Con Powell aún dentro del directorio y Warsh sin definiciones sobre tasas, el banco central enfrenta fracturas internas, inflación alta y señales laborales débiles.
Los informes de Bank of America, UBS, Goldman Sachs, Banco Safra y J.P. Morgan coinciden en que el sistema financiero argentino dejó atrás el peor momento, pero advierten que la recuperación será gradual.
La cláusula impuesta por la SEC llegó a la Corte Suprema de EE.UU. y reabrió una discusión clave que puede cambiar el curso de los diferendos en Wall Street.
Dos reportes internacionales destacan equilibrio fiscal, mejora en divisas, mayor interés inversor, pero alertan: la baja inflacionaria junto con la continuidad reformista definirán si esta etapa logra sostenerse.
Un memo filtrado del Pentágono y la presión de Estados Unidos para habilitar la venta de F‑16 a la Argentina reabren la cuestión Malvinas en Londres y Washington, y abren un nuevo capítulo para la diplomacia y los negocios entre Buenos Aires y el Reino Unido.
La acumulación de reservas y la avalancha de dólares le dan aire al Gobierno, aunque también plantean el incómodo desafío de administrar una bonanza que puede volverse frágil si se prolongan ciertos desequilibrios.
El presidente norteamericano sostuvo que el régimen iraní está "colapsando financieramente" y ratificó que mantendrá la presión sobre los puertos del Golfo Pérsico.
Tras la reunión entre Luis Caputo y Ajay Banga en Washington, el organismo confirmó que estudia un aval para refinanciar parte de la deuda argentina, bajar el costo del financiamiento y mejorar las condiciones para atraer inversión privada.
China gana margen estratégico por su preparación energética, los fabricantes de drones y sistemas antidrones se perfilan entre los grandes beneficiados del nuevo ciclo de gasto en defensa, y Medio Oriente enfrenta pérdidas millonarias que amenazan la inversión y el empleo.
Pulseadas judiciales sobre Lisa Cook y Jerome Powell, sumadas a demoras al elegir sucesor, abren un frente político capaz de alterar el rumbo del banco central estadounidense.
Ali Akbar Velayati avisó que una represalia de Washington podría cortar otra vía clave para la energía y golpear al comercio global. La señal suma tensión mientras Ormuz sigue bajo presión.
KPMG advirtió mayor traslado del costo al consumo; 55% prevé aumentos mínimos del 15% durante seis meses, mientras persiste la incertidumbre por el alcance judicial sobre parte del esquema comercial del presidente Donald Trump.
Son 8,47 millones con ingresos insuficientes; chicos, adolescentes siguieron como el sector más golpeado, mientras indigencia marcó 6,3%, según el organismo oficial.
Un informe del banco estadounidense ubica al shale neuquino entre las apuestas más atractivas para grandes jugadores. Costos, reglas estables y obras de infraestructura aparecen como las claves para sostener el salto.
Trump dice que negocia y pospone por cinco días los ataques a Irán. Fuerte impulso a las bolsas globales, derrumbó el precio del petróleo y abrió una frágil ventana de negociación en plena guerra por el control de Ormuz.
El ultimátum de 48 horas de Donald Trump a Irán para reabrir el Estrecho de Ormuz eleva al máximo la tensión en Medio Oriente, pone bajo amenaza infraestructura civil clave y consolida al petróleo como arma central del nuevo tablero geopolítico.
Los precios del petróleo crudo Brent alcanzaron nuevamente los US$ 100 por barril el jueves por la mañana, poco después de que el presidente Donald Trump insistiera en que Estados Unidos gana "mucho dinero" cuando suben los precios del petróleo, mientras que el nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Khamenei, prometió que el Estrecho de Ormuz permanecería cerrado.
Scott Bessent dijo que la suba empezará a regir en los próximos días y que, si avanzan nuevas vías legales, las tarifas podrían retroceder en unos meses.
El aumento de los precios del gas y la energía ha avivado los temores de que la guerra en Irán pueda prolongar la inflación y retrasar los recortes de las tasas de interés de la Reserva Federal; sin embargo, algunos responsables políticos y economistas sugieren que podría ser demasiado pronto para saber cómo afectaría la ampliación del conflicto a la economía estadounidense.