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Liderazgo

Cuáles son los dilemas globales que pondrán a prueba el liderazgo mundial en Davos 2026

Bernard Marr

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Con la inteligencia artificial, la crisis ambiental y las tensiones geopolíticas como telón de fondo, la cumbre del Foro Económico Mundial busca discutir hasta dónde es posible coordinar intereses diversos sin resignar autonomía, empleo ni futuro.

16 Enero de 2026 09.50

En los próximos días, políticos, empresarios y académicos de todo el mundo se reunirán en la cumbre anual del Foro Económico Mundial, que se realiza en Davos, Suiza.

El objetivo es claro: convocar a quienes toman decisiones en distintas industrias y especialidades para debatir posibles respuestas a los problemas más urgentes.

Davos funciona como un punto de encuentro para el intercambio de ideas en política, economía y tecnología. El lema de este año es "Un espíritu de diálogo", y, según los organizadores, el debate girará en torno a cinco preguntas clave:

  • ¿Cómo podemos cooperar en un mundo más disputado?
  • ¿Cómo podemos desbloquear nuevas fuentes de crecimiento?
  • ¿Cómo podemos invertir mejor en las personas?
  • ¿Cómo podemos implementar la innovación a escala y de manera responsable?
  • ¿Cómo podemos construir prosperidad dentro de los límites planetarios?

Aunque estos ejes reflejan desafíos urgentes, el verdadero aporte de un espacio como Davos está en permitir una colaboración global que vaya más allá de las declaraciones públicas y ayude a revelar las tensiones de fondo.

Davos
Davos funciona como un punto de encuentro para el intercambio de ideas en política, economía y tecnología. 

Después de todo, la mayoría coincidirá en que cooperar y fomentar el crecimiento son objetivos valiosos. Sin embargo, como muestran los últimos hechos geopolíticos, esa cooperación puede generar resistencia cuando parece ir en contra del interés nacional. Tampoco hay un acuerdo general sobre si el crecimiento sin límites debe imponerse por encima de una regulación adecuada o de los resguardos ambientales.

En el centro de las discusiones más relevantes de la cumbre aparecen dilemas, tensiones y contradicciones profundas. Y son esos los verdaderos temas que líderes y especialistas deberán encarar si quieren empujar el progreso y el crecimiento global.

Las verdaderas preguntas

En el corazón de los debates y los temas centrales aparece una serie de tensiones que no admiten respuestas simples. No son discusiones políticas abstractas, sino dilemas concretos de liderazgo que atraviesan la tecnología, la economía, la geopolítica y la vida social. Cada uno plantea una disyuntiva en la que avanzar en una dirección implica generar presión en otra, lo que obliga a los líderes a tomar decisiones claras en lugar de apoyarse en fórmulas de consenso.

Estos desafíos suelen ser divisivos porque ponen en evidencia prioridades, valores y horizontes temporales que muchas veces chocan entre sí. Y todo indica que marcarán las conversaciones más relevantes en Davos 2026.

Automatización vs. confianza humana

La incorporación de la inteligencia artificial avanza más rápido de lo que muchos esperaban. Las organizaciones —y ni hablar de los gobiernos— todavía intentan ponerse al día. Si bien la automatización puede impulsar la innovación y mejorar la eficiencia, también expone a las personas a riesgos concretos: pérdida de privacidad, violaciones a los derechos de propiedad intelectual, falsificaciones digitales, desinformación y hasta la manipulación de imágenes íntimas. El riesgo, en ese contexto, es la pérdida de confianza. La posibilidad de decisiones sesgadas, errores generados por la propia IA y la falta de transparencia sobre cómo funcionan sus sistemas —el llamado problema de la caja negra— son obstáculos para su adopción social. Y si eso ocurre, su capacidad para contribuir a resolver problemas reales queda limitada. Para quienes participen en Davos, discutir estos temas será clave. El debate también incluirá el rol que deberían tener la regulación y la gobernanza.

