evocación del caballo (En memoria de don Álvaro Domecq)
El caballo en la plaza me recuerda a los que saben de caminos de herradura y de chaquiñanes ásperos, a los que se plantan en el lomo de la cordillera para mirar, por un momento, la avenida de los volcanes y la abismal perspectiva de los valles, y sentir el viento que limpia de nubes el cielo de verano. Me recuerda a los que saludan con su relincho, a los que adornan la ruta con su braceo, a todos, con sus nombres y sus aires.