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Las penas máximas de estos delitos ascienden a 100 años de prisión (20 por cada delito de lavado de dinero, 20 por conspirar para lavar dinero y 10 por las transacciones con propiedades obtenidas de manera ilegal). Será un juez de un distrito federal quien resolverá, tras considerar el caso, si le condena o no y a qué pena.

30 Marzo de 2022 15.06

Que la justicia tarda pero llega es la primera cosa que se nos vino a la mente de los ecuatorianos al conocer este martes que se había capturado y hecho comparecer ante una corte de Miami, Florida, al prófugo Carlos Pólit. El ex contralor general del Estado está acusado de supuestamente haber participado en maniobras para lavar dinero usando el sistema financiero de EE. UU. a fin de esconder los sobornos que recibió en el Ecuador. 

De acuerdo a la acusación del 24 de marzo que se abrió el 30 en la audiencia de la corte miamense, entre aproximadamente 2010 y 2016, Carlos Ramón Pólit Faggioni, supuestamente solicitó y recibió $ 10 millones en sobornos de Odebrecht S. A., a cambio de usar su poder para que la Contraloría General beneficiara al conglomerado brasileño y a los negocios que hacía en el Ecuador.

Como sabemos, Pólit ya fue condenado en el Ecuador a seis años de cárcel por el delito de concusión, precisamente por exigir dinero para el desvanecimiento de glosas a Odebrecht. Es un caso que tiene sentencia en firme y está en fase de ejecución, lo que podría dar lugar a que se pida su extradición para que cumpla aquí su sentencia. Sin embargo, la Fiscal General y el Procurador del Estado sabrán evaluar si conviene hacerlo o si se espera al desarrollo del juicio en la corte estadounidense. 

Además, de ello, Pólit está llamado a juicio en el Ecuador por otro caso, el de asociación ilícita en el entramado de Odebrecht, llamado que está en suspenso, pero en el que ya se dictó sentencia contra el exvicepresidente Jorge Glas.

Aún no se conoce si Pólit seguirá en prisión, porque su caso es susceptible de fianza, si es que el juez lo decide así, aunque, según las notas periodísticas, dos de los fiscales que persiguen el caso, Michael Berger y Alex Kramer, han dicho que aspiran a “mantener a Pólit tras las rejas durante su juicio”.

Como todos recordamos, Odebrecht S.A. se declaró culpable el 21 de diciembre de 2016 ante una corte de Nueva York de haber pagado cerca de $ 800 millones en sobornos a funcionarios públicos de 12 países, incluido Ecuador. Es de ese reconocimiento de culpa que se han derivado decenas de juicios en los países de América Latina y de EE. UU., incluido el que condenó a Rafael Correa, otro prófugo de la justicia, aunque está claro que en el Ecuador aún no se ha investigado, enjuiciado y sentenciado a todos los implicados.

La acusación fiscal en la Florida dice también que entre 2010 y 2017, bajo la dirección de Pólit, otro miembro de su entramado corrupto procuró que “desaparecieran” los fondos que aquel tenía de los sobornos recibidos, usando empresas de Florida a nombre de otros socios, a veces incluso sin el conocimiento de esos socios. Los colaboradores de Pólit en la conspiración floridiana también usaron los fondos de los sobornos para comprar o renovar propiedades en la parte sur de Florida y en otras localizaciones, y para comprar restaurantes, una limpieza en seco y otros negocios.

Así que en lo de Odebrecht hemos ido del “lava jato” al “dry cleaner”, del lavado de autos al lavado en seco. No hay duda de que los corruptos tienen poca imaginación: en esto de lavar sus ingresos sucios, les seducen los negocios de lavado. ¿Será el inconsciente?

Pólit está acusado de un delito de conspiración para cometer lavado de dinero; tres delitos de ocultar lavado de dinero y dos delitos de participar en transacciones de propiedades obtenidas ilegalmente. Las penas máximas de estos delitos ascienden a 100 años de prisión (20 por cada delito de lavado de dinero, 20 por conspirar para lavar dinero y 10 por las transacciones con propiedades obtenidas de manera ilegal). Será un juez de un distrito federal quien resolverá, tras considerar el caso, si le condena o no y a qué pena.

En el anuncio oficial del Departamento de Justicia de EE. UU. se agradece especialmente a las autoridades judiciales de Ecuador, Brasil, Panamá y Curazao por su ayuda en la investigación de este caso. Aclara también lo obvio: que una acusación es solo un alegato y que todos los acusados son inocentes hasta que se pruebe lo contrario. Lo que sucede en este caso es que ya hay una sentencia inicial de concusión pues en el juicio se probó fuera de toda duda razonable, que Pólit actuó como un corrupto, abusando de su autoridad para exigir millonarias sumas. Con su captura en Miami, por fin está empezando a pagar por lo que hizo, tras cinco años de evadir a la justicia. (O)

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