Cooperación global vs. intereses nacionales

Davos nació como un espacio para facilitar la colaboración, y el Foro Económico Mundial que lo organiza es una institución global que actúa más allá de las fronteras. Esa lógica no es casual: responde a la necesidad de enfrentar desafíos como el cambio climático o el impacto de los avances tecnológicos, problemas que ningún país puede resolver por sí solo.

Davos 2026
La transición hacia una matriz energética más limpia, junto con la protección del ambiente y la biodiversidad, exige niveles altísimos de inversión y coordinación internacional. 

Sin embargo, en los hechos, la geopolítica parece ir en sentido contrario. La fragmentación de organismos transnacionales como la OTAN o la Unión Europea, el avance de sanciones y políticas comerciales proteccionistas, y las crecientes tensiones en materia de seguridad regional muestran que, lejos de reducirse, las barreras a la cooperación internacional se refuerzan. La gran incógnita es si aún es posible sostener una cooperación significativa en un escenario donde la competencia por recursos —desde la seguridad energética y los minerales de tierras raras hasta la influencia geopolítica— no hará más que intensificarse en los próximos años.

Crecimiento económico y enriquecimiento vs. límites planetarios

El crecimiento es la meta de cualquier empresa y también de las economías nacionales. Pero la pregunta es hasta dónde pueden estirarse los límites del planeta y la capacidad del ambiente para sostener ese ritmo. ¿La sociedad enfrenta una elección entre enriquecerse ahora o asegurar un futuro saludable? Y si esa disyuntiva existe, ¿cuánto estamos dispuestos a ceder? La transición hacia una matriz energética más limpia, junto con la protección del ambiente y la biodiversidad, exige niveles altísimos de inversión y coordinación internacional. Pero ese camino choca con realidades complejas: el freno en el crecimiento económico, el aumento de la deuda de los Estados y la falta de voluntad política amenazan con frenar cualquier avance. Alcanzar acuerdos sobre los sacrificios posibles y definir con claridad hasta dónde se puede llegar será clave si se busca un futuro sostenible para las personas y el planeta.

Eficiencia vs. empleos humanos

El propio Foro Económico Mundial ya advirtió sobre el impacto que tendrá la inteligencia artificial en el empleo. Aunque sus proyecciones indican que la automatización podría generar un efecto neto positivo en la creación de nuevos puestos de trabajo, también aclara que esa transición solo será posible con cooperación global. 

La pregunta es cómo y dónde surgirán esos nuevos empleos. Y qué tipo de liderazgo se necesita para garantizar que las personas puedan desarrollar las habilidades necesarias en un escenario dominado por la automatización. 

¿Deberían las grandes corporaciones, que se preparan para obtener ganancias millonarias gracias a la inteligencia artificial, reinvertir parte de esos beneficios para facilitar una transición social ordenada? ¿O el sistema económico actual sigue sosteniendo que cada uno debe arreglárselas como pueda? Ese será otro de los dilemas que quienes asistan a Davos tratarán de encarar.

¿Un camino empinado?

La Reunión Anual del Foro Económico Mundial en Davos siempre funcionó como un espacio para discutir las tensiones globales. Pero en 2026, hay más en juego que nunca. Los desafíos que enfrentan los líderes y estrategas van desde lo tecnológico hasta lo ambiental y lo geopolítico. Y los hechos de los últimos años demostraron que enfrentarlos demandará mucho más que una charla entre quienes están listos y dispuestos.

Es poco probable que Davos ofrezca respuestas inmediatas a los interrogantes planteados. Sin embargo, al obligar a los líderes a encarar temas clave como la confianza, la cooperación, el ambiente y el lugar que tendrán las personas en el futuro, se espera que al menos sirva para trazar caminos posibles en un escenario internacional cada vez más polarizado.

Nota publicada por Forbes US

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