Cómo embarcar y cómo desembarcar de un avión
La educación y la paciencia se ponen a prueba cada vez que subimos o bajamos de un avión. Dejo un par de sugerencias

En teoría, embarcar y desembarcar de un avión parece sencillo. Respetar la fila, mantener el orden y escuchar con atención las indicaciones del personal de la aerolínea no son instrucciones complicadas.

Pero en los hechos sabemos que ese orden y ese respeto desaparecen apenas se escucha a alguien hablar en los parlantes de la sala de espera. No importa el asiento asignado o el grupo de embarque que se repite hasta el cansancio y que consta en cada pase de abordar. 

Todos quieren entrar primero, piensan que el avión va a despegar sin ellos, que solo una vez adentro todo estará en su lugar. Algunos corren y otros preguntan varias veces lo que la aerolínea ya indicó durante 20, 30 o más minutos.

Con bolsos al hombro, maletas y niños en mano, el proceso se vuelve caótico y el estrés aumenta. Los empleados de la compañía aérea hacen lo que pueden, pero los pasajeros no siempre colaboran.

Una idea para las aerolíneas: que la sillas de las salas de espera tengan la misma distribución que los asientos del avión, desde primera clase, hasta las últimas en la cola del avión, con asignación de números, puestos en ventana, en la mitad y el  pasillo. Así la gente se puede conocer antes de subir al avión, incluso conversar unos minutos y lograr que el abordaje sea ordenado. La tripulación estará agradecida y se evitarán las clásicas incomodidades de la embarcada. No será infalible, pero puede ayudar.

Los pasajeros tienen también tarea: tengan a mano el pase de abordar, no es nada complicado.

Tan apurados están algunos que incluso irrespetan a la tripulación mientras se comparten las medidas de seguridad y emergencia, tal como quien escribe vio en un vuelo la semana pasada. ¡Permiso!, dijo un pasajero maleducado.

Ahora vamos al desembarco. Pasa lo mismo que al abordar: la gente cree que el avión abrirá sus puertas apenas aterriza y muchos ya se levantan de sus asientos y empiezan a sacar sus maletas de los compartimentos.

Es incomprensible. Mientras unos pasajeros esperan con paciencia que el avión se estacione junto a la manga, hay otros que si pudieran abrirían las ventanas para salir primero.

Es el momento de probar la paciencia y demostrar la educación. ¿Si así actúan en una situación normal, cómo serán en una emergencia?

Esperemos, nada más. Hay una serie de procedimientos en los aeropuertos, varias medidas para que el desembarco sea seguro y ordenando. 

Otra idea para las aerolíneas: premiar con algo simbólico (golosinas, llaveros o, tal como señala la leyenda entre pasajeros, una foto con el capitán en la cabina) a quienes esperan en sus asientos, mientras los apurados empujan y muestran cero empatía.

¿Qué ideas sugieren ustedes? (O)