"Cara a cara con el diablo ..."
El reto entonces, ha sido, es y será ¿cómo combatir al diablo, a este enemigo invisible, capaz incluso de comprar el alma a cambio del falso placer inmediatista..? Es quizás, éste, uno de los temas ¿mas sensibles de la humanidad? ¿Será acaso, entre otras, la pereza, la envidia, la venganza, la ambición desmedida, la maldad y, las guerras, manifestaciones del diablo filtrado en los corazones de las personas?

Recientemente vi una foto de Putin, tomada por el mundialmente conocido fotógrafo, Platon Antoniou; observando la cara plasmada en la fotografía, de alguna u otra manera encontré un semblante del "diablo"; y, mas aún, cuando esta apareció por coincidencia, junto a la fotografía de Chávez, tomada también por el afamado greco británico Platon.

Todos los días, de alguna u otra manera, tengo y probablemente la mayoría de las personas tengan, un duelo constante, en menor y/o mayor medida, con los propios diablos… Entonces, ¿existe el Diablo?, responderé que sí. Sin embargo, el diablo en mi lectura, no existe físicamente de la manera tradicional que "conocimos" en su momento. Así, recuerdo por ejemplo, cuando niño, mi padre me llevaba a conocer las maravillosas iglesias del centro colonial de Quito, me llamaba mucho la atención aquel ambiente, su belleza, su silencio y majestuosidad; sin embargo, había algo en particular que me generaba una mezcla de sentimientos, curiosidad y hasta de temor, me refiero a lo que sentía, cuando alzaba la mirada y contemplaba las pinturas del infierno…

 El "diablo" en mi opinión si existe, pero de manera no visible, es decir, no vestido de rojo, con cachos y un trinche; sino mas bien, curiosamente cohabitando dentro de nosotros mismos, astuta e inteligentemente en un rincón del ser, escondido peligrosamente entre la voluntad y el carácter, con el claro propósito de  minarlos y debilitarlos,  a través de la poderosa  y constante tentación… 

II

El gran reto…

El reto entonces, ha sido, es y será ¿cómo combatir al diablo, a este enemigo invisible, capaz incluso de comprar el alma a cambio del falso placer inmediatista..? Es quizás, éste, uno de los temas ¿mas sensibles de la humanidad? ¿Será acaso, entre otras, la pereza, la envidia, la venganza, la ambición desmedida, la maldad y, las guerras, manifestaciones del diablo filtrado en los corazones de las personas?

III
¿La solución…?

En verdad, sin ser una guerra perdida, esta es una lucha eterna y constante que con toda probabilidad nos acompañará hasta el final de nuestros días; y que, quizás muy pocos afortunados estarían totalmente a salvo. Sin embargo, vale aclarar que, eso no quiere decir ni mucho menos, que no se la pueda ir ganando día a día, en las distintas batallas que la vida nos presenta, dentro de la cual, algunas perderemos y ojalá en la mayoría salgamos triunfantes.

Parecería que los diablos "aparecen o se reflejan" de manera regular, a través de los pensamientos; o, de los malos sentimientos; o, a través de acciones u omisiones fruto de equivocadas decisiones; o, en circunstancias con personas y/o situaciones, en las cuales no tenemos el coraje de decir NO (ej. malos hábitos); etc…

Si el diablo no tiene presencia física -pese a que los  efectos de sus acciones si lo tendrían generalmente- la forma de combatirlo no sería entonces  con "armas físicas", sino mas bien, con otro tipo de armamento, el mismo que no tiene precio en dinero, pero si mucho valor y, que es  poderosamente necesario, efectivo y, a la vez difícil (pero no imposible) de  cultivar, lograr y/o conseguir… 

Así, el hombre ha visto a la religión, como un válido mecanismo de defensa, que le permita enfrentarlo de mejor manera. Sin embargo, creo, con mucho respeto a las distintas religiones, que con religión o no, al final del día, el arma mas efectiva para combatirlo, es entre otras, reforzando y ejercitando en forma constante el carácter, la voluntad, cuidando y vigilando sigilosamente nuestros pensamientos y sentimientos; y, escuchando profundamente a nuestra conciencia - fiel consejera, cuando nos alerta sabiamente que tal o cual acción u omisión, sería una mala decisión. Infortunadamente, algunas personas no prestan atención a estas importantes alertas, dejándose llevar, ya sea por la corriente, o por el aparente y muy efímero sentido de "felicidad" inmediatista…

No sé, si el infierno existe o no en el más allá; pero lo que si sé, es que nuestra vida, en vida misma, podría probablemente volverse un infierno, si doblegamos nuestra fuerza de voluntad y carácter, cediendo ciega, desmedida y torpemente tras nuestros deseos, en vez de atender inteligentemente nuestras necesidades…

Pero si el diablo no existe físicamente, ¿por qué empecé indicando en el primer párrafo de esta columna, que cuando vi las mencionadas fotos, de Putin y de Chávez, vi al diablo?  La explicación es apreciad@ lector@, que el famoso fotógrafo Platón, es también sobre todo conocido, por ser el Fotógrafo del Alma… (O)