La expectativa alrededor de los resultados trimestrales de NVIDIA volvió a convertirse en el principal catalizador de Wall Street. La compañía publicará este miércoles 20 de mayo sus cifras del primer trimestre fiscal tras el cierre del mercado y los analistas ya anticipan otro reporte récord que podría definir el próximo movimiento del rally de inteligencia artificial.
El consenso relevado por FactSet proyecta ganancias por US$ 1,75 por acción sobre ingresos de US$ 78.850 millones, lo que implicaría un crecimiento interanual de 116% en beneficios y de 79% en ventas. Para el trimestre actual, el mercado espera ingresos por US$ 87.090 millones y ganancias por acción de US$ 1,95. Pero en Wall Street creen que incluso esas cifras podrían quedarse cortas.

Morgan Stanley apuesta a otro “beat” masivo
Los analistas de Morgan Stanley sostienen que Nvidia podría superar el consenso en alrededor de US$ 3.000 millones en ingresos y elevar además su guidance para el próximo trimestre en otros US$ 4.000 millones.
El banco también elevó su precio objetivo para la acción desde US$ 260 hasta US$ 285, al considerar que la demanda vinculada a centros de datos de inteligencia artificial continúa extremadamente sólida y que los nuevos ciclos de productos Blackwell y Rubin todavía tienen amplio recorrido.
“Nvidia sigue siendo nuestra principal apuesta dentro del sector de semiconductores”, señaló Joseph Moore, analista de Morgan Stanley, quien espera un tono optimista por parte de Jensen Huang para responder a algunas de las principales dudas de los inversores, entre ellas la competencia de chips ASIC desarrollados a medida y el calendario de lanzamiento de Rubin, la próxima generación de procesadores de la firma.

El banco sí advirtió sobre potenciales presiones sobre los márgenes brutos derivadas de las nuevas arquitecturas, aunque considera que la visibilidad de demanda compensa ampliamente ese riesgo.
El rally del S&P 500 depende cada vez más de los chips
La relevancia de Nvidia excede ampliamente a la compañía. Según datos de Bloomberg, el sector de semiconductores explicó más de 563 puntos básicos del avance de 8% que acumula el S&P 500 en lo que va de 2026, es decir, más de la mitad de toda la suba del índice.
Nvidia lideró esa contribución con más de 110 puntos básicos, seguida por Micron Technology (+58), Broadcom (+44), Advanced Micro Devices (+40) e Intel (+39). En contraste, las otras 495 compañías que integran el S&P 500 aportaron colectivamente apenas 272 puntos básicos.
El índice de semiconductores SOX acumula una suba de 64% en el año, equivalente a ocho veces el rendimiento del S&P 500, mientras que las empresas de chips ya representan cerca del 18% de toda la capitalización bursátil del índice estadounidense.
China y los márgenes, las dos variables a seguir
Uno de los principales focos del mercado seguirá siendo China. El gobierno chino ralentizó las importaciones de procesadores extranjeros de inteligencia artificial para favorecer alternativas locales, aunque Estados Unidos ya habría aprobado ventas de chips H200 de Nvidia a compañías como Alibaba Group y Tencent.

La semana pasada, Jensen Huang viajó a China como parte de una delegación de la Casa Blanca enfocada en comercio y geopolítica, en un contexto donde la tensión tecnológica entre Washington y Beijing sigue condicionando al sector.
Mientras tanto, los inversores también monitorean el impacto financiero de la transición hacia las nuevas arquitecturas Blackwell y Rubin, que podrían afectar temporalmente los márgenes aunque prometen sostener la expansión de ingresos en los próximos trimestres.
Una acción en máximos y expectativas elevadas
La acción de Nvidia alcanzó un récord histórico de US$ 236,54 el pasado 14 de mayo antes de retroceder levemente. El martes cerró en US$ 222,32 tras caer 1,3%.
El movimiento posterior al balance sigue siendo una incógnita. Según Jordan Klein, analista de Mizuho Securities, el mercado ya descuenta ingresos “en la zona baja de los US$ 80.000 millones” para el trimestre y espera una guía superior a US$ 90.000 millones.
Aun así, recordó que las acciones de Nvidia cayeron al día siguiente de cinco de sus últimos siete balances, incluso tras reportes ampliamente superiores a lo esperado. Tras los resultados del cuarto trimestre fiscal publicados en febrero, el papel retrocedió 5,5%.
Esta vez, sin embargo, Wall Street vuelve a apostar a que Nvidia no solo superará las previsiones, sino que volverá a confirmar que el boom de inteligencia artificial sigue siendo el principal motor del mercado estadounidense